Cuando hablamos de todos los entresijos del corazón no solemos repararen su tamaño, pero es una cuestión bastante más relevante de lo que podríamos pensar. Al final, hablamos de un músculo y cuanto más grande y fuerte sea, mejor será nuestra salud cardiovascular. Por ese motivo debemos hacer especial hincapié en aquellas formas que tenemos a nuestra disposición para desarrollar todo su potencial del mismo modo que debemos evitar aquello que lo daña.

    “Es una idea que me ronda la cabeza a menudo. En cardiología, cuando estudiamos el corazón, nadie nos dice cuáles son los límites de un corazón sano o enfermo. Tú estudias a la gente e infieres a partir de unos umbrales cuándo puede considerarse que un corazón está mejor adaptado o es más sano que otro”, explica el doctor José Abellán en 'ConPdePodcast'.

    El corazón sedentario no es normal

    Los deportistas, sobre todo los de resistencia y de alto volumen de entrenamiento, tienen el corazón muy dilatado. Por mi experiencia, los ciclistas, los triatletas o los corredores de fondo tienen un corazón enorme. Y el corazón adaptado al ejercicio se dilata y se hace más fuerte, se hace más grande y por eso tiene que latir menos veces cada minuto para asumir las demandas del cuerpo”, añade el cardiólogo.

    “Yo abogo -remarca- por considerar que el corazón del deportista, que ha sido estudiado como una variante de la normalidad, probablemente sea el corazón óptimo o el normal, y ese corazón más pequeño seguramente es un corazón mal adaptado y que no deberíamos de considerar normal. Esa es mi teoría”.

    Y tiene sentido. Nuestra propia evolución nos ha convertido en seres sedentarios por lo que es lógico pensar que ese corazón que tenemos ahora no es el mismo que el de nuestros ancestros, obligados a recorrer grandes distancias a diario para procurarse un sustento.

    “Nuestro corazón se adecúa a las demandas de nuestro cuerpo y por eso es buena idea hacer ejercicio. El corazón que a mi me parece más óptimo se parece más al corazón de un deportista que al corazón que la medicina considera normal”, zanja el doctor Abellán.

    Y si te interesa saber si hay un método o ejercicio más eficaz que otro para fortalecerlo, un reciente estudio publicado en European Heart Journal sugiere que apostar por una actividad física de larga duración a intensidades bajas o moderadas, el equivalente a la zona 1 y zona 2 del entrenamiento por zonas de frecuencia cardiaca, está asociado a tener un corazón más grande y saludable. Así que ya lo sabes, incluso una buena caminata ayuda a la causa.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.