Andrés Iniesta es de pueblo. Ni Barcelona, ni Japón ni Dubai le han quitado la ruralidad, ese vinculo especial que se establece con cualquiera persona que te vio pegar balonazos en la pista del colegio, ir en bici por los caminos o ir a buscar la barra de pan. Por eso, siempre que puede, el jugador que marcó el gol más decisivo de la Selección Española en su historia se vuelve a hacer pequeño y regresa a lo que él llama "casa".

Cuando jugábamos de pequeño al pilla-pilla, si decías "casa" es que estabas a salvo y algo así debe de sentir la estrella del futbol cuando vuelve a Fuentealbilla. Se le iluminan los ojos, habla con una sonrisa y... ahora también ejerce de guía y anfitrión.

Tres huéspedes de Airbnb vivirán un día con Iniesta en Fuentealbilla gracias al acuerdo de LALIGA con las nuevas experiencia de Airbnb Original. Además de una visita guiada por sus calles, una degustación de los productos locales y una tarde de verbena con la banda del pueblo, Andrés jugará con ellos una pachanga de cuatro contra cuatro junto con otros jugadores del Rayo de Fuentealbilla.

andres iniesta en fuentealbilla
Anna Huix

Las inscripciones ya está abiertas en Experiencias LALIGA x Airbnb donde, además de la actividad con Andrés, descubrirás un tour privado por el museo personal de Fernando Morientes, pasar un día de partido con la periodista Isabel Forner o comerte una paella prepartido con Arturo Valls. Y es que, como nos cuenta Andrés Iniesta en esta entrevista, "el fútbol siempre ha sido un punto de conexión en los pueblos de Esapaña y un disfrute". Y siempre, entre locales y visitantes.

Andrés, comenzamos este viaje por el pasado, ¿cuál es tu primer recuerdo que tienes de tu pueblo, Fuentealbilla? ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza?

Lo primero diría que es casa. Son mis raíces, mi infancia. Es verdad que me fui a Barcelona cuando era todavía un niño pero siempre volvía en verano, Navidad y bueno, a día de hoy, sigo volviendo con mi familia. Ahora que soy padre, soy feliz cuando veo a mis peques disfrutar del pueblo, de lo que significa vivir en un pueblo y ser niño en un pueblo.

¿Y tú de pequeño, dónde te recuerdas de todos los sitios de Fuentealbilla?

Me recuerdo en la pista del colegio, donde pasaba casi todas las horas del día, sobre todo en verano cuando no tenía cole que echaba ahí las tardes jugando al fútbol.

Qué vida tan diferente la que hemos vivido los niños de los 80 comparada con la de ahora, ¿no?

Sí, yo creo que había como más tiempo libre, creo que todo ha cambiado mucho: la manera de vivir, la manera de pensar, de actuar... todo era diferente. Hay cosas que ahora han mejorado muchísimo pero, a la vez, también hay muchas opciones entre las que escoger. Antes, ser niño era mucho más sencillo, salías a la calle con el balón o con la bici, y a disfrutar de esa vida de pueblo, de calle.

andrés iniesta en fuentealbilla
Anna Huix

Me contabas antes que tú te fuiste a La Masía siendo un niño, creo que con 12 años, ¿qué es lo que más recuerdas de ese primer viaje Fuentealbilla-Barcelona?

Por una parte, yo estaba súper feliz porque era una oportunidad, cumplía el sueño de estar en el Barça, yo jugando a fútbol era el niño más feliz del mundo. Pero, por la parte emocional, muy complicado porque tuve que separarme de mi familia y es duro. Así que conviví con esas dos emociones y conseguí adaptarme.

Claro, sería extraño pasar de un pueblo de 1800 donde conoces a todo el mundo, a estar con tantos niños que no conoces de nada. ¿Te sentiste un poco pequeño en esa situación?

Fue un contraste grande, sin duda. Y fue grande porque en el pueblo todo estaba cerca, iba caminando solo de un sitio a otro. En Barcelona, solo salía de La Masía si venía mi familia o algún conocido y cuando íbamos a jugar de visitantes a algún sitio, pero el resto del tiempo estaba un poco encerrado. Pero era lo que me gustaba y nunca eché de menos tener más libertad.

Nos venimos al presente. ¿Cómo ha evolucionado Fuentealbilla desde tu infancia? Ahora cuando vuelves, ¿cómo ves tu pueblo?

