Durante años, el cuidado de la autoestima se ha convertido en una especie de mantra contemporáneo. Está en libros de autoayuda, en charlas motivacionales, en discursos educativos y hasta en la cultura empresarial. Se da por hecho que una buena vida pasa necesariamente por tener una buena autoestima. Cuidarla, elevarla, protegerla. Convertirla en una prioridad.

Sin embargo, hay voces dentro de la propia psicología que empiezan a cuestionar este consenso. Entre ellas la de Víctor Amat, que plantea una idea que, de entrada, descoloca. Quizá el problema no sea que tengamos poca autoestima, sino que hemos entendido mal el concepto desde el principio. Quizá el empeño constante por mejorarla es, en realidad, parte del problema.

Amat, psicólogo y autor de un libro que ya desde el título apuesta por sacudir conciencias, ‘Las 10 leyes para ser jodidamente irresistible’, propone revisar la relación que mantenemos con esa imagen ideal de nosotros mismos que, sin darnos cuenta, guía muchas de nuestras decisiones y frustraciones.

“La autoestima está completamente sobrevalorada como concepto, porque claro, hemos asimilado el concepto de autoestima con el concepto de tu mejor versión”, explica.

Esto apunta directamente al núcleo de una idea muy extendida. La autoestima ya no se entiende solo como una valoración personal, sino como una aspiración constante a ser algo mejor. Más eficiente, más atractivo, más equilibrado. Una especie de proyecto infinito que nunca termina de completarse.

“Como tu mejor versión siempre es imposible, porque cuando uno tiene una mejor versión en su mente, siempre es una imagen ideal que generalmente es quien nunca serás, la búsqueda de la autoestima siempre conlleva pérdida de autoestima, porque claro, nunca consigues acercarte a esa imagen ideal de ti mismo”, apunta el experto.

Vergara. Las 10 leyes para ser jodidamente irresistible

Las 10 leyes para ser jodidamente irresistible

La autoestima, así, deja de ser un punto de apoyo para convertirse en una trampa. En lugar de funcionar como una base sólida desde la que actuar, se transforma en una meta inalcanzable. Una especie de horizonte que se aleja a medida que avanzamos. El resultado es una sensación constante de insuficiencia que no depende tanto de lo que uno es, sino de lo que cree que debería ser.

El planteamiento de Amat no pasa por ofrecer una nueva fórmula para mejorar la autoestima, ni por añadir más herramientas a ese esfuerzo. Va en otra dirección, más radical y, en cierto modo, más simple.

Así que lo ideal es para tener una buena autoestima, dejar de querer subirte la autoestima”, sentencia. La propuesta puede resultar contraintuitiva en un contexto donde todo parece orientado a optimizar el yo. Sin embargo, introduce una idea clave. Tal vez la relación con uno mismo mejora no cuando se intenta elevar constantemente la percepción personal, sino cuando se abandona esa exigencia permanente.

En ese cambio de enfoque hay algo que conecta con una corriente más amplia dentro de la psicología contemporánea. La que pone el acento en la aceptación frente a la mejora constante. La que entiende que no todo pasa por convertirse en alguien distinto, sino por reducir la distancia entre lo que uno es y lo que cree que debería ser.

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Juanjo es experto en cultura y lifestyle, con un foco especial en el impacto que internet y las redes sociales están teniendo en nuestra sociedad y en el mundo. Por eso mismo, sus temas suelen tener también mucho que ver con cine, series, psicología, relaciones personales y sexualidad. 

No hay tendencia viral o reto en redes que se le pase por alto, aunque también está muy conectado con la actualidad literaria, repasando cada semana todas las novedades editoriales y seleccionando las que puedan resultar más interesantes para sus lectores.

Su gran pasión son las entrevistas, disfruta hablando con personas y conectando con ellas y tiene una curiosidad natural por aprender de las experiencias y perspectivas de los demás ya sea de un escritor, un psicólogo o cualquiera que tenga una historia que contar. 

Juanjo se licenció en Economía Internacional, aunque desde muy temprano en su carrera, por vocación personal, se dedicó a la divulgación y al periodismo, que con los años se convirtió en su profesión.

Juanjo lleva más de 15 años escribiendo en diferentes medios y fue Director editorial de Vice España, coordinando toda la producción de contenidos de la revista, desde cápsulas para redes sociales a documentales sobre ocultas subculturas urbanas de nuestro país. Tras su paso por Vice, se ha dedicado a escribir y su trabajo ha aparecido en medios como El País, El Periódico de España, ABC o Yorokobu, entre otros.