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- Magda Carlas, médica y nutricionista: “El exceso de proteínas puede provocar problemas como deshidratación, exceso de ácido úrico, pérdida de calcio e incluso aumento de peso”
- John Hamilton, ex boina verde y entrenador de fuerza: "Muchos hombres de entre 30 y 40 años levantan pesas decentemente, pero se les tensa la espalda y les duelen las rodillas"
“En el mundo de la salud hemos caído de lleno en la trampa de pensar que si tomo esta pastilla, si sigo esta dieta, si hago este ejercicio, eso me curará. Nadie te cura. Tú te curas a ti mismo. Tienes que empezar a ver el cuerpo humano como un organismo autocurativo que siempre está buscando la manera de mantenerte con vida, de mantenerte en tu mejor estado. Y si no te sientes en tu mejor estado, lo único que hay que tener en cuenta es que hay una interferencia. Hay una interferencia física, emocional, espiritual o química que te está alejando de ese poder que hay dentro de ti y que te permite empezar a curarte”.
Estas palabras de la doctora Mindy Pelz en The Diary of a CEO nos sirven de punto de partida para poner de manifiesto si alguna de las intervenciones que hacemos con el objetivo de mejorar nuestra salud son realmente eficaces y si no estamos coartando el poder de nuestro propio organismo para velar por su propio bienestar.
“Intento ayudar a las personas a volver a creer en sí mismas. Y quiero hacerlo a través de todos aquellos aspectos de nuestro estilo de vida que aprovechan la capacidad innata de nuestro cuerpo para curarse a sí mismo. Nos hemos desviado tanto del camino que ni siquiera nos damos cuenta de que estamos renunciando a gran parte de nuestro poder sobre la salud y la felicidad”, asegura la experta en nutrición y salud funcional.
Y, según ella, lo único que tenemos que hacer es volver a nosotros mismos y aprender que cada cosa que hay dentro de nosotros, “cada célula, cada neurona, todo está trabajando a nuestro favor, no en nuestra contra”. “Y tenemos que dejar de demonizar nuestro cuerpo. Tenemos que descubrir cómo volver a creer en nosotros mismos. Somos nosotros quienes vamos a salvarnos”, zanja.
El poder del ayuno intermitente
Y para la doctor Pelz la herramienta de autocuración más determinante que tenemos a nuestra disposición es el ayuno. “Es el antídoto más rápido contra lo que acabamos de decir. Si nos vemos sometidos a todo este estrés físico, emocional y químico, tenemos que cambiar nuestros hábitos alimenticios y nuestros comportamientos. Reducir tu ventana de alimentación a 10 horas, dejando 14 horas para el ayuno, algo tan sencillo como 14 horas, es algo que puede curarte. Estás literalmente accediendo a un estado de curación que ni siquiera sabías que existía”, comparte.
“Una vez que aprendes a ayunar, empiezas a ver tu cuerpo de una forma totalmente nueva. Es absolutamente capaz de curarse a sí mismo. Así que, para mí, el ayuno es esta herramienta increíble que todo el mundo puede practicar y que solo tenemos que aprender a hacer. Simplemente se trata de reducir la ventana de alimentación y dedicar más tiempo al descanso para que el cuerpo pueda recuperarse”, añade la experta.
¿Cuál es el argumento que esgrime la doctora Pelz para ensalzar el poder del ayuno? Pues comienza haciendo una distinción entre dos tipos de metabolismo. “Quemamos energía cuando comemos y también cuando no comemos. Pero se trata de dos mecanismos diferentes: el sistema energético de quema de azúcar y el sistema energético de quema de grasas. El primero se produce cuando comemos y el segundo cuando ayunamos”, asegura.
“Cuando cambiamos a este sistema energético de quema de grasas, empieza a producir un subproducto llamado cetona. Y esa cetona llega al cerebro y empieza a repararlo. Y lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que el cerebro necesita un 50 % de cetonas y un 50 % de glucosa. Así que le estás dando a tu cerebro una fuente de combustible que necesita desesperadamente. Por eso, cuando la gente ayuna, su claridad mental aumenta, su cognición mejora y la confusión mental desaparece. Porque, literalmente, le estás dando a tu cerebro una fuente de combustible que quizá nunca antes haya recibido. Se tarda unas ocho horas, más o menos, en cambiar metabólicamente a este estado de quema de grasas”, añade.
“Yo lo veo -subraya- como un coche híbrido. Pasas a un modo en el que se queman grasas. Así que, a las ocho horas, empiezas a hacer el cambio. Alrededor de las 12 horas, tu cuerpo ya empieza a producir una buena cantidad de cetonas. El cerebro está estimulado, así que consigues esa claridad mental. Las cetonas desactivan la hormona del hambre. Así que, cuando haces el cambio, llega un momento en el que ya no tienes hambre. Y todo eso ocurre a las 12 horas aproximadamente”.
No obstante, la magia según la doctora Pelz ocurre si vamos un poco más allá y alcanzamos al menos 14 horas de ayuno. “Las investigaciones muestran que la hormona del crecimiento aumenta y es la que te mantiene joven y te ayuda a quemar grasa. También vemos en los hombres un aumento del 1300 % en la testosterona solo con un ayuno de entre 13 y 15 horas, un aumento del 1300 % en las reservas naturales de testosterona. Y luego empezamos a ver cómo disminuye la inflamación. Por ejemplo, si hay personas con dolor en las articulaciones, comprobarán que ya no tienen esa misma rigidez”, comparte.
“Y si te mantienes dentro de ese periodo de ayuno y llegas a las 17 horas, tu maravilloso cuerpo se vuelve hacia sí mismo. Y dice: «Un momento, no está entrando comida. Será mejor que nos hagamos más fuertes». Así que, literalmente, toma las células dañadas, las que te están frenando, las que se están convirtiendo en cáncer, y se deshace de ellas. Se llaman células senescentes. Y, literalmente, las recicla para eliminarlas de tu organismo. Y se dirige a las células que aún son útiles y las fortalece. Repara las partes celulares internas. A eso lo llamamos autofagia. Y eso es lo que ocurre cuando pasas sin comer: tus células se curan a sí mismas”, concluye.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.











