El ganador del Oscar a Mejor Actor Michael B. Jordan es una de las estrellas de Hollywood más reconocibles por su impresionante despliegue físico. Desde las intensas escenas de boxeo de Creed, pasando por su interpretación del poderoso villano en Black Panther y su reciente doble papel en Sinners que le ha valido la estatuilla, gran parte de su presencia en la pantalla se ha basado en las transformaciones.

Jordan ha revelado que empezó a tomarse en serio su aspecto físico cuando rodaba la serie de televisión Friday Night Lights. Siempre había sido deportista en el colegio, le gustaba el baloncesto, pero ahora que está ante las cámaras, sabe que el estado físico puede influir en su carrera. Dijo que verse a sí mismo "en la televisión, en anuncios y en actividades de marketing me obligó a tomarme más en serio los entrenamientos", cuenta The Health Site. Lo que había sido simplemente una buena forma física se convirtió, con el tiempo, en un programa de entrenamiento riguroso destinado a ganar fuerza y músculo para adaptarse a la interpretación en diversas actuaciones.

Cuando empezó a entrenar para las películas de Creed, tuvo que modificar radicalmente su rutina de ejercicios y sus hábitos alimenticios. Al principio, le resultaba difícil levantar pesas pesadas y tuvo que desarrollar fuerza con el tiempo. Con un entrenamiento constante, ejercicios con sobrepeso y una dieta estricta, finalmente consiguió la resistencia necesaria para las agotadoras escenas de boxeo y para papeles aún más exigentes. Su entrenamiento consistía en una serie de ejercicios cardiovasculares, de fuerza y de resistencia en circuito, centrados en diversos grupos musculares. Con el paso del tiempo, esta estrategia le ayudó a desarrollar la musculatura y también mejoró su rendimiento deportivo.

La razón principal por la que el físico de Jordan parece diferente cada vez en las películas es que sus ejercicios son específicos para el tipo de personaje que interpreta. En la serie Creed, se entrenó para desarrollar el físico de un boxeador profesional. Esto incluía ejercicios de boxeo, entrenamiento en el ring, acondicionamiento y ejercicios de resistencia destinados a mejorar la agilidad y la resistencia. En el caso de Black Panther, sin embargo, se centró más en un entrenamiento de tipo culturista. El objetivo era ganar masa muscular más visible sin parecer gordo ni fuerte. Utilizó entrenamiento de fuerza, entrenamiento muscular específico y ejercicios cardiovasculares moderados para conseguir la forma imponente necesaria para interpretar el papel.

Headshot of Joaquín Gasca Calatayud

Joaquín Gasca es experto en deportes de competición, tecnología y motor. Hace un tiempo que colgó las botas de tacos para centrarse en el pádel y el running… cosas de la edad, se queja. Pero también se apunta a cualquier bombardeo que tenga que ver con poner su cuerpo al límite, sea al volante de un Aston Martin o yendo a la oficina en patinete.    

Es muy del Atlético de Madrid, así que cuando futbolistas como Marcos Llorente o Álvaro Morata han protagonizado la portada de Men’s Health, allí estaba él para escribirlas. Acaba de correr su primer maratón para Runner’s World, y como pasa en este universo, ya está buscando el siguiente para bajar de las 3 horas. Si hay que testear cualquier tipo de pala de pádel, vehículo o reloj, no pone problema. Incluso zapatillas. Lo que haga falta en equipación deportiva.    

Joaquín se graduó en periodismo por la USP-CEU en 2013, pero desde 2009, cuando entró en el periódico de la Universidad, ya comenzó a ejercer de “periodista” 360 en digital y papel. Los siguientes pasos de sus casi 15 años de carrera los dio haciendo cultura y deporte en la revista Shangay, hasta que entró en Hearst una semana antes del inicio de la pandemia en 2020. También es profesor de redes sociales y nuevas tecnologías en la Universitas Senioribvs CEU y forma parte del Innovation HUB de Hearst para investigar sobre nuevas tendencias.