Cuando Jorge Garrido descubrió su pasión por la batería y empezó a tocar para orquestas siendo muy joven, jamás llegó a imaginarse que una década después sería el batería de Residente y que tendría más de 17 millones de seguidores en redes sociales. De hecho, su apodo por el que es conocido en Internet, El Estepario Siberiano, es fruto de esa inocencia de la juventud: "Nunca pensé que fuera a triunfar en redes sociales, así que me puse el nombre más estúpido que me pasó por la cabeza", nos cuenta en la entrevista.

Pero vaya si triunfó. Ahora, a punto de alcanzar la treintena, El Estepario Siberiano reflexiona con Men's Health sobre sus últimos años frenéticos, sus mayores arrepentimientos, la precariedad de su sector, los peligros de la redes, sus ejercicios para conservar su estupenda forma física desde los tiempos en los que jugaba al rugby... y también sobre el fenómeno Bad Bunny.

drummer adjusting instruments in a music studio
El Estepario Siberiano

¿Por qué el naming de El Estepario Siberiano?

Nunca pensé que fuera a triunfar en redes sociales, así que me puse el nombre más estúpido que me pasó por la cabeza. A mí me llamaban siberiano porque para tocar voy siempre desmangado, sin importar si hace frío. Lo de estepario es porque me encantaba el libro de 'El lobo estepario', así que decidí ponerlo todo junto. 
Y luego cuando todo explotó y tenía muchos seguidores, no lo pude cambiar porque ya eres conocido por ese nombre.

¿Cuándo empezó tu pasión por la batería y por qué decidiste convertirte en creador de contenido?

La pasión por la batería comenzó desde muy joven. Yo en realidad empecé con la guitarra y mi hermano con la batería, y finalmente ni a mí me convenció la guitarra ni a mi hermano a la batería. Así que hicimos el cambio por probar. Encontré un profesor en mi pueblo, empecé a tocar y desde que lo probé me encantó. Tuve que esperar a tener una, porque es una inversión muy grande y un estorbo acústico y espacial, pero finalmente mis padres me compraron una y desde entonces ha sido un no parar. No me cuesta esfuerzo estar detrás de los tambores, me parece algo maravilloso. Y lo de creador de contenido fue pura casualidad, la verdad, porque yo estaba estudiando la carrera súper contento, realmente nunca quise ser músico. Pero aprobaron una de las muchas leyes educativas en este país, en la cual si no acudías presencialmente un porcentaje determinado, te borraban la capacidad de evaluación. 
Y yo nunca he ido físicamente a la universidad, siempre me he sacado todo de sobra pero estudiando en casa, porque yo estaba tocando por ahí y claro, como todos los contratos son en negro, no pude demostrar que no estaba acudiendo a la universidad para estar tocando. Y finalmente me quitaron la posibilidad de examinarme. Vamos, que me tiraron a la calle. Y claro, lo único que me quedaba era hacer vídeos con los tambores, porque yo por más que tocara al final soy de un pueblecito de Valencia, y tampoco tenía el networking suficiente que me permitiera tener contactos para encontrar trabajo dentro de la música, así que decidí apostar por internet, que al final es lo que te permite crear una comunidad y tener más contactos a nivel global. Ahora he conseguido ser parte de la banda de Residente, la oportunidad que yo venía esperando tanto tiempo y para la cual empecé a hacer estas cosas.

el estepario siberiano
El Estepario Siberiano

Has tocado varios temas interesantes del sector, así que te pregunto directamente: ¿cómo ves la situación actual de la industria musical?

