Para perder peso no hay que pasar hambre constantemente. De hecho es algo contraproducente que puede arruinar perfectamente nuestra estrategia. Es cierto que debemos lograr un déficit energético y según como lo planifiquemos puede implicar una menor cantidad de comida, pero debemos buscar sobre todo la saciedad y evitar en la medida de los posible tener esa molesta sensación de vacío en el estómago.

    El error más grande de una pérdida de grasa es el que menos se tiene en cuenta, que es no saciarte. Mucha gente se siente genial cuando pasa hambre porque piensa que así está perdiendo grasa”, asegura Aitor Zabaleta-Korta.

    El peligro de pasar hambre

    “El problema es que el hambre es una señal de alarma y significa que tus niveles de energía disponibles están bajando, y tu cuerpo te está avisando para que los aumentes. Si constantemente buscas el hambre y no la evitas significa que tu cuerpo tiene menos energía de la que debería. Y entonces se produce una adaptación metabólica”, añade el doctor en ciencias de la actividad física y del deporte.

    “Te sientes cansado -remarca- tiendes a moverte menos, tienes mal humor o pierdes todo el libido. Sucede porque ante el hecho de no tener energía suficiente tu cuerpo prescinde de todas las actividades que no son esenciales para tu supervivencia”.

    De hecho, el experto pone como ejemplo los resultados de un trabajo publicado en la revista PLOS One. “En un estudio que comparaba un grupo que hacía un déficit de 1000 calorías con otro que hacía un déficit de 300 calorías, se comprobó que el primer grupo tendía a moverse mucho menos y también reportaba encontrarse peor”, comparte.

    Además, el doctor Zabaleta-Korta asegura que basar un proceso de pérdida de peso en un déficit demasiado extremo puede llegar a desarrollar una “mala relación” con la comida y la tentación de compensar para evitar ese malestar. “Si tienes que para el déficit porque te encuentras mal, no vas a perder grasa”, zanja.

    Debes estar saciado y no bajar demasiado tus calorías si quieres perder grasa. El proceso lleva su tiempo y una norma que no puedes romper es que debe ser sostenible y no pasar hambre. Al menos no de forma recurrente”, concluye.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.