"Cuando tengo un reto por delante es cuando doy mi mejor versión", nos cuenta el periodista en un momento de la producción que ha organizado Men's Health junto a L'Oréal Men Expert. Este último año, el periodista se ha enfrentado al que está siendo sin duda uno de los mayores desafíos de su vida. Y es que no todos los días se prepara uno para ponerse los guantes de boxeo y subirse a un ring en un combate de repercusión internacional.
Cuando hablamos con Edu, faltan menos de tres semanas para el gran combate. Nos proponemos descubrir cómo ha sido este año: su trabajo diario frente al saco de boxeo, su entrenamiento y los sacrificios que ha hecho y, por supuesto, su rutina de cuidado. Porque cuidarse es más que una cuestión estética, como el propio periodista confirma: "Cuidarse es salud y bienestar a nivel mental. Verse bien y sentirte bien es clave". Entre golpes al saco, productos de cuidado personal y muchas horas de entrenamiento, descubrimos cómo se prepara alguien dispuesto a llevar su cuerpo —y también su cabeza— al límite. Así transcurre una jornada junto a Edu Aguirre.
Dentro vídeo.
¿Qué fue lo primero que pensaste cuando te propusieron subirte al ring?
Lo primero que pensé cuando me propusieron subir al ring fue que me encantan los retos. Me apunto a un bombardeo. Sé que me van a odiar o me van a querer, pero me gusta estar en el foco. Tardé poco en decidirme.
¿Cómo entrena un periodista deportivo para subirse a un ring?
Yo toda mi vida he hecho deporte, pero no he llevado nunca el cuerpo al límite como lo estoy llevando estos últimos 6, 7 meses. Me he quitado todos los deportes que hacía: pádel, golf e incluso fútbol, todo fuera. Mi rutina se basa en en 30 o 40 minutos de pesas y una hora, hora y media de boxeo todos los días. Luego, con 38 años, y con dos hijos, llegando a las 4 de la mañana, tengo que recuperar. Es muy importante que el cuerpo recupere. Todos los días recupero con baños de agua fría, fisio dos, tres veces a la semana, máquinas de masajes, piernas, luz roja... Me gusta mucho, tengo mantas de luz roja que es muy buena para la circulación de la sangre. Es complicado entrenar tanto. Lo estoy haciendo 6 días a la semana, 4 o 5 horas al día, pero 6 días a la semana y muchísimo cardio, así que va bien. Va a ir bien.
¿Qué es lo más duro de preparar un combate que la gente no ve?
Lo más duro de preparar el combate no es el gimnasio, no es entrenar a boxeo, lo más duro es el cardio. Al final, en un combate de boxeo tú lo que necesitas es llevar tu corazón a 180, 190 o 200 pulsaciones, bajar y en 30 o 40 segundos volver a poder subir pulsaciones. Para eso estamos haciendo un entrenamiento muy específico. No es salir a correr una hora o salir a correr media hora, es meter series de 400 metros a sprint, descansas 3 minutos, 400 metros a sprint, en varios bloques. El entrenamiento de cardio específico para boxeo es superduro. Pero a la vez estoy supercontento porque veo que está funcionando. Estoy en el mejor momento de forma a nivel físico y a nivel mental y creo que ha ido todo como íbamos midiendo que tenía que ir, así que vamos como un avión.
¿Has descubierto alguna faceta de ti mismo entrenando que no conocías?
Sí, lo que más me ha sorprendido, lo que jamás esperaba que aguantara, han sido los golpes. En los entrenamientos, quizá estoy un poco loco, porque me apetece siempre entrenar con los mejores. Entrenar con los mejores es que cuando ellos, boxeadores élite mundial, suben un nivel, ¡pum!, te pegan. Y yo no sabía que podía aguantar tantos golpes. Yo no me había subido nunca a un ring. Me han pegado mucho y aún así, he seguido, un asalto más, otro asalto más, otro asalto más. He tenido una capacidad de superación que no pensaba. Siempre he tenido mucha seguridad en mí mismo, pero no sabía que podía llegar a ese nivel de confianza en mí mismo y de aguantar. Estoy contento.
Si tuvieras que definir tu estilo de boxeo con tres palabras, ¿cuáles serían?
Evidentemente mi estilo de boxeo no es el de un profesional, ni un superélite. Pero yo siempre he sido un tío rápido, un tío delgado, fibrado. Podría considerar que es un estilo de boxeo explosivo, intenso, algo rápido, y tengo el cardio bastante bien, entonces puedo meter intensidad, no tengo que alejarme del rival para recuperar. Puedo ser rápido y luego descansar 10 segundos y volver.
¿Quiénes son tus referentes en el mundo del boxeo?
Los mejores. Mayweather, Ryan García, Benn Conor, 'Maravilla' Martínez, los míticos, ¿no? No sé si me dejo alguno supercrack. Anthony Joshua me gusta mucho, Gervonta Davis... Para mí, el que más me gusta ver, el mejor de todos los tiempos, es Floyd Mayweather, me encanta.
¿Cuál es ese pequeño gesto después de entrenar que marca el final del trabajo y el inicio del descanso?
El baño de hielo que tengo a media mañana me cambia el chip. Ahí es el último momento de sufrimiento de verdad, porque tú estás entrenando, estás haciendo cardio, estás haciendo pesas, estás sufriendo, pero meterte en una bañera a 4, 5 o 6 grados es sufrir. Pero es como coger aire, entrar y decir: "Ok, ya ha acabado mi entrenamiento, me queda esto de sufrimiento, estoy recuperando".
