Hay un fenómeno en el lenguaje que se conoce como lexicalización de la marca. Todos lo usamos en el día a día: los pañuelos son 'Kleenex', los correctores son 'Tipp-ex' y los eReaders son 'Kindle'. Pero aunque vulgarmente hayamos tomado el nombre de una marca para hablar de una categoría de producto en general, no está de más recordar que hay vida mucho más allá de ellos. Justo de los eReaders os quiero hablar hoy y en concreto del modelo Kobo Clara Colour, que lleva ya conmigo casi un par de añitos y sigue siendo una opción estupenda.

Soy una lectora empedernida, todos los días intento leer unas cuantas páginas y si me engancho a un libro lo puedo devorar en un par de días. Para mí, los lectores de libros electrónicos encajan mucho mejor en mi estilo de vida que los libros en papel (con perdón de los nostálgicos): suelen tener luz para leer de noche sin molestar a la otra persona, además de ser mucho más ligeros y ocupar infinitamente menos que varios libros, así que también se han convertido en uno de mis gadgets favoritos para viajar, como me ocurrió con los auriculares Huawei FreeClip 2.

El Kobo Clara Colour llegó a mi vida después de jubilar a mi viejo Kindle tras más de diez años de uso intensivo. Y aunque estaba muy contenta con él, había dos cosas en las que ya flaqueaba: puerto de carga MicroUSB y batería ya agonizante. Con más recelos de la cuenta, cambié a la opción de Kobo y tengo que decir que no me arrepiento para nada.

¿De verdad necesitamos un eReader con pantalla a color?

Soy de las que piensan que los lectores de libros electrónicos tienen poco margen de mejora, precisamente porque no quiero que se conviertan en una fuente de distracciones. Quiero leer en ellos, que la experiencia de lectura sea agradable. Sin más.

kobo clara colour
Kobo

Pero pequeños añadidos como la pantalla a color es eso que le faltaba a estos dispositivos y que recibí con muchas ganas. En la práctica, la verdad es que me aporta más bien poco. Es un gustazo ver las portadas a color, sí, pero también tengo que reconocer que siempre lo uso con una funda tipo libro, por lo que no veo la pantalla más allá de los dos segundos que tarda en encender.

A cambio, sí que me parece útil que permita subrayar diferentes pasajes en distintos colores y, sobre todo, que podamos leer novela gráfica disfrutando de una gama cromática más amplia. Aquí debo meter un pequeño asterisco y es que la "paleta" de colores de este Kobo Clara Colour (y en general de todos los eReaders) es muy reducida. Por el tipo de pantallas que montan estos dispositivos, n0 es posible tener pantallas tan vistosas como las de los teléfonos móviles, por poner un ejemplo.

En este caso, disfrutamos de una pantalla de seis pulgadas E Ink Kaleido 3 a 150 ppp en color, que protege la vista, no genera reflejos incluso aunque la usemos a plena luz del día y trae iluminación ComfortLight PRO para mejorar la experiencia. Además, podemos personalizar el brillo, la fuente, el tamaño de la letra y otros aspectos importantes para hacer la lectura mucho más cómoda.

En definitiva, ¿merece la pena una pantalla a color? Bajo mi punto de vista, si eres lector de novela gráfica o te gusta subrayar tus lecturas, este pequeño añadido es un buen punto de mejora. En caso contrario, de momento no tiene mucho sentido.

Otras ventajas de este dispositivo

Otro aspecto que me gusta mucho de este lector Kobo Clara Colour es que tiene una autonomía muy generosa. En mi caso, me está durando mes y medio, aproximadamente, así que la gran ventaja es que nunca me tengo que llevar el cable cuando me voy de viaje. En cualquier caso, al cargar vía USB-C, puedo usar el cargador de mi móvil sin problemas.

También me gusta mucho su capacidad de almacenamiento, con 16 GB que nos da para miles de libros electrónicos (ojalá tener tiempo para leer tanto), así como su resistencia IPX8. Soy muy de leer en el filo de la piscina cuando estoy de vacaciones y así no tengo miedo. Ojo, eso sí, si eres más de playa, ya que no hay resistencia a la arena.

kobo clara colour
Kobo


Su gran carencia: OverDrive

Cuando probé un cuaderno de Boox (que en realidad es un híbrido entre cuaderno de notas y lector de libros electrónicos) disfruté muchísimo su compatibilidad con eBiblio. Pude bajarme libros de la biblioteca de mi comunidad autónoma, algo que me hizo aprovechar mejor este servicio.

En Kobo Clara Colour esto no es compatible, al menos, no en España. Esto se justifica en que los sistemas de bibliotecas públicas y sus préstamos se apoyan en una tecnología llamada OverDrive, la cual no está disponible en Kobo en nuestro país.

¿Qué tenemos a cambio? Desde el propio libro podemos acceder a la tienda de aplicaciones de Kobo, muy completa y con muy buenos precios, para descargar nuestros libros digitales y también nuestros audiolibros. Ten en cuenta que este modelo no tiene altavoz integrado, así que podemos escucharlos con auriculares.

También permite pasar libros y documentos al libro de una forma muy sencilla: simplemente conectando el dispositivo al ordenador mediante un cable USB-C y copiando y pegando en la carpeta raíz el archivo que queramos pasar al libro. Es compatible con un montón de formatos (entre ellos, los habituales PDF y EPUB), por lo que no deberías tener problemas.

Precio y opiniones del Kobo Clara Colour

Kobo Clara Colour

Clara Colour
Crédito: Kobo

No tengo ninguna duda: recomiendo este Kobo Clara Colour a quienes busquen un lector de libros digitales que sea muy cómodo de usar, sencillo, con pantalla a color y que además valore extras como la iluminación frontal, la resistencia al agua o el soporte de contar con una buena tienda de libros a sus espaldas.

Hace años, creía que la única opción para elegir un buen eReader era recurrir al Kindle. Ahora, el mercado está suficientemente maduro para que tengamos más opciones donde elegir y en mi caso estoy tan contenta con mi Kobo Clara Colour que no volvería a Kindle.

Headshot of Noelia Hontoria

Noelia Hontoria es experta en tecnología y turismo. Lleva más de 15 años probando y escribiendo todo tipo de dispositivos como smartphones, relojes inteligentes, auriculares, periféricos y hasta gadgets para el hogar conectado. Recuerda con nostalgia el lanzamiento del iPhone original o de los primeros Samsung Galaxy, el auge de Huawei o las primeras pistas que anticiparon la llegada de la inteligencia artificial, mucho antes de que las masas empezaran a oír hablar de IA. 

Cuando llega el fin de semana, su alter ego foodie toma el mando y se dedica a visitar los nuevos restaurantes de su ciudad. Y siempre tiene una escapada planeada… o varias. Ya ha visitado más de 25 países diferentes y cada vez que tacha uno de la lista de pendientes suma dos más.

Y como no puede dejar de crear y darle a la tecla, también es escritora de ficción y tiene varias novelas publicadas, entre ellas, ‘El hilo rojo de Berlín’ o ‘Tres días de enero’. Comenzó apostando por la autopublicación, pero pronto llamaron a su puerta grandes editoriales, como Penguin Random House o Ediciones Versátil.

Diplomada en Turismo por la UNED, Máster en Responsabilidad Social Corporativa por la Universitat Jaume I y Posgrado en Periodismo Digital por la Universidad Rey Juan Carlos, antes de recalar en Hearst ha pasado por muchos y muy variados medios de comunicación españoles como redactora freelance, como ABC, Xataka Móvil, Gizlogic, Time Out o Crónica Global, entre otros.