Allá por el 2017, Antonio Banderas (65 años) sufrió un grave bache de salud. A pesar de que siempre ha sido un actor que se ha cuidado mucho, el protagonista de 'La máscara del zorro' tuvo un infarto.

"Ocurrió de una manera muy curiosa. La noche anterior estaba viendo un partido de fútbol, vivía todavía en Londres y tenía una casa en el campo. Estaba con un amigo y mi pareja tenía dolor de cabeza. Como no tenía pastillas, se fue a por un analgésico. No encontró una farmacia abierta y se metió en un supermercado. Allí solo tenían aspirinas de 500 mg. Cuando fue a pagar, la niña que estaba en el cajero le dijo: 'Se le ha caído a usted algo'. Solamente eran las aspirinas", contó el actor.

"Al día siguiente yo bajo al gimnasio que teníamos en la casa. Después de haberme duchado, me estaba preparando un té y empiezo a notar un dolor lejano en los brazos. Como había hecho pesas, no le di importancia. Me empiezo a sentir mal, noto un sudor frío y que me empieza a faltar el aire. ¿Tú sabes la sensación de cuando no puedes abrir los ojos? Como cuando estás en casa con amigos y son las 3 de la mañana y no puedes más, pues multiplícalo por 10", relató el actor sobre aquel susto. "Mi chica inmediatamente agarró dos de aquellas aspirinas, me las metió debajo de la lengua y llamó a la ambulancia", añadió sobre aquel gesto que le salvó la vida.

Banderas ha contado la historia de su ataque al corazón en varias ocasiones, pero nunca por qué desde aquel momento decidió alejarse de Hollywood y de su industria cinematográfica. Algo de lo que no se arrepiente en absoluto. "Lo mío fue una advertencia muy seria", ha dicho en 'The Times'. "Cambió mi perspectiva de la vida", ha contado Antonio, que dejó de fumar inmediatamente, vendió su jet privado, regresó a Málaga y compró un teatro.

"Al enfrentarme a la muerte, me hizo reflexionar y darme cuenta de que, en realidad, soy actor de teatro. Nunca he sido tan feliz”, señaló Banderas, al que cuando llegó a Estados Unidos le dijeron que solo podría hacer de malo. Una premisa que demostró no era cierta porque acabó conquistando a todos y haciendo papeles de todo tipo. "Me di cuenta de que probablemente fue una de las mejores cosas que me han pasado en la vida, porque las cosas que no eran importantes y por las que me preocupaba a diario, carecían de sentido", ha añadido.