Miguel Torres dejó el fútbol profesional hace ya siete años. Ahora juega, de forma metafórica, una segunda parte sin prórroga en la que ‘defiende’ sus decisiones con la misma seguridad y soltura que le caracterizaban en el campo. Esa impronta se refleja en esta sesión de fotos donde su pasado como futbolista -volviendo a calzarse las botas de cuando jugaba- y su presente como padre y hombre contemporáneo logran una sinergia digna de título.
¿Cómo estás viviendo la llegada de los cuarenta?
Con mucha más pausa de lo que me imaginaba. Cuando era más joven, los cuarenta los divisaba como una edad muy avanzada y la verdad es que, en relación a los treinta, me están llevando a vivir mi día a día con mucha más pausa e intentando que, sobre todo, el proyecto que elijo lo haga con mucha más firmeza y con mucha más decisión.
¿Ha cambiado tu idea de éxito con el paso del tiempo?
Sin ningún tipo de duda. Muchas veces el éxito lo hemos medido desde el ojo de la persona que nos veía y no desde un sentimiento interno. Creo que no es igual de medible para todos, porque para mí es un lujo poder pasar gran parte de mis tardes con mi hijo, pero a lo mejor para otra persona lo es trabajar mucho tiempo para comprarse un barco
¿Cómo has aprendido a convivir con la atención mediática?
En mi caso prácticamente fue un ensayo-error. A pesar de haber estado rodeado de un ecosistema formado por mi familia y la gente que me ha representado, donde evidentemente tienden a protegerte, yo trabajaba durante toda la semana para un examen, que era el de los fines de semana, donde la crítica era a mis cualidades deportivas, pero con el paso de los años, la crítica, con la amplitud que dieron las redes sociales, llegaba al físico, al comportamiento, a la comunicación. He aprendido a intentar respetar que cada uno tenga el camino que quiera tener en la vida. Yo creo que la tolerancia es algo que tienes todavía mucho más presente cuando pierdes la privacidad, que nos pasa muchas veces a las figuras públicas. Yo creo que si uno internamente es tolerante y entiende que en este mundo tenemos que ser diversos, acepta sin ningún tipo de problema la mayoría de las críticas.
¿Qué aprendizajes del deporte te sirven hoy?
Vivir desde la competitividad, desde la crítica, desde el compañerismo, desde el trabajo diario en busca de un objetivo… Todo es parte de los valores que te transmite el deporte y, claramente, me han ayudado, una vez me retiré de mi carrera profesional, a la hora de enfocar otros proyectos o intentar tener mejor relación con las personas.
¿Y qué valores quieres que herede tu hijo?
Creo que mi hijo pertenece a un cambio generacional claro. Yo siento que he vivido de la misma manera que mis padres o que mis abuelos, pero creo que mi hijo se enfrenta a un futuro totalmente diferente al que me he enfrentado yo. Eso me provoca inquietud y el deseo de intentar estar el máximo tiempo a su lado de la mejor manera posible. Pero creo que si él convive en torno al deporte y los valores que te comentaba, va a ser capaz de tener muchas mejores herramientas para poder enfrentarse a todos los desafíos que se encuentre.
¿Tienes algún recuerdo o anécdota de tu etapa como futbolista?
Recuerdo que, con 26 años, me fui a Grecia. Estuve en un equipo, pero rescindí contrato, así que me quedé sin equipo y estuve dos o tres meses sin saber hacia dónde iba mi futuro profesional. Desde el minuto uno sentí que tenía muy mala suerte, que la vida me iba en contra, pero aprendí en ese momento puntual de mi vida lo que significa salir de la zona de confort, lo que significa tener que dar un paso hacia delante y, con personalidad, afrontar situaciones diferentes en la vida para más tarde demostrar cuáles eran mis cualidades con un buen proyecto en Málaga y con un recorrido adicional en mi carrera futbolística.
¿Hubo vértigo al dejar el fútbol profesional y empezar otra etapa?
Para nada. He de decir que dejé el fútbol de manera consciente y sin ningún tipo de lesión que me impidiera seguir dedicándome a ello. Quería salirme del concepto de intentar alargar mi profesión lo máximo para generar un gran poder económico y poder vivir bien el resto de mi vida. Para mí, vivir bien era poder estar con mi familia, poder desarrollarme en otro campo totalmente diferente al que me había desarrollado hasta entonces, y disfrutar del lujo que para mí es estar cerca de mi familia.
¿Crees que en el fútbol todavía cuesta hablar con naturalidad de la salud mental?
Yo creo que el fútbol es un vehículo muy potente, o siempre lo ha sido, para intentar ser pionero en muchas de las situaciones. Y, en el caso de la salud mental, es algo que ya se venía trabajando desde hace muchos años, pero que parecía que solo estaba enfocado a perfiles de deportistas que estaban en una situación especial. Hoy ya es una herramienta más de cuidado que, por fortuna, forma parte del staff o del grupo de trabajo de un deportista, como puede ser un nutricionista, un preparador físico o un fisioterapeuta.
