Hay algo inquietante en la figura del líder encantador. No siempre es el más preparado ni el más brillante. A veces ni siquiera es el más comprometido con el equipo. Aun así, logra ascender, convencer y ocupar espacios de poder con una facilidad increíble. Su presencia genera confianza inmediata, su discurso fluye con naturalidad y su capacidad para agradar parece abrir puertas que a otros les cuesta siquiera entrever.

En un momento en el que las habilidades blandas han adquirido un protagonismo creciente, el encanto se ha convertido en una herramienta de gran valor. Resulta fácil asociarlo con cualidades positivas como la empatía o la inteligencia emocional. La realidad que describe Víctor Amat en su nuevo libro, ‘Las 10 leyes para ser jodidamente irresistible’, apunta en otra dirección. El encanto puede ser también una estrategia eficaz dentro de un entorno que premia la apariencia, la rapidez y la capacidad de persuasión por encima de otros factores.

En este contexto, el ascenso de determinados perfiles no es una anomalía. Responde a una lógica que atraviesa tanto empresas como organizaciones de todo tipo. La pregunta no es tanto por qué estas personas llegan a liderar, sino qué tipo de sistema favorece que lo hagan.

“Los tipos encantadores acaban dirigiendo las empresas porque precisamente las empresas están premiando este tipo de comportamientos”, apunta Amat, “es decir, estamos en un mundo completamente narcisista, en una sociedad completamente narcisista y las grandes organizaciones eligen a personas que uno, se saben vender, dos, no tienen demasiada empatía, por lo tanto toman decisiones rápidas sin tener en cuenta el efecto emocional que puede tener y por tanto estamos inmersos en esta situación. Es como estar viviendo en el mar y pretender no mojarse”.

Vergara. Las 10 leyes para ser jodidamente irresistible: Todo lo que debes saber para lograrlo casi todo

Las 10 leyes para ser jodidamente irresistible: Todo lo que debes saber para lograrlo casi todo

Amat describe una cultura que valora la visibilidad, la autoconfianza proyectada y la capacidad de impacto inmediato. Saber venderse se convierte en una competencia clave. No se trata solo de comunicar bien, sino de construir una imagen convincente que encaje con lo que la organización espera de un líder.

En paralelo, la menor presencia de empatía facilita la toma de decisiones rápidas. En entornos donde la velocidad se asocia con eficacia, esta característica puede interpretarse como una ventaja. El coste emocional de esas decisiones queda en un segundo plano. El resultado es un tipo de liderazgo que prioriza la acción y la percepción de control.

El concepto de narcisismo que introduce Amat se extiende a una lógica social más amplia en la que la autoimagen, el reconocimiento externo y la validación constante ocupan un lugar central. Dentro de este marco, el encanto actúa como un amplificador. Permite captar atención, generar adhesión y consolidar posiciones de poder.

Este fenómeno no implica que todas las personas con carisma respondan a este patrón. Tampoco significa que la preparación haya dejado de ser relevante. Lo que señala el psicólogo es un desequilibrio en los criterios de selección y promoción. El peso de lo visible supera en ocasiones al de lo profundo. La narrativa personal puede imponerse al contenido real.

Headshot of Juanjo Villalba

Juanjo es experto en cultura y lifestyle, con un foco especial en el impacto que internet y las redes sociales están teniendo en nuestra sociedad y en el mundo. Por eso mismo, sus temas suelen tener también mucho que ver con cine, series, psicología, relaciones personales y sexualidad. 

No hay tendencia viral o reto en redes que se le pase por alto, aunque también está muy conectado con la actualidad literaria, repasando cada semana todas las novedades editoriales y seleccionando las que puedan resultar más interesantes para sus lectores.

Su gran pasión son las entrevistas, disfruta hablando con personas y conectando con ellas y tiene una curiosidad natural por aprender de las experiencias y perspectivas de los demás ya sea de un escritor, un psicólogo o cualquiera que tenga una historia que contar. 

Juanjo se licenció en Economía Internacional, aunque desde muy temprano en su carrera, por vocación personal, se dedicó a la divulgación y al periodismo, que con los años se convirtió en su profesión.

Juanjo lleva más de 15 años escribiendo en diferentes medios y fue Director editorial de Vice España, coordinando toda la producción de contenidos de la revista, desde cápsulas para redes sociales a documentales sobre ocultas subculturas urbanas de nuestro país. Tras su paso por Vice, se ha dedicado a escribir y su trabajo ha aparecido en medios como El País, El Periódico de España, ABC o Yorokobu, entre otros.