¿Qué importancia tiene la rutina de cuidado personal dentro de una preparación tan exigente? ¿Cómo cuidas la piel para que aguante ese ritmo?
Mi rutina personal de cuidado ha cambiado con un entrenamiento tan tan tan intenso. A mí lo que me gusta es sentirme bien, por dentro y por fuera. Al estar tan cansado, necesito sentirme bien, mirarme y y verme bien, ¿no? Con L'Oréal Men Expert sí que intento cuidarme. Una vez que acabas, haces el entrenamiento, recuperas y voy al Chiringuito, me aplico los productos y es como, ¡buah!, empiezo el día y empiezo a respirar. Es muy importante el entrenamiento, recuperar y sentirse bien.
Así es la rutina de cuidado de Edu Aguirre
Hay quien piensa que cuidarse es solo una cuestión estética. ¿Para ti qué significa?
Cuidarse es salud y bienestar a nivel mental. Verse bien y sentirte bien es clave. Por supuesto, hay mucha parte de psicología en todo este proceso. Creo que el 70% es una parte psicológica y el 30% una parte física, aunque puede estar todo ligado. Yo siempre he sido muy seguro de mí mismo, como he dicho, pero claro, saber que te vas a pelear con millones de personas en internet y un estadio de 80.000 que te van a estar viendo a ti, hay un tema mental que hay que saber controlar, que yo siempre he sabido controlar: no volverse loco con las críticas, saber que las críticas van a estar ahí, pero escuchar a la gente que de verdad te apoya y que te hace una crítica constructiva, escuchar a tus seres queridos, escuchar a tu entrenador. Entonces, creo que el nivel mental es muy importante, es no todo, pero muy, muy, muy importante.
¿En qué momento te sientes más seguro de ti mismo?
Me siento más seguro de mí mismo el momento en el que voy a entrenar. Once de la mañana, voy con mi música en el coche, luego me pongo mis cascos y, cuando entro en el gimnasio, estoy con ese subidón de "vamos". Y entras en el gym como: "Ok, miradme, pero voy a darlo todo". Luego ya viene el cansancio, el sufrimiento, tal, pero cuando estás fresco, que has desayunado o te has tomado un buen café y entras con ese aura y con tu música, es cuando dices: "Vamos a reventar".
En la sesión de hoy has pasado de estar empapado y entrenando a aparecer impecable. ¿Cuánto influye verte bien en cómo afrontas el día?
Es muy importante estar bien y salir fresco para disfrutar del trabajo bien hecho cuando has acabado.
Si tuvieras que describir la mejor versión de Edu Aguirre, ¿cómo sería?
El Edu Aguirre descansado y fresco… cuando tengo un reto por delante es cuando doy mi mejor versión.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere empezar a cuidarse pero no sabe por dónde empezar?
Pues mira, que no esperen al 1 de enero, después de Navidad, a la operación bikini, no. El lunes me pongo, no. Tiene que ser ya, ya. Eso no lo comas y sal a correr. Tienen que mover el corazón y no se tienen que hacer una maratón la primera semana. Pero con hacer poco a poco, con superar un 1% cada día lo que vas haciendo, al final vas a tener un montón de mejoras. Y de beneficios. Entonces, que empiecen de alguna manera, que se diviertan haciéndolo, que busquen cualquier deporte, pero al final el deporte es lo mejor que hay. Puedes hacer pesas, nadar, hacer boxeo, jugar al fútbol, lo que sea, pero tienes que mover el corazón. No solamente para lucir bien, sino para poder vivir muchos años.
Cuando termine el combate, ¿qué esperas llevarte de toda esta experiencia?
Pues mira, lo que espero de de mí durante este proceso es no defraudar a nadie, lo primero. Porque yo estoy contento de cómo ha ido y estoy contento de lo que he hecho, pero sí que ha habido muchísima gente que está pendiente, que me apoya, que me escribe miles de mensajes, mis seres queridos, mis hijos también lo saben, mi mujer, mis papás y es como esa presión que controlas, pero que no quieres defraudar a nadie. Solamente espero no fallarles. Sé que no les voy a fallar, que voy a ganar y y luego a celebrar.
¿Quien te haya apoyado en todo este proceso?
No tengo una persona solo. Todo mi círculo cercano me apoya a muerte en este proceso. Todos, desde mi mujer, mis hijos, mi padres, mi hermano por supuesto, mi hermana... o sea, tengo mis amigos, la gente de El Chiringuito... Los 20 amigos que tengo, tanto en el trabajo como no, ese círculo cercano que tengo, están volcados conmigo 100%. Entonces, no hay una persona que yo diga: "Ay, este me ha fallado", o "este no me ha apoyado". Todos.
Golpes rápidos
¿Técnica o fuerza? “Técnica”.
¿El entrenamiento que más odias? “Series de cardio y velocidad”.
¿El que más disfrutas? “Golpear al saco”.
¿Qué piensas cuando golpeas el saco? “En aguantar 10 segundos más”.
¿Tu mejor golpe? “El croché de izquierdas”.
¿Y el peor? “El recto de derechas”.
¿Tus imprescindibles en tu neceser? “El desodorante y la crema de L'Oréal Men Expert”.
Una predicción de futuro: ¿resultado final del combate? “No es una predicción, es una realidad: gano”.
Estilismo: Blanca Hidalgo. Maquillaje y peluquería: Pedro Cedeño. Créditos moda: camiseta blanca y pantalón corto de chándal Up en Sprinter, botas negras y vendas de boxeo de Decathlon, camisa de Mango, pantalón vaquero de Zara y zapatillas blancas de Reebok.


