España es un país con un clima muy particular y donde hay mucha fiesta, generalmente acompañada de música y de orquestas. Cuando yo estaba en una de ellas sí que había muchas oportunidades de trabajar y estaba bastante bien pagado, teniendo en cuenta que eres un veinteañero y que con poco vives. Que no se nos olvide que hace 10 años ser un mileurista era estar estupendo. Y se podía llegar a ese umbral sin ningún problema tocando en una orquesta. ¿Que quieres profesionalizarte más allá de ello? 
Ahí es cuando hay un problema de oportunidades si vives fuera de Madrid. Los ensayos están ahí, los aviones zarpan desde ahí... A no ser que seas un elemento imposible de sustituir dentro del conglomerado musical, van a elegir a otro que esté más cerca, porque supone muchos problemas logísticos. El panorama está delicado. 
A la hora de contratar un músico, lo mínimo es que te dieran de alta en la Seguridad Social, porque luego te pasa cualquier perrería y no te cubren nada. Por ejemplo, llegó el COVID y todos mis compañeros y yo incluido nos quedamos con una mano delante y una detrás. Estás desprotegido.

Volviendo a tu doble faceta como músico y creador de contenido, ¿cuántas horas le dedicas a cada una en el día a día?


La creación de contenido siempre es lo último, porque para poder crear contenido lo primero que tienes que hacer es tener algo que ofrecer. Si eres un streamer, por ejemplo de videojuegos, tú te sientas y generas el contenido de forma instantánea, mientras que a la hora de hacer música debes ensayar mucho antes para poder tener un producto que ofrecer a la gente. Lo que prima en mi día a día es ensayar, es lo que hago desde que me levanto hasta que me acuesto. Es cierto que a veces te surgen compromisos o imprevistos, pero yo desde que empecé, intenté hacer lo mismo que haría un oficinista o un albañil, que es estar ocho horas trabajando: cuatro por la mañana, comes, descansas y te metes cuatro más por la tarde. Mucha gente se lleva las manos a la cabeza porque dice: "qué barbaridad, estás mucho tiempo". Pero en realidad estoy el mismo que estás tú y todo el mundo. Lo raro es que se extienda esa creencia en los músicos de que te puedes permitir tocar una hora al día y que luego todo va a ir estupendo a fin de mes. 
No es así, uno tiene que trabajar sus habilidades como hace en cualquier otro oficio.

¿Qué opinión tienes del impacto de la IA? ¿Temes que se cargue parte de vuestro trabajo?

Sí, yo creo que va camino a conseguirlo. Es muy difícil frenar este tipo de tecnologías. 
No pienso que la inteligencia artificial sea mala per se, porque es una herramienta que a fin de cuentas puedes aplicar en muchos ámbitos, por ejemplo en la investigación del cáncer, y puede producir resultados que benefician a toda la sociedad en su conjunto. Pero sí que es cierto que es una herramienta que escapa a la soberanía popular, que no se exige ningún tipo de regulación para poder seguir produciéndola y a veces se lleva hacia determinados ámbitos, como puede ser en este caso el arte y la música, de una forma que yo considero que es desleal, como es permitir generar música basándose en la propiedad intelectual de otros. La IA puede ser la fuente de muchos problemas que van a afectar de forma negativa a toda la sociedad, porque a fin de cuentas si acaban sustituyendo todos los trabajos, no va a haber nadie que tenga dinero para comprar absolutamente nada. 
Volviendo al caso de la música, robar la música de toda la humanidad durante toda la historia para crear un gadget que genera algo que yo no llamaría arte, porque no hay ningún tipo de expresión artística en ello, me parece banalizarlo, prostituirlo y sobre todo robarlo. Ahí radica el problema.

Durante estos años has podido conocer o interactuar con grandes nombres de la industria musical...

Sí, es una locura. Y la gran mayoría buena gente, tengo que decir. Estoy súper contento porque he conocido muchísimos de mis ídolos, pero también a gente importante pero que sigo menos como a Bad Bunny. 
Y todo el mundo ha sido encantador conmigo. Y lo más importante, incluso sin saber quién soy, simplemente por el hecho de estar ahí, se han portado bien conmigo. Cuando los tienes delante son gente muy humilde y muy distinta a lo que se suele ver delante de una cámara. 
Entonces no le das mucha importancia, pero sí que te hace cierta ilusión.

Hablando de Bad Bunny, ¿qué te parece su éxito rotundo en la gira por España, con 12 conciertos?

