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El 28 de noviembre de 1953, un científico de la CIA cae por la ventana de un hotel en Nueva York. Nueve días antes, sin saberlo, le habían administrado un cóctel con LSD sus propios compañeros. Se trata de uno de los incidentes más conocidos de un controvertido programa de la CIA que permaneció oculto durante años: el Proyecto MK-Ultra.
La búsqueda de un suero de la verdad
El origen de MK-Ultra se remonta a menudo a la Segunda Guerra Mundial. Entre otros, científicos nazis experimentaron con drogas, hipnosis y coacción para controlar los pensamientos humanos y desarrollar un llamado suero de la verdad.
En los primeros años de la Guerra Fría, Estados Unidos inicia su propia investigación. Existe el temor de que los comunistas ya hayan desarrollado un medicamento similar, y los estadounidenses no quieren quedarse atrás.
Reciben ayuda de algunos científicos nazis que, tras la guerra, encontraron refugio en Estados Unidos. Una parte fundamental de este proceso fue la Operación Paperclip, mediante la cual se pretendía trasladar a Estados Unidos la mayor cantidad posible de conocimiento tecnológico procedente de la Alemania nazi.
Anular la libre voluntad
Bajo el nombre de MK-Ultra, la CIA, a partir de 1953, intentó influir en el comportamiento y la toma de decisiones. El objetivo era desarrollar un método capaz de controlar el comportamiento humano.
Uno de los principales recursos que utilizaron fue el LSD. Además, se emplearon hipnosis y terapia electroconvulsiva. Estas técnicas resultaban especialmente útiles durante los interrogatorios y con fines de espionaje.
¿Sería posible lograr que espías soviéticos cambiaran de bando en contra de su voluntad? Y al revés: ¿podrían los soviéticos hacer lo mismo con agentes de la CIA?
Experimentos sin consentimiento
La CIA pone en marcha una red de distintas prisiones, hospitales y clínicas para realizar pruebas con pacientes, presos y personas con adicciones. Circulan teorías no confirmadas que sugieren que, entre otros, Ted Kaczynski, conocido como el Unabomber, y el asesino Charles Manson podrían haber formado parte de estas investigaciones, aunque no existe evidencia que respalde estas afirmaciones.
Lo que hace que el proyecto sea controvertido es que muchos de los experimentos se realizaron sin el conocimiento ni el consentimiento de los participantes. Una violación flagrante del Código de Núremberg, que prohíbe expresamente los experimentos no voluntarios.
En 1977, la CIA declaró que más de treinta instituciones y universidades estaban implicadas en pruebas de medicamentos con ciudadanos desprevenidos; documentos publicados posteriormente señalan hasta 86 universidades o instituciones.
La CIA también investigaba comportamientos sexuales. Para la llamada Operación Midnight Climax se montaron burdeles en los que a clientes desprevenidos se les administraba en secreto LSD y otras drogas. Trabajadoras sexuales contratadas por la CIA debían intentar sonsacar secretos a las víctimas mientras los hombres eran observados a través de cristales unidireccionales.
Muerte misteriosa de un científico de la CIA
La CIA no duda en experimentar con sus propios empleados y agentes del gobierno. Incluso en el ejército, los soldados son sometidos a experimentos, ya sean voluntarios o no. En la primera fase del experimento, mil militares se ofrecen como conejillos de indias; una segunda fase aporta 95 voluntarios. La tercera y última fase del experimento se lleva a cabo sin el conocimiento de los dieciséis participantes.
Entre ellos, el militar estadounidense James Thornwell es sometido durante meses a diversas técnicas de interrogatorio y tortura, incluyendo la administración de LSD. Según él mismo relata, queda afectado por graves trastornos psicológicos y dolor físico.
También el científico de la CIA, Frank Olson, es drogado con LSD sin su conocimiento. Nueve días después, cae desde la ventana de un hotel en Nueva York. En aquel momento, su muerte se clasifica como suicidio, aunque más adelante surgirán dudas al respecto.
El final del Proyecto MK-Ultra
El Proyecto MK-Ultra se desarrolló finalmente desde 1953 hasta 1973. Tras el escándalo de Watergate, la CIA ordena la destrucción de gran parte de los documentos de MK-Ultra.
Sin embargo, en los años siguientes, se van revelando cada vez más detalles. En 1975, la Comisión Rockefeller, encargada de investigar las prácticas ilegales de la CIA, confirma que se realizaron experimentos secretos con drogas. Se acuerdan diversas compensaciones para las víctimas, incluyendo a los familiares de Frank Olson, después de que la CIA reconozca que fue drogado deliberadamente. No obstante, su muerte se atribuye oficialmente a los efectos del LSD.
En 1977 aparecen nuevos documentos secretos sobre MK-Ultra. De ellos se desprende, entre otras cosas, que Olson fue vigilado por la CIA durante sus últimos días. En 1994, su cuerpo es exhumado y sometido a una segunda autopsia.
Los resultados muestran graves heridas en el pecho y la cabeza, que podrían haberse producido antes de su caída fatal. Para algunos, esto sugiere que el conocimiento de Olson sobre guerra biológica durante la Guerra de Corea podría haber sido un motivo para su asesinato.












