- Tom Holland reaparece más fuerte que nunca a sus 29 años con el estreno del tráiler de 'Spider-Man: Un nuevo día': "Quiero ganar suficiente músculo para que el relleno y los efectos especiales no sean necesarios"
- Mario Casas celebra con nosotros los 25 años de Men’s Health en España: "Físicamente, me veo mejor ahora que nunca. Llevo haciendo deporte toda la vida y al final el cuerpo lo agradece cuando llegas a los 40"
- Charlie Cox con más músculos que nunca a los 43 años para el regreso de 'Daredevil': "Nunca había levantado pesas... ahora es un básico de mi vida"
Las redes sociales han cambiado por completo la forma en la que muchas personas se acercan al entrenamiento. Hoy en día es habitual abrir Instagram o TikTok y encontrarse con decenas de ejercicios supuestamente “imprescindibles” para glúteos, abdominales o cualquier parte del cuerpo. Movimientos complicados, posturas imposibles o combinaciones que parecen sacadas más de un espectáculo que de un entrenamiento real. "El problema es que muchos de esos ejercicios no están pensados para personas normales, ni para objetivos reales de salud o mejora física. Están pensados para llamar la atención", comenta el entrenador personal José Ruiz, @malagaentrena en redes sociales.
Como experto en entrenamiento personal desde el año 2015, José Ruiz nos cuenta: "El entrenamiento convertido en espectáculo... Las redes sociales premian lo que sorprende, no lo que funciona. Un ejercicio sencillo y eficaz rara vez se vuelve viral. En cambio, movimientos complejos, acrobáticos o visualmente llamativos generan más atención y más interacción".
Por eso es frecuente ver entrenamientos que incluyen:
• Equilibrios inestables sin sentido.
• Movimientos extremadamente analíticos.
• Variaciones complicadas de ejercicios básicos.
• Uso excesivo de material o accesorios.
Muchas veces estos ejercicios no son peligrosos por sí mismos, pero tampoco aportan beneficios reales para la mayoría de personas mas allá de alimentar al algoritmo. La diferencia entre entrenamiento profesional y entrenamiento real es clave. Otro problema frecuente es copiar rutinas de atletas o profesionales del fitness. Estas personas suelen tener años de experiencia, una base física sólida y una capacidad de recuperación muy diferente a la de alguien que entrena tres o cuatro días por semana.
Lo que funciona para un deportista avanzado no siempre tiene sentido para alguien que:
• Tiene un trabajo sedentario.
• Entrena en su tiempo libre.
• Está empezando o retomando el ejercicio. Intentar imitar ese tipo de entrenamientos suele generar frustración, fatiga innecesaria o incluso molestias físicas.
Cuando el ejercicio pierde su lógica biomecánica
El cuerpo humano está diseñado para moverse de formas bastante claras: empujar, tirar, levantar, desplazarse o rotar. Son patrones de movimiento que utilizamos en la vida diaria y que tienen sentido desde el punto de vista biomecánico. Muchos ejercicios virales rompen esa lógica. Introducen posiciones inestables, movimientos innecesariamente complicados o cargas mal distribuidas que no respetan esos patrones naturales.
El resultado es un ejercicio que parece innovador, pero que en realidad reduce la eficacia del entrenamiento y aumenta la dificultad sin aportar beneficios claros. Lo que realmente funciona suele ser más simple. Los ejercicios que mejores resultados generan suelen ser los más básicos.
Movimientos bien ejecutados que trabajan grandes grupos musculares y que permiten progresar con el tiempo. Por ejemplo:
• Sentadillas.
• Empujes.
• Tracciones.
• Peso muerto.
• Zancadas.
• Trabajo de core estable.
No son ejercicios espectaculares ni virales, pero tienen algo mucho más importante: funcionan y permiten progresar durante años. El objetivo no es impresionar, es mejorar. El entrenamiento no debería ser una competición por ver quién hace el ejercicio más original. El objetivo es mejorar la fuerza, la movilidad, la resistencia y la salud general. Cuando eliges ejercicios solo porque los has visto en redes sociales, corres el riesgo de perder de vista lo realmente importante: que el entrenamiento tenga sentido para tu cuerpo, tu nivel y tus objetivos básicos.
Recomendación de Experto
Las redes sociales pueden ser una fuente de inspiración, pero no siempre son una buena guía para entrenar. Muchos de los ejercicios que se ven en internet están diseñados para llamar la atención, no para mejorar la condición física de la mayoría de personas.
Por eso, antes de copiar cualquier rutina viral conviene hacerse una pregunta sencilla: ¿Este ejercicio tiene sentido para mi cuerpo y mis objetivos? En la mayoría de los casos, la respuesta está en lo básico. Porque cuando se trata de entrenar bien, lo que funciona suele ser mucho más simple de lo que parece en redes sociales. Nos llega mucha gente que pregunta y hace ejercicios sin sentido por que lo ha visto al influencer que sigue y que para nada le beneficia. Por tanto, antes de copiar cosas raras, aprende de expertos de verdad que llevan años en el sector.
Roberto Cabezas es especialista en fitness, CrossFit, culturismo, material de entrenamiento, nutrición y suplementación deportiva en Men's Health España. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información, en Madrid, siempre me ha gustado el deporte. Jugué al fútbol, practiqué karate, tenis y ahora soy un apasionado del pádel y entrenar en el gimnasio. Creo firmemente en que llevar una vida saludable, comiendo bien y haciendo ejercicio a diario, es fundamental tanto para el cuerpo como para nuestra salud mental. Y animo a combatir el estrés con el entrenamiento fitness mediante rutinas de ejercicios.
Uno de mis hobbies es comprar comida porque me encanta comer, sobre todo carne, pero también la fruta y los postres healthy. No me falta mi batido de proteínas diario y puestos a recomendar, prueba la crema de cacahuete con plátano, esta es una de muchas de las recomendaciones que puedes encontrar entre los contenidos de nutrición en los que escribo y trato temas como, la creatina, proteína whey entre otros.
En lo profesional, antes de formar parte de la Healthy Unit de Hearst Magazines, estuve casi 20 años en las revistas Teleindiscreta, TP y Supertele, de la misma compañía, donde aprendí a ser periodista. Antes pasé por una consultora económica y una web femenina. ¿Más aficiones? La lectura, la música, el cine, las series y jugar con mis hijos. ¡Vive y deja vivir!












