Lo cierto es que el tiempo pasa rapidísimo y si no que se lo digan a Sylvester Stallone que ha celebrado hace unos días el 44 aniversario de 'Rocky III' con un emotivo mensaje con sus fans de Instagram. "Sigan golpeando", ha dicho el actor junto a varias fotografías en blanco y negro de la película.

hulk hogan en 'rocky iii'
Productora Rocky III

"Celebrando los 44 años de 'Rocky III'. Tantos momentos inolvidables vinieron de esta película, tanto dentro como fuera del ring. Agradecido con el elenco, el equipo y los fans que todavía mantienen estas películas vivas todos estos años después", ha añadido el productor y director sobre aquel film que marcó también un antes y un después en su carrera.

rocky iii sylvester stallone y mr t luciendo músculos
Ron Galella//Getty Images

La película, escrita y dirigida también por Stallone, narra la historia de Rocky