A mí me parece que está igual. Es cierto que hay gente nueva que ha venido de otros sitios que ya venían anteriormente, han mejorado el colegio, por ejemplo mi pista antes era de cemento y ahora es de césped artificial, el campo de fútbol está mejor. Claro que ha habido mejoras, como no puede ser de otra manera, pero al final mi pueblo sigue siendo lo mismo: los mismos lugares, los mismos recorridos, la misma sensación... a mi me transporta a lo que viví y se lo intento transmitir a mis hijos. A mi la vida del pueblo siempre me ha gustado mucho, es una maravilla.

Yo soy de un pueblo de 200 habitantes llamada El Bayo (Zaragoza) y su equipo de fútbol, El Bayo A.D que acaba de subir a primera regional, es un punto de encuentro para todos sus habitantes, ¿sucede lo mismo en Fuentealbilla?

Sí, aquí el equipo del pueblo ha existido, ha dejado de existir, luego ha vuelto... depende del momento pero sí, es evidentemente que el fútbol o el deporte siempre ha sido un punto de conexión en los pueblos en España y un disfrute.

¿Tú llegaste a jugar en el equipo del pueblo?

No, yo empecé a jugar a futbol sala y me fui al Albacete cuando tenía 8 años. En mi época, por ejemplo, no había equipo en el pueblo. Sí que jugábamos a fútbol sala, íbamos por los pueblos con todos los niños del pueblo y de los alrededores...

Hablando de los alrededores, recomiéndame un pueblo para hacer turismo rural en tu zona de Albacete que no sea Fuentealbilla...

Te recomendaría Alcalá del Júcar que está al lado y es un sitio muy chulo, muy peculiar, y la gente de los alrededores prácticamente todos lo conocen, es un sitio que merece la pena.

Volvemos a Fuentealbilla porque a mediados de marzo vas a estar con Airbnb y LALIGA mostrando a un huésped y dos acompañantes los encantos de tu pueblo. Cuéntame un poco más de la experiencia.

Lo que me hace ilusión es, sobre todo, recordar con ellos lo que se hace cada día en un pueblo: ir a comprar el pan, desayunar en el bar, jugar a fútbol en las calles. Mi idea es hacerles un pequeño recorrido por lo que es la esencia de Fuentealbilla, la vida cotidiana del pueblo con los mayores, los más jóvenes... Ellos seguramente también sean de pueblos y, al final, van a conocer mucho más del ámbito rural en España. Particularmente, yo me siento muy arraigado con mi pueblo, así que cualquier recorrido que haga por cualquier zona me parece fantástico.

andrés iniesta en fuentealbilla
Anna Huix

Viajando, viajando... este verano tenemos Mundial en Estados Unidos, México y Canadá, ¿irás o lo verás en el sofá de tu casa de Fuentealbilla?

Bueno, desde que dejé de jugar, si se da la oportunidad me gusta ir a ver el fútbol en vivo. El último mundial fue en Qatar y estuve viendo a la Selección... Ya que no puedo jugar, al menos estar en el estadio.

Suena a que te apetecería seguir en el césped...

Siempre es un bonito recuerdo.

Bueno, tienes la Iniesta Academy, así que sigues a pie de campo.

Ahí intento transmitir mi idea de juego, una idea de vivir asociada a algo con lo que he crecido durante mucho tiempo, e intento transmitírselo a los chicos, a las chicas, Para mi lo importantes es que, a través del fútbol y del deporte, descubres una un modo de comportamiento como persona.

Primero ser buena persona, después buen o buena futbolista...

Claro, en nuestra metodología le damos mucha importancia a los valores porque al final siempre he entendido que el deporte y la vida van muy relacionados.

Y Andres, ¿tienes la camiseta con la que ganaste el Mundial de 2010 con ese mítico gol?

Conservo alguna cosa, pero la camiseta no.

¿Y qué tienes?

Me guardé las botas pero ya no las tengo tampoco. Tengo un trozo de césped del estadio, eso sí, pero las cosas más materiales sí que han ido desapareciendo.

Headshot of Iván Iglesias

Director digital de Men's Health, Women's Health y Runner's World. Licenciado en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, MBA en Dirección de Empresas de Comunicación en la Universidad de Salamanca y Postgrado en Marketing Digital en el ESIC. Especialista en estilo de vida masculino, en Hearst España he trabajado como editor de moda y belleza en Esquire y he colaborado en revistas y webs como Elle, Fotogramas, Cosmopolitan, La Revista de Ana Rosa y Ego. Antes, en Orange y Mediaset. Muy de pueblo, uso el running como vía de escape porque es lo más efectivo en una huida, me encantan las zapatillas de todo tipo, probar cremas y tratamientos y usar la Thermomix -que no cocinar-.