Me parece algo surrealista, pero no a malas, es una locura. No tengo nada en contra de su música, de hecho, tiene una banda súper sólida y los percusionistas y todo el rollo latino que está haciendo es una salvajada, con músicos locales de Puerto Rico. Bad Bunny no busca gente megaprofesional de fuera, él coge gente de cerca de sus raíces. 
Y eso me parece algo muy noble. Pero ni es mi género ni he querido ir, porque me da un poco de ansiedad estar entre tantos miles de personas.

Bad Bunny es amigo de Residente, con el que trabajas actualmente. ¿Cómo es él tanto dentro como fuera del escenario?

Me ha sorprendido gratamente su humildad. Para que te hagas una idea, a mí cuando me contrató por primera vez, me quería para grabar un videoclip y me llevó a su casa a vivir. No me cogió un hotel ni nada, me llevó a su casa. Entonces, hubo un problema con Arcángel, se pospuso la grabación dos semanas y me acogió esas dos semanas. Es una persona de la que he podido aprender mucho sobre todo en términos de honestidad y de compromiso con sus ideales. Es coherente con lo que piensa y pierde mucho más de lo que la gente sabe por mantenerse fiel a las causas que defiende. Obviamente él no puede hablar de todo lo que pierde cuando apoya a un bando o a otro, pero yo le he visto perder muchas cosas por, por ejemplo, defender a los niños de Gaza. Tener un compromiso así tiene repercusiones muy grandes dentro del mundo de los negocios en general, ni siquiera solo de la música. Pero él se mantiene en sus ideales, y a mí eso me parece no solo digno, sino raro. Es muy difícil encontrar a alguien así.

¿Son compatibles el género del reggaeton y el del metal o el rock?

Al final depende de lo que uno piense. Si uno se auto identifica como músico de metal exclusivamente, es posible que tenga muchos problemas con tocar música urbana o viceversa. Yo el 'problema' que tengo es que me identifico como músico. Y tengo que tocar música para comer y para ganarme el pan. 
Es así de sencillo. Entonces, esa especie de racismo musical de "esto no lo toco", me parece un privilegio del que muy poca gente puede gozar y es algo que no tiene mucho sentido. Al final nuestro trabajo es interpretar música, no juzgarla. La música es una forma de expresión que tiene miles de facetas, me parecería una lástima juzgar o dejar de lado una de ellas por simplemente tener un estigma o un prejuicio. Los baterías de Shakira o Maluma también tocan metal, por ponerte un ejemplo. Muchas de las personas que están tocando en bandas de metal de primer nivel no tienen ningún problema a la hora de salir y tocar otro tipo de música. Y también me parece importante que dentro de esos géneros urbanos, en los que se podría llevar un DJ, olvidarse y ganar el triple, se fomente la creencia de que es mejor llevar una banda y contratar músicos de tu país o de todos los países y de esa manera mantener un poquito más vivo el ecosistema y enriquecer el directo con una banda.

Estás a punto de cumplir 30 años. ¿Sientes que estás en una etapa más madura de tu vida?


Me siento muy bien, no siento que esté envejeciendo ni mucho menos, pero si algo estoy notando es que la creación de contenido se me está escapando un poco de las manos, ya no conecto con la misma rapidez que antes. Vienen muchos chavales con mucha fuerza, y no creo que esto pueda ser algo que yo pueda mantener durante una década más. Algún momento será el día de aparcarlo todo y de tocar la batería por el gusto de tocar la batería, que es lo que venía haciendo antes. 
La verdad que a corto plazo no tengo miedo, pero cuando cumpla 35, todo esto de estar tocando las mismas canciones una y otra vez ya no va a tener tanta gracia como cuando tenía 20. Me agobia también no disfrutar tanto de la vida como debiera, porque aunque ahora parezca un paseo en barca por tener millones de seguidores, hasta llegar aquí llevo igual unos 10 años creando contenido con 100 visitas al mes. Entonces me agobia haberme pasado la vida en un garaje delante de una cámara. 
Es algo que me da mucho miedo y que estoy intentando corregir, intentando salir más, poder ver mundo, conocer gente y pasarlo bien. La creación de contenido ha terminado dando sus frutos y no puedo quejarme en absoluto, pero hay que tener cuidado con vivir la vida a través de una pantalla y que todas tus metas sean números detrás de una pantalla. Es algo que me parece súper peligroso y también súper adictivo. 
Hay que vigilarlo de cerca.

el estepario siberiano durante un entrenamiento
El Estepario Siberiano

Para esa desconexión el deporte se antoja fundamental. ¿Qué rutina de ejercicio llevas a cabo para mantenerte en forma? 


