Las olas de calor veraniegas transforman el uso de la climatización doméstica en una necesidad imperiosa que impacta de lleno en los recibos de la luz. Ante la subida desbocada de las temperaturas, la reacción inmediata en miles de hogares consiste en encender los equipos sin medir sus consecuencias en la factura ni en el propio aparato.
Manuel Amate, electricista especializado en eficiencia energética, ha señalado en redes sociales los fallos recurrentes de los usuarios al enfrentarse a los picos térmicos. Según él, reducir el gasto del hogar requiere modificar hábitos profundamente arraigados en el día a día que fuerzan el rendimiento del motor de forma totalmente innecesaria.
El hábito de fijar el termostato a 22 grados o a cifras inferiores representa la equivocación más extendida entre los consumidores. Esta práctica obliga al compresor a trabajar a marchas forzadas de manera continuada y produce un contraste térmico desmedido e insalubre. Amate recomienda situar el regulador de temperatura en la franja comprendida entre los 26 y los 28 ºC para enfriar la vivienda eficientemente. En los municipios de la costa, activar la función de deshumidificación resulta crucial para rebajar la sensación térmica.
Mantenimiento preventivo y alternativas de bajo consumo
La acumulación progresiva de suciedad y polvo en los filtros reduce drásticamente la capacidad de enfriamiento del sistema. Cuando la circulación de aire queda obstruida, el dispositivo requiere una potencia muy superior para alcanzar la consigna seleccionada. Limpiar periódicamente estos elementos garantiza un funcionamiento fluido y asegura que la máquina trabaje aliviada sin sufrir desgaste prematuro.
Los especialistas recuerdan que un aparato de aire acondicionado llega a consumir veinte veces más electricidad que un ventilador tradicional. Siempre que resulte viable, recurrir a la ventilación mecánica simple constituye la opción de climatización más económica. Durante el descanso nocturno, seleccionar el modo específico de noche optimiza el rendimiento energético de la unidad.
Por otro lado, la eficiencia del equipamiento depende directamente de la protección arquitectónica que proporcione la propia vivienda. Mantener cerradas las persianas, desplegar los toldos y bloquear la radiación solar directa preserva la temperatura interior. La ventilación natural debe reservarse exclusivamente para la primera hora de la mañana o para momentos nocturnos en los que la temperatura exterior sea inferior a la del inmueble.
Juanjo es experto en cultura y lifestyle, con un foco especial en el impacto que internet y las redes sociales están teniendo en nuestra sociedad y en el mundo. Por eso mismo, sus temas suelen tener también mucho que ver con cine, series, psicología, relaciones personales y sexualidad.
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Juanjo se licenció en Economía Internacional, aunque desde muy temprano en su carrera, por vocación personal, se dedicó a la divulgación y al periodismo, que con los años se convirtió en su profesión.
Juanjo lleva más de 15 años escribiendo en diferentes medios y fue Director editorial de Vice España, coordinando toda la producción de contenidos de la revista, desde cápsulas para redes sociales a documentales sobre ocultas subculturas urbanas de nuestro país. Tras su paso por Vice, se ha dedicado a escribir y su trabajo ha aparecido en medios como El País, El Periódico de España, ABC o Yorokobu, entre otros.












