Daniel Day-Lewis comenzó a actuar cuando era estudiante en la escuela Bedales School en Petersfield, Inglaterra. Cuando solo tenía 13 años, tuvo un pequeño papel en la película Sunday Bloody Sunday (1971). Después de eso, actuó en grupos de teatro como el Bristol Old Vic y la Royal Shakespeare Company. Estos grupos teatrales le ayudaron a aprender y mejorar sus habilidades interpretativas. Más tarde, comenzó a conseguir pequeños papeles en películas para adultos. Apareció en Gandhi (1982) y The Bounty (1984). En 1985, demostró que podía interpretar personajes muy diferentes. Actuó en My Beautiful Laundrette y A Room with a View, y ambos papeles eran muy diferentes entre sí.

"No tengo modelos a seguir. Tengo muchos héroes. Tengo una enorme capacidad para adorar a los héroes", ha contado alguna vez sobre sus referentes en su juventud. Básicamente, cuenta que él no imita a una sola persona en la vida, sino que admira a muchas personas que le inspiran de diferentes maneras. El mensaje detrás de la cita es que las personas pueden aprender de muchos héroes en lugar de seguir solo un modelo a seguir.

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Kurt Krieger - Corbis//Getty Images

Siempre especial, después de protagonizar The Boxer, el actor Londinense de 69 años se tomó un descanso de la actuación. Durante ese tiempo, trabajó como aprendiz de zapatero en Italia y aprendió a fabricar zapatos. Volvió a la actuación en 2002 con la película Gangs of New York, donde volvió a trabajar con el director Martin Scorsese. Interpretó al presidente estadounidense Abraham Lincoln en 'Lincoln', dirigida por Steven Spielberg en 2012, lo que le valió su tercer Óscar al mejor actor, convirtiéndose en el primero en lograr este récord.

En 2017 contó que dejaba la actuación para siempre. Que se retiraba de la gran pantalla para dedicarse a la familia y a vivir tranquilo. Unas palabras que después volteó en 'Rolling Stone'. Y regresó a los cines con 'Anemone', película que ha dirigido su hijo Ronan Day-Lewis. "Nunca quise dejarlo definitivamente, la verdad. Simplemente, dejé de hacer ese tipo de trabajo para dedicarme a otros. Parece que me han acusado de retirarme dos veces. ¡Nunca tuve intención de retirarme de nada! Solo quería dedicarme a otra cosa durante un tiempo".

Headshot of Joaquín Gasca Calatayud

Joaquín Gasca es experto en deportes de competición, tecnología y motor. Hace un tiempo que colgó las botas de tacos para centrarse en el pádel y el running… cosas de la edad, se queja. Pero también se apunta a cualquier bombardeo que tenga que ver con poner su cuerpo al límite, sea al volante de un Aston Martin o yendo a la oficina en patinete.    

Es muy del Atlético de Madrid, así que cuando futbolistas como Marcos Llorente o Álvaro Morata han protagonizado la portada de Men’s Health, allí estaba él para escribirlas. Acaba de correr su primer maratón para Runner’s World, y como pasa en este universo, ya está buscando el siguiente para bajar de las 3 horas. Si hay que testear cualquier tipo de pala de pádel, vehículo o reloj, no pone problema. Incluso zapatillas. Lo que haga falta en equipación deportiva.    

Joaquín se graduó en periodismo por la USP-CEU en 2013, pero desde 2009, cuando entró en el periódico de la Universidad, ya comenzó a ejercer de “periodista” 360 en digital y papel. Los siguientes pasos de sus casi 15 años de carrera los dio haciendo cultura y deporte en la revista Shangay, hasta que entró en Hearst una semana antes del inicio de la pandemia en 2020. También es profesor de redes sociales y nuevas tecnologías en la Universitas Senioribvs CEU y forma parte del Innovation HUB de Hearst para investigar sobre nuevas tendencias.