- Silvio Garattini, oncólogo y científico, sobre sus hábitos para ser longevo: “Con 97 años nunca he fumado, camino 5 km todos los días, ya no bebo alcohol y como poco”
- Sebastián La Rosa, médico experto en longevidad: “Nadie busca llegar a los 120 años y pasar los últimos 20 años de su vida postrado en una cama”
- José Abellán, cardiólogo, sobre la longevidad: “Vivimos más que nunca, pero también más enfermos que nunca”
Es posible que pensemos que el envejecimiento es un proceso lineal de desgaste en el que a partir de determinadas edades la pérdida de capacidad funcional o cognitiva y la aparición de achaques y enfermedades es paulatina. Pero una cosa es el paso inexorable de los segundos, los minutos y las horas, y otra muy diferente es cómo nos afecta.
Al final, como comentábamos, el paso del tiempo puede ser lineal, pero el proceso de envejecimiento humano no lo es a tenor de las últimas investigaciones que obran en nuestro poder. Y es que, en lugar de una transición gradual, parece que la vida avanza a trompicones, pasando por el rápido crecimiento de la infancia y la estabilidad de la edad adulta temprana, hasta llegar a una aceleración del envejecimiento a medida que avanzan las décadas.
La ciencia y los 15 años más críticos
El problema es que la ciencia no termina de ponerse de acuerdo en ese momento preciso en el parece que todo empieza a ir cuesta abajo. Sin ir más lejos, un estudio a cargo de expertos de la universidad de Stanford, basado en la evaluación de miles de moléculas diferentes y en el microbioma de personas de 25 a 75 años, sugiere que no hay un sólo momento sino dos.
Y es que los resultados del trabajo, publicado en la revista Nature Aging, indica que sufrimos dos periodos de cambios rápidos a lo largo de nuestra vida, en torno a los 44 y los 60 años. En este sentido, los investigadores aseguran que el hecho de que se produzcan tantos cambios drásticos a principios de los 60 quizá no sea sorprendente, pero sí que lo hagan pasados los 40.
No obstante, un estudio más reciente ha identificado un punto de inflexión en el que suele producirse esa aceleración que no es ni a los 44 ni a los 60: es a los 50. Pasado ese umbral, la velocidad a la que envejecen los tejidos y órganos, especialmente los vasos sanguíneos, es mayor que en las décadas anteriores, según los resultados del trabajo publicado en Cell.
Al final, los seres humanos tenemos una esperanza de vida notablemente mayor en comparación con la mayoría de los demás mamíferos, pero esto conlleva un precio que debemos pagar, como el deterioro de la función de los órganos, lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas a medida que pasan los años.
Todavía no conocemos bien los entresijos biológicos asociados al envejecimiento por lo que, hasta que no seamos capaces de intervenir directamente sobre ellos, sólo nos queda cuidarnos. Está comprobado que unos hábitos de vida saludables se asocian con una menor edad biológica por lo que es ahí donde podemos incidir, es decir, en el ejercicio físico, en la alimentación, en el descanso o en el manejo del estrés. Y cuanto antes mejor.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.











