Rápida, directa, sin filtro y con una energía que transforma cualquier momento en algo imprevisible, los Premios Next Generation se merecían tener una presentadora como Eva Soriano y cuando nos dijo SÍ QUIERO, nos enamoramos de ella para siempre.
A Eva no se le resiste nada: teatro, televisión, radio, la apnea... Y todo lo hace bien. La terraconense ha demostrado una capacidad única para improvisar, adaptarse y conectar con el público desde la naturalidad.
Esa autenticidad se traslada a su faceta como presentadora, donde el humor no es solo un recurso, sino una forma de entender la comunicación. Incluso sus ya míticos piques con Roberto Leal se han convertido en parte del espectáculo: ironía, complicidad y esa tensión divertida que demuestra que conectar también es saber jugar.
Ahora, además, está viviendo uno de sus mayores retos personales de la mano de Women’s Health: el desafío ‘Strong Soriano’. Un proceso real en el que ha decidido llevar su cuerpo, y su mente, a un nuevo nivel, incluso después de haber participado en el programa ‘El Desafío’, en el que los concursantes ya ponen su cuerpo a límites inimaginables.
Lejos del postureo, Soriano se ha enfrentado a un cambio basado en el entrenamiento de fuerza, disciplina y constancia, demostrando que el progreso no es inmediato, pero sí transformador.
Ha pasado de bromear con todo a tomarse en serio algo diferente: convertirse en su versión más fuerte, aunque hay que decir que, aunque lo esté dando todo y haya puesto el modo ‘strong’ on, las risas nunca faltan con ella. Lo está haciendo compartiendo cada paso, con la misma honestidad con la que se sube al escenario.
Eva Soriano no interpreta un papel, fluye en directo y tiene las respuestas más rápidas que hacen que el público llore de la risa. Y es precisamente eso lo que la convierte en la presentadora perfecta de los PREMIOS NEXT GENERATION: una mezcla de talento, carácter y verdad que representa a una generación que ya no separa entretenimiento y autenticidad.
Eva Soriano no sólo presenta el evento, lo define.