Y qué impone más respeto, ¿jugar contra Messi o bailar en el prime time de televisión?
Sin duda enfrentarme a Messi, porque eso sí que es un verdadero prime time en la televisión ante miles de personas donde te enfrentas a alguien que con su talento es capaz de conseguir que te sientas inferior. Al final, mi paso por un programa de televisión de baile para mí no fue nada más que salir de mi zona de confort, prepararme, entrenar para sentirme bailarín... Y eso es algo que lo digo con mucho orgullo porque me parece muy difícil.
Hablando de entrenar, ¿has cambiado tu forma de hacer ejercicio al cumplir cuarenta? ¿Cómo es tu rutina ahora mismo?
Antes entrenaba para competir y ahora entreno para estar bien, para estar sano. Tengo gimnasio en casa y un par de veces a la semana viene un entrenador. Trabajamos movilidad por algún dolor que tengo anterior, y fuerza, porque con el paso de los años, sobre todo en la estructura de la columna, perdemos fuerza. Ya estamos en una edad en la que tenemos que ir anticipándonos. Esto lo complemento con el golf, que me gusta bastante, y últimamente he estado jugando al tenis.
¿Cómo ha influido la paternidad en tu forma de cuidarte?
El primer día que eres padre la prioridad deja de ser lo tuyo. Y yo fui muy consciente de ello. Antes mi exigencia era para afrontar un partido, y ahora es para intentar ser mejor padre, marido e hijo cada día. Cuando uno se hace adulto, esa tiene que ser la preocupación.
¿Qué alimento te vuelve loco?
La pizza, sin duda, es uno de los que más me gustan. Soy más de salado que de dulce, pero no digo que no a un chocolate.
¿Qué capricho 'absurdo' te diste con tu primer gran sueldo y que hoy, con la madurez que tienes, te hace llevarte las manos a la cabeza?
El primer deseo que tuve fue comprarme una vivienda y coincidió con la crisis inmobiliaria de 2007-2008. Al final no salió bien, pero es lo que sucede cuando te haces adulto y tomas decisiones y gastas dinero. Es complejo que todo te salga redondo, pero me siento muy orgulloso. Tuve la posibilidad, ya que mis padres económicamente no se lo podían permitir, de pagarle la universidad a mi hermana, de comprarle su primer coche, de hacerme un viaje en barco cruzando el Atlántico con mis padres, de ir a restaurantes… Puse el foco en intentar disfrutar con mi familia, con mis amigos.
¿Qué le dirías al Miguel de 25 años?
Al Miguel Torres de 25 años le diría que no es importante correr tan rápido para intentar llegar a todos lados. Con el tiempo te das cuenta de que quieres tener más paciencia, ser más pausado y poder enfocar de mejor manera lo que realmente quieres en tu vida.
Entrevista: Fran Gómez
Fotógrafía: Ana Ruiz
Estilismo: Andrea Gumiel
Dirección: Jordi Martínez
Dirección digital: Iván Iglesias
Grabación de vídeo: Diego Rueda
Edición de vídeo: Diego Arjona
Maquillaje y peluquería: Laura Ruiz
Asistente de fotografía: Idoia Vitas
Fran Gómez es un periodista especializado en moda y belleza masculina, con una amplia experiencia en el mundo editorial. Nacido en Madrid, Fran se graduó en periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y rápidamente comenzó a enfocar su carrera en el mundo de la moda y la belleza masculina trabajando en la revista Forbes.
Durante su trayectoria profesional, Fran ha escrito en algunas de las publicaciones más importantes del sector, entre ellas Men’s Health, donde actualmente trabaja como redactor digital en la sección de moda y belleza masculina, donde comparte sus conocimientos y consejos sobre cómo vestir y cuidar el cuerpo de los hombres. También puedes encontrar el nombre de este periodista en otras cabeceras como Esquire, Fotogramas o ELLE.
A lo largo de su carrera, Fran ha desarrollado las capacidades para poder identificar las últimas tendencias y adaptarlas a diferentes perfiles de hombres, estar a la última de lo que se lleva, informar sobre cualquier novedad de estilo y descubrir y recomendar a los lectores los mejores productos de cosmética masculina. También tiene una amplia experiencia en el Ecommerce.
Fran es también un usuario muy activo en sus redes sociales y por eso conoce cada novedad que envuelve a cantantes, actores, influencers... Esto le ha permitido entrevistar a celebridades nacionales e internacionales.
Ha sido invitado a programas de radio para hablar sobre tendencias, estilo y actualidad. Además, fue jurado de la primera edición de los Premios Ídolo, unos premios dedicados a reconocer el trabajo de los mejores creadores de contenido de nuestro país.




















