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Como experta en tecnología, llevo muchos años siguiéndole la pista a un tipo de producto que no parece despuntar: las tablets. Es cierto que se quedan a medio camino entre un ordenador portátil y un móvil, con lo bueno de cada mundo, pero también con lo negativo. Por eso, cuando llega a mis manos un producto de esta categoría que sí logra sorprenderme me parece que tiene el doble de mérito. Es la sensación que he tenido con la Huawei MatePad 11.5 S.
El secreto, en este caso, se encuentra en su estupenda pantalla PaperMatte. Y es que Huawei ya ha demostrado con creces que sabe cómo coger una idea y darle su toque particular para hacerla sobresaliente. Unas impresiones similares a las que he tenido recientemente con los Huawei FreeClip 2 y que he repetido con la tablet Huawei MatePad 11.5 S. También cuando probé su Huawei Watch D2 (con monitor de presión arterial incorporado) o el Huawei Watch GT 5 Pro, con deportes como golf.
Su mejor valor: la pantalla PaperMatte
Si cualquier amigo o familiar me pregunta por una buena tablet, las de Huawei suelen ser unas de las primeras en las que pienso. He probado ya varias generaciones y, cada una con sus propias particularidades, suelen ser equipos que dan muy buen resultado.
Con la Huawei MatePad 11.5 S he sentido una especie de flechazo. Tiene una pantalla bastante grande (11.5 pulgadas), pero a la vez han logrado introducirla en un cuerpo relativamente compacto, que no es nada exagerado cuando lo tenemos sobre la oficina, lo llevamos en la mochila o lo usamos apoyado en la mesita del avión.
Pero, más allá de su tamaño, de sus marcos bien apuraditos o de lo bien que se ve tanto en interiores como en exteriores, hay dos factores que hacen de esta tablet una opción muy a tener en cuenta. En primer lugar, su tasa de refresco. Los herzios de una pantalla miden la rapidez con la que se actualiza la imagen. Parece imperceptible para el ojo humano, pero lo cierto es que esto influye mucho a la hora de utilizarla, sobre todo si vamos a estar muchas horas frente a ella o si necesitamos una elevada fluidez. En este caso, la Huawei MatePad 11.5 S cuenta con 144 Hz.
Y en segundo lugar, lo que para mí es el mejor apartado de este equipo, es su tecnología PaperMatte. Es una tecnología que nos ayuda a cuidar nuestra vista y a que nos resulte más agradable utilizar esta pantalla, con una estupenda reducción de reflejos y una experiencia similar al papel. Pero, además, también ayuda a la hora de interactuar con ella. Si utilizamos el stylus, tendremos una sensación de escritura realista que le sienta muy bien.
Es cierto que para algunas personas este acabado mate puede chocarle en un primer momento, sobre todo porque pierde ese brillo característico y esos colores vívidos de las pantallas, pero a mí personalmente me parece todo un acierto.
Ligera, pero con un buen rendimiento
Más allá de su pantalla, el diseño de esta tablet está muy bien pensado. Su carcasa de aluminio nos da sensación premium, de robustez y de resistencia, pero también es muy ligera, con apenas 500 gramos que para el tema que tiene no está nada mal. Igual que su grosor, que se queda en apenas 6,1 gramos, convirtiéndola en un modelo bastante delgado.
Y con toda esta cara bonita, ¿qué nos espera en su interior? Un procesador Kirin T92C, 12 GB de memoria RAM y un 256 GB de almacenamiento interno son los "culpables" de que todo funcione como la seda. Suficiente para que podamos ejecutar programas variados, multimedia y productividad principalmente. No la recomendaría para jugar si estás pensando en títulos muy exigentes, pero para el típico 'Candy Crush' o el 'Tuercas y tornillos' (recomendadísimo si no lo has probado, por cierto), es más que solvente y no deberías tener muchos problemas para las actividades del día a día.
Otras características de la Huawei MatePad 11.5 S
En el apartado de la conectividad, es una tablet con Wi-Fi, Bluetooth y USB-C. En cuanto al multimedia, incorpora cuatro altavoces y dos micrófonos para que no echemos nada en falta si, por ejemplo, la queremos usar para videollamadas. Y aquí también entran en juego sus cámaras, con 13 MP en la trasera y 8 MP en la frontal.
En cuanto al software, si es algo que te preocupa puedes dejar de hacerlo. Viene con HarmonyOS 4.3 y, aunque no trae preinstalada la tienda de aplicaciones de Google, lo resolverás fácilmente con Aurora Store.
Por último, en cuanto a la batería, cuenta con una capacidad de 8.800 mAh. En la práctica, esto se traduce en unas 12 horas de pantalla, lo cual es una autonomía más que satisfactoria.
Precio y opiniones de la Huawei MatePad 11.5 S (2026)
La Huawei MatePad 11.5 S de 2026 ya se puede comprar por un precio oficial de 399 euros, aunque es relativamente habitual encontrarla algo más económica gracias a ofertas puntuales.
¿Merece la pena? Está claro que no es una tablet barata, pero sí es una opción muy buena para quienes busquen un dispositivo todoterreno. Es excelente en productividad, para nuestros documentos, para navegación, correo electrónico, pero también para editar vídeo, dibujar o escribir. Es esa extensión de nuestro papel que tantos años llevamos queriendo y que ahora por fin se materializa en esta tablet de Huawei.
Noelia Hontoria es experta en tecnología y turismo. Lleva más de 15 años probando y escribiendo todo tipo de dispositivos como smartphones, relojes inteligentes, auriculares, periféricos y hasta gadgets para el hogar conectado. Recuerda con nostalgia el lanzamiento del iPhone original o de los primeros Samsung Galaxy, el auge de Huawei o las primeras pistas que anticiparon la llegada de la inteligencia artificial, mucho antes de que las masas empezaran a oír hablar de IA.
Cuando llega el fin de semana, su alter ego foodie toma el mando y se dedica a visitar los nuevos restaurantes de su ciudad. Y siempre tiene una escapada planeada… o varias. Ya ha visitado más de 25 países diferentes y cada vez que tacha uno de la lista de pendientes suma dos más.
Y como no puede dejar de crear y darle a la tecla, también es escritora de ficción y tiene varias novelas publicadas, entre ellas, ‘El hilo rojo de Berlín’ o ‘Tres días de enero’. Comenzó apostando por la autopublicación, pero pronto llamaron a su puerta grandes editoriales, como Penguin Random House o Ediciones Versátil.
Diplomada en Turismo por la UNED, Máster en Responsabilidad Social Corporativa por la Universitat Jaume I y Posgrado en Periodismo Digital por la Universidad Rey Juan Carlos, antes de recalar en Hearst ha pasado por muchos y muy variados medios de comunicación españoles como redactora freelance, como ABC, Xataka Móvil, Gizlogic, Time Out o Crónica Global, entre otros.














