Cuando la gente piensa en David Gandy, imagina pantalones cortos blancos, Capri y una valla publicitaria de 15 metros con un hombre que redefinió el físico masculino en la moda. La campaña Light Blue de Dolce & Gabbana a mediados de la década de 2000 hizo que su torso fuera tan reconocible como su rostro, proyectado desde Times Square a todas las tiendas de perfumes del mundo.
Lo llamativo es que ahora recuerda esa época con una mirada sorprendentemente crítica. “Miro esa imagen de Light Blue y no creo que estuviera en muy buena forma”, dice. “No hay pecho, los abdominales no están definidos. Es un cuerpo delgado, pero no definido”. A pesar de toda la fantasía que vendían esos anuncios, la propia idea de Gandy de un cuerpo estupendo –y lo que se necesita para conseguirlo– ha evolucionado hacia algo más refinado, más sostenible y, para el resto de nosotros, más alcanzable de lo que se podría pensar.
De Essex al sur de Francia
Mucho antes de las vallas publicitarias, solo era un chico competitivo de Essex intentando que sus equipos triunfaran. “Saltaba el campo de críquet con las espinilleras de mi padre”, recuerda. Hacía cualquier cosa con tal de participar. Esa temprana obsesión por el deporte se trasladó al gimnasio cuando los partidos por equipos dejaron de ser populares en la universidad. Como muchos hombres de aquella época, Gandy tuvo que aprender a base de ensayo y error y con números atrasados de su revista favorita (ejem…), en lugar de a través de gurús online.
“Para ser sincero, todo lo he aprendido por las malas”, dice. “Nunca he tenido entrenador personal ni nutricionista; simplemente he investigado por mi cuenta, comprendiendo qué me funciona y cómo reacciona mi cuerpo a los suplementos y vitaminas”. Antes tenía la creencia de que el físico se basaba en 70% nutrición, 30% entrenamiento, un mantra que ha suavizado. “Ahora lo cambiaría un poco a un 60% entrenamiento, 40% nutrición, o incluso un 50/50”, dice. Es una división más madura que refleja a un hombre que ha pasado dos décadas en una industria que le exige estar en forma, pero que es consciente de que la salud no se mide solo por los abdominales.
La moda del peso máximo
Al principio, Gandy hacía lo que muchos jóvenes hacen cuando empiezan a entrenar en serio: levantaba todo el peso posible, con solo unas pocas repeticiones,buscando récords per- sonales y anhelando el volumen por encima de todo. “Hacía pocas repeticiones muy pesadas para ganar volumen”, dice. “Conseguí volumen… pero nunca me sentí saludable”.
Un desfile fue un punto de inflexión. “Me dijeron: ‘David, tus trapecios y tus brazos son muy grandes… La ropa ya no queda bien’”. También se dio cuenta de lo mismo que muchos modelos y culturistas: prepararse para esos momentos extremos es algo muy exigente. En el pasado, lo llevó al punto máximo, aumentando el entrenamiento a seis días a la semana y ajustando su dieta antes de campañas importantes, pero tiene claro que no es un estilo vida que quiera seguir a tiempo completo. “No estoy dispuesto a dedicar mi vida a llegar hasta ese punto”.
¿Y qué considera ahora un ‘buen físico’? “Diría que mi mejor forma física está a punto de llegar”, añade a sus 46 años. “Sé cómo reacciona mi cuerpo y qué ejercicios tienen un efecto rápido”.
El entrenamiento de David Gandy: 45 minutos, 5 días por semana
Hoy en día, la rutina de Gandy es muy poco hollywoodiense. “El entrenamiento normal es: cinco días por semana, 45 minutos”, dice: “Y el mantenimiento, cuatro días a la semana, 30-45 minutos”. Este 2026 Gandy utiliza un programa tradicional de división por partes del cuerpo –un ‘bro-split’, como se lo conoce a menudo–, que divide cuerpo y sesiones de entrenamiento así: abdominales; espalda y hombros; brazos; pecho; día de piernas. El día de piernas es nuevo: “Nunca había tenido que añadirlo hasta hace un par de años”, comenta entre risas.
El entrenamiento de fuerza de Gandy consiste casi exclusivamente en una mezcla de pesas libres y poleas. Y una sesión reciente en una nueva máquina de Technogym le recordó lo brutales que pueden ser las series descendentes. “Son bastante duras, pero son muy efectivas”, dice. “¡Al día siguiente no podía ni moverme!”.
Una sesión típica de hombros y espalda puede incluir: “Elevaciones frontales, elevaciones laterales… y luego una superserie con elevaciones laterales más pesadas y poleas”, comenta. Aunque últimamente ha transferido su press de hombros a poleas, sigue siendo un purista de la barra en cuanto al entrenamiento de espalda: “Siempre empiezo con un remo con barra inclinado y pesado”.
Y sobre todo es honesto. “No me gustan los abdominales”, admite. “Así que hago los ejercicios que disfruto. ¿Miles de abdominales? No son para mí”. El cardio también brilla por su ausencia, al menos en el sentido tradicional. “Camino ocho kilómetros con el perro un par de veces al día”. De hecho, cuando le preguntan qué ejercicio mantendría si solo pudiera hacer uno, no lo duda: “Pasearía al perro”. Para alguien con una carrera basada en la estética, su definición de salud es funcional. Señala que su condición cardiovascular y la fuerza en las piernas no están donde le gustaría, y que caminar por las montañas se lo recuerda.
Más sobre cómo se cuida David Gandy
MODELO DE NUTRICIÓN. El entrenamiento desarrolla músculo, pero la nutrición lo impulsa y revela lo que has estado trabajando. Aquí tienes los consejos de Gandy, fruto de su esfuerzo.
QUE SEA SENCILLO. Gandy intenta evitar cualquier complicación. Si la fecha de caducidad se extiende meses en el futuro, no le interesa; si es fresco, lo acepta. Y les enseña a sus hijas el mismo truco.
MODERACIÓN VS. DIETAS. “Hacer dieta es algo en lo que no creo mucho”, dice. “Las mo- das van y vienen; un estilo de vida nutricional perdura. Nada está prohibido, nada es sagra- do; se trata de tomar mejores decisiones a largo plazo”.
DESAYUNA TARDE, SI PUEDES. Nunca ha sido de comer por las mañanas. En cambio, adelanta su primera comida hacia el final de la mañana o la hora del al- muerzo, acumulando esas calo- rías para compensar su hambre natural por la noche.
SUPLEMENTACIÓN INTELIGENTE. La creatina (5 g al día), un multivitamínico y el magnesio son sus únicos básicos; ambos los tolera y ambos le resultan efectivos. Y elimina todo lo que no le sienta bien.















