En los últimos tiempos la fiebre por el denominado ayuno intermitente, del que existen diferentes estrategias, es más que evidente. Sin embargo, es necesario remarcar que, aunque puede ser una herramienta beneficiosa, no es la panacea y su implementación debe responder un objetivo bien definido.

    Es necesario conocer sus principios, estar seguro de que no lo estás llevando al extremo y que además le estás dando al cuerpo los nutrientes necesarios. Y no, no hace falta complicar en exceso la ventana de alimentación y de alimentación ya que en realidad un ayuno intermitente puede significar perfectamente cenar pronto y desayunar tarde. Del mismo modo que ayuno no significa comer menos ni debe considerarse una dieta para perder peso.

    Cuándo no es recomendable ayunar

    En última instancia, conviene consultar con un profesional ya que no todas las personas responden igual y nuestras circunstancias también mandan. “Si estás estresado, no te saltes comidas. Y es que sí, el ayuno intermitente está de moda, es cierto que puede ser útil en muchos casos y puedes pensar que te estás cuidando”, asegura el doctor Aurelio Rojas.

    “Pero por el contrario, y esto no lo sabías, muchos estudios muestran que saltarse comidas puede aumentar rápidamente el cortisol, la hormona del estrés, y se ha visto que este efecto es mucho mayor si ya estás estresado en tu día a día”, añade el cardiólogo.

    “El problema -subraya- es que estás sumando dos tipos de estrés, el psicológico y el metabólico, y el resultado real es que vas a notar más ansiedad, menos energía, peor descanso y peor control de la glucemia en muchísimas personas, y eso impacta directa y negativamente en tu metabolismo y en tu corazón”.

    Con este panorama, el especialista comparte la mejor estrategia para el organismo cuando el estrés es parte de nuestra realidad. “Lo que funciona es no saltarse el desayuno e intentar cenar pronto, lo antes posible, dos horas antes de irte a la cama y ligero”, zanja.

    “Y acuérdate -remarca- de incluir en tu día a día proteína de calidad, carne, pescado, huevos y legumbres, grasas saludables, aceite de oliva, nueces y aguacate, y todas las verduras que quieras por su contenido en fibra y micronutrientes, porque esto sí ayuda a estabilizar el azúcar en sangre, reduce el cortisol y favorece la pérdida de grasa visceral, la mala, sin añadir más estrés a tu cuerpo. Así que si estás estresado quizá no sea el momento de ayunar”.

    En definitiva, al ayunar en épocas de estrés puede que estés promoviendo justo lo que intentas evitar. “Cuando tu cuerpo ya está en modo alerta, saltarte comidas dispara el cortisol todavía más, te deja más irritable, con menos energía y hasta con más ansiedad. No es que el ayuno sea malo siempre, es que en épocas de estrés alto no es tu aliado”, concluye.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.