Hay un momento clave en la vida del hombre Men's Health deportista que va de gadgets hasta arriba: toca poner a cargar el reloj para registrar tus entrenamientos en el gimnasio o sumar kilómetros en Strava. Cuando pasan los días, incluso más de un mes, y ese momento nunca llega, te despreocupas del todo... Entonces, y solo entonces, algo está funcionando muy bien en tu muñeca.

Estamos demasiado acostumbrados a que el aviso por batería baja nos llegue a los pocos días, que cuando no pagas ese peaje, como pasa en con el Honor Watch 6 que he estado probando estos días, mejora mucho tu dinánica... Y tu salud mental. Vaya, que lo devolveré sin haberlo cargado, y eso es mucho decir. Tal vez su mayor virtud, pero no la única...

honor watch 6
HONOR
honor watch 6
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El Watch 6 puede superar con facilidad las dos semanas de uso normal de autonomía, e incluso alargar considerablemente esa cifra con un uso más moderado, hacia los 35 días en modo ahorro. Eso le convierte en una batería excelente y dificilmente batible. Luego, durante los entrenamientos (reconoce más de un centenar de modos), su GPS fija la señal con rapidez y aunque no pretende competir con un reloj de alto rendimiento (se queda en los alrededores de los 250 euros) pensado para preparar una maratón, ofrece toda la información que la mayoría de deportistas necesita para seguir su evolución sin complicaciones y con un registro muy intuitivo.

En materia de salud, su enfoque va más allá de registrar la frecuencia cardíaca, el reloj monitoriza el sueño, la saturación de oxígeno en sangre y los niveles de estrés, las métricas están claras. Y para quienes alternamos el trabajo de oficina con el entrenamiento, está muy bien que incorpore la evaluación de la Energía Corporal, una métrica que combina variables como la frecuencia cardíaca, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), el descanso y los niveles de estrés para ofrecer una estimación del estado de recuperación del usuario.

honor watch 6
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Es ligero y cómodo, de esos que no molestan. Su pantalla está OK incluso bajo el sol de verano, las notificaciones son rápidas, el control sencillo, todo es muy natural sobre el papel. Cumple exactamente con lo que espero de un reloj inteligente, y eso básicamente lo convierte en un producto muy bien construido. Tampoco es un reloj para saturar, ni tejer un macro ecosistema alrededor de él; su objetivo es ofrecer una experiencia sencilla, fluida y centrada en lo esencial... Y eso lo hace muy bien.

Y tiene sentido, no intenta ser el smartwatch más complejo del mercado, sino uno de los más fáciles de integrar en tu vida. En lugar de perseguir funciones que muchos usuarios apenas utilizan, Honor ha preferido perfeccionar aspectos que influyen en la experiencia diaria: una pantalla muy buena, un diseño cómodo, un seguimiento deportivo solvente y, sobre todo, una batería (casi) infinita.

HONOR Watch 6

Watch 6

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Cuando un dispositivo consigue que dejes de pensar en él sin obsesiones, eso ya es muchísimo.

Headshot of Joaquín Gasca Calatayud

Joaquín Gasca es experto en deportes de competición, tecnología y motor. Hace un tiempo que colgó las botas de tacos para centrarse en el pádel y el running… cosas de la edad, se queja. Pero también se apunta a cualquier bombardeo que tenga que ver con poner su cuerpo al límite, sea al volante de un Aston Martin o yendo a la oficina en patinete.    

Es muy del Atlético de Madrid, así que cuando futbolistas como Marcos Llorente o Álvaro Morata han protagonizado la portada de Men’s Health, allí estaba él para escribirlas. Acaba de correr su primer maratón para Runner’s World, y como pasa en este universo, ya está buscando el siguiente para bajar de las 3 horas. Si hay que testear cualquier tipo de pala de pádel, vehículo o reloj, no pone problema. Incluso zapatillas. Lo que haga falta en equipación deportiva.    

Joaquín se graduó en periodismo por la USP-CEU en 2013, pero desde 2009, cuando entró en el periódico de la Universidad, ya comenzó a ejercer de “periodista” 360 en digital y papel. Los siguientes pasos de sus casi 15 años de carrera los dio haciendo cultura y deporte en la revista Shangay, hasta que entró en Hearst una semana antes del inicio de la pandemia en 2020. También es profesor de redes sociales y nuevas tecnologías en la Universitas Senioribvs CEU y forma parte del Innovation HUB de Hearst para investigar sobre nuevas tendencias.