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Aunque suelo estar probando móviles continuamente, pocos se ganan el "honor" de dar el salto de móvil de trabajo o de review a móvil personal. El Vivo X300 Pro ha sido el último en ganarse este privilegio. Tenía muchas, muchas ganas de probarlo y sin duda la espera mereció la pena.
Me ha convencido principalmente por dos motivos: cámaras y experiencia de uso. Al final, no sirve de nada tener una fotografía espectacular si en los gestos del día a día no cubre nuestras necesidades. Aquí siento que Vivo ha encontrado el equilibrio perfecto para ponernos en nuestras manos una cámara soberbia, sin olvidar que estamos ante un móvil.
La tecnología debe ser útil y sencilla y otros gadgets nos lo han demostrado con creces, desde el Xiaomi Tag hasta los auriculares inalámbricos con Bluetooth, los mejores móviles de Vivo logran precisamente este objetivo: que te enamores de tu próximo móvil.
Mi experiencia con el Vivo X300 Pro
En general, tengo muy buenas opiniones de este Vivo X300 Pro. A la mano es un smartphone muy cómodo, con aspecto premium gacias a su diseño en cristal, muy agradable, ergonómico, ligero y con un tamaño que para mi gusto es perfecto: no se siente un "armatoste", pero a la vez tenemos una pantalla bien generosa. Además, es IP68, por lo que es bastante resistente a pesar de su diseño delgado.
Ya que he empezado a hablar de la pantalla quiero detenerme brevemente en ella. En el frontal encontramos un bisel de apenas 1,1 mm, lo que hace que prácticamente todo sea pantalla y se convierte además en una especie de pantalla inmersiva de 6,78 pulgadas, con una estupenda resolución y una tasa de refresco de 120 Hz que le da la fluidez que demandamos en un dispositivo de gama alta como este.
En sus entrañas, su MediaTek Dimensity 9500 pone el cerebro y, junto a los 16 GB de memoria RAM y los 512 GB de almacenamiento logramos que en el día a día se desenvuelva de lujo. No he tenido ningún problema tanto en el uso cotidiano habitual (navegación, mensajería, redes sociales, vídeos...) como en usos más exigentes, por ejemplo, jugando a títulos tipo PUBG o editando vídeos desde apps específicas para ello.
Sobre su batería había leído opiniones encontradas, ya que los 5.440 mAh sobre el papel pueden sonar a poco, especialmente teniendo en cuenta que la competencia más directa ya se mueve por encima de los 7.000 mAh. Pero aquí debo decir que la optimización del sistema me parece muy correcta y la batería me llega al final del día, principios del día siguiente, sin ningún problema. No podemos decir que nos podemos ir de fin de semana y olvidarnos del cargador, pero sí que cumple con los mínimos exigibles.
Pero donde a mí personalmente me parece que marca las diferencias es en sus cámaras. Vivo se está ganando muy buena reputación en el apartado de la fotografía móvil, no solo por los accesorios compatibles como el teleconvertidor (el cual no he podido probar), también sus propias cámaras tienen solvencia suficiente para que estés satisfecho con ellas y no eches de menos llevar una réflex en la mochila.
Hago sobre todo fotografía de comida, por otro proyecto que tengo, y me he dado cuenta que en los últimos años los móviles han dado un pequeño paso atrás. Las cámaras macro no están teniendo el protagonismo que merecen y cuando fotografiamos este tipo de escenas, creedme que se resiente. Me ha gustado mucho cómo Vivo resuelve este tipo de fotografías y este ha sido para mí el principal motivo para convertirlo en mi actual móvil personal, más allá de mi móvil de review.
Los resultados en fotografía de paisajes, retrato (donde para mí no tiene rival) y con zoom son soberbios y me encanta el tratamiento del color. Vivos (nunca mejor dicho) pero sin saturar de una manera artificial. También en vídeo se desenvuelve con unos resultados exquisitos, incluso en escenas nocturnas, que suelen ser las más complicadas en este tipo de dispositivos.
Si entramos en datos técnicos, todo esto lo consigue gracias a una configuración de cámaras muy interesante. Por un lado, tenemos una principal ZEISS con gimbal y 50 MP, además de su gran angular de 50 MP y un telefoto de 200 MP también firmado por ZEISS.
Opiniones y precio del Vivo X300 Pro
No estamos ante un smartphone económico y esto es algo que hay que tener muy presente. Pero, sinceramente, tal y como está actualmente el panorama de precios, la crisis de la RAM y la subida de TODO cuanto nos rodea, desde el guacamole de Mercadona hasta el combustible, creo que Vivo ha encontrado un buen equilibrio entre prestaciones y precio en este Vivo X300 Pro. Incluso tienes la opción de llevártelo también con el teleconvertidor por un poco más.
Si todavía quieres algo más, el Vivo X300 Ultra acaba de salir al mercado, aunque en ese caso sí que vas a tener que hacer una inversión más generosa. Por eso también el Vivo X300 Pro me sigue pareciendo una opción fantástica para renovar el móvil en este 2026 sin tener que renunciar a nada y con la garantía de un fabricante que está construyendo un camino muy solvente y aspiracional.
Noelia Hontoria es experta en tecnología y turismo. Lleva más de 15 años probando y escribiendo todo tipo de dispositivos como smartphones, relojes inteligentes, auriculares, periféricos y hasta gadgets para el hogar conectado. Recuerda con nostalgia el lanzamiento del iPhone original o de los primeros Samsung Galaxy, el auge de Huawei o las primeras pistas que anticiparon la llegada de la inteligencia artificial, mucho antes de que las masas empezaran a oír hablar de IA.
Cuando llega el fin de semana, su alter ego foodie toma el mando y se dedica a visitar los nuevos restaurantes de su ciudad. Y siempre tiene una escapada planeada… o varias. Ya ha visitado más de 25 países diferentes y cada vez que tacha uno de la lista de pendientes suma dos más.
Y como no puede dejar de crear y darle a la tecla, también es escritora de ficción y tiene varias novelas publicadas, entre ellas, ‘El hilo rojo de Berlín’ o ‘Tres días de enero’. Comenzó apostando por la autopublicación, pero pronto llamaron a su puerta grandes editoriales, como Penguin Random House o Ediciones Versátil.
Diplomada en Turismo por la UNED, Máster en Responsabilidad Social Corporativa por la Universitat Jaume I y Posgrado en Periodismo Digital por la Universidad Rey Juan Carlos, antes de recalar en Hearst ha pasado por muchos y muy variados medios de comunicación españoles como redactora freelance, como ABC, Xataka Móvil, Gizlogic, Time Out o Crónica Global, entre otros.