Llevo entrenando desde los 15 años, porque jugaba al rugby, y llevo pesando casi lo mismo desde los 18. La rutina que yo llevo es de cuatro días solo, un Upper/Lower: lunes toda la parte superior, martes toda la parte inferior, descanso el miércoles, jueves toda la parte superior, y viernes toda la parte inferior. Me está dando unos resultados brutales, muchísimo mejor que el clásico bro-split de meter pecho, espalda, brazo y pierna. Estoy ganando muchísima fuerza, me mantengo y la verdad que no tengo ningún tipo de molestia, estoy durmiendo súper bien. Y me estoy cuidando mucho porque los años no pasan en balde.

Para ser batería, ¿necesitas algún entrenamiento específico?

Primero, hacer cardio para aguantar. Y también recomiendo a todos los baterías trabajar los lumbares y todo lo que sea a la espalda, porque vas a estar muchas horas en un taburete que no tiene respaldo y al final tiendes a vencerte hacia delante. De igual forma, es interesante tener una musculatura que te ayude en tu día a día con los hombros, porque vas a estar moviendo todo el rato los brazos.

entrenamiento de el estepario siberiano
El Estepario Siberiano

A nivel de alimentación y suplementación, ¿tienes algún secreto?

La verdad que me suplemento como un loco, lo llevo todo medido al milímetro. 
La Omega 3 y la melatonina los llevo a todos lados, y tampoco me pueden faltar la vitamina D3 y K2. Aparte tomo bisciglicinato de magnesio, probióticos, cúrcuma... Y en cuanto a nutrición, la verdad que intento alejarme de todo lo que sean carbohidratos de alto nivel glucémico, intento ir hacia lo integral y evitar azúcares en la medida de lo posible. Me centro en mantener dentro de los macros grasas saludables con aguacate, y sobre todo mucha proteína, pero que sea carne bien alimentada y no de industria llena de hormonas.

¿Qué le pides al futuro?

Tener salud. Para mí y para los míos. No pido nada más. Ni más trabajo, ni fama ni dinero. Yo no soy una persona que use el dinero para nada, la fama ni la veo porque vivo en un pueblo en Valencia. Si viajo a Nueva York es posible que me paren a menudo, pero en mi pueblo nadie sabe quién soy y es mejor así. Por tanto, solo quiero salud para mi gente.

Headshot of Guille Galindo

Guille Galindo es un periodista especializado en cine, series y entretenimiento, con una amplia experiencia en el sector audiovisual. A lo largo de los años ha llevado a cabo entrevistas a artistas, actores y directores nacionales e internacionales y ha analizado las últimas tendencias de la industria.  


Graduado en Historia y Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Guille comenzó su andadura profesional en varios medios de fútbol y baloncesto, dos de sus grandes aficiones. Más tarde dio el primer gran giro de su carrera al cambiar el periodismo deportivo por el periodismo lifestyle enfocado en audiencias jóvenes. Fue ahí donde adquirió sus habilidades para detectar tendencias y de paso mejorar sus conocimientos en otros ámbitos como el fitness y la tecnología.  


Apasionado del cine, su salto a eCartelera le permitió cumplir uno de sus grandes sueños, convertirse en periodista cultural. Un sueño que continúa ahora en Men's Health, donde ejerce de redactor digital de entretenimiento dentro de la Healthy Unit de Hearst Magazines. La polivalencia adquirida a lo largo de su carrera profesional le capacita para informar sobre los hábitos de los actores que copan cada día la portada de Men's Health sin perder de vista la actualidad del cine y las series que protagonizan.