Luis de la Fuente (65 años) no puede estar más feliz. Después de pasar por un momento controvertido en su carrera sin trabajo hace unos años, este 2026 ha conseguido uno de los mayores hitos de la historia del deporte español: un segundo Mundial de fútbol, una segunda estrella para nuestro escudo.
Habiéndose convertido en una de las personas más importantes de nuestro país, todo el mundo quiere saber todos los detalles sobre su vida. Es más, los millones de seguidores del seleccionador están deseando conocer cuál es el rincón de La Rioja donde creció, el lugar al que considera su refugio y al que huye cuando necesita escapar del estrés y la ansiedad.
Conocida por su gran concentración de bodegas centenarias, Haro es el pueblo al que Luis se mantiene unido desde muy pequeño: "Para mí, es mi refugio, mi descanso, mi paz. Tengo unos orígenes normales, los de una persona de pueblo que disfrutó de una infancia maravillosa", dijo en una entrevista concedida a 'Haro Digital'.
Entre viñedos y atravesada por el río Ebro, esta localidad de unos 12.000 habitantes es uno de los grandes centros vinícolas del país y tiene numerosos rincones preciosos que visitar, como la plaza de la Paz, el Ayuntamiento, el Palacio de Bendaña, el Palacio de los Condes de Haro, la iglesia de Santo Tomás Apóstol o la basílica de Nuestra Señora de la Vega. Un emplazamiento muy bonito donde Luis vivió su infancia, los mejores años de su vida, y que está muy ligada también al deporte.
"Mis padres me transmitieron el amor a mi pueblo y me enseñaron a querer a Haro como ellos lo querían", relató en '20 minutos'. "Son mis raíces, mis costumbres y mis tradiciones. Allí están mi familia, mis amigos de la niñez y mis mejores recuerdos", añadió el seleccionador español en 'La Rioja digital'. "Vivíamos mucho en la calle, estábamos con los amigos; era tal la dependencia de ellos que subíamos a montes y hasta que no subía el último no se movía nadie de allí. Era un sentimiento de grupo, de compañerismo, esas son mis raíces", reveló en el pódcast del Mago More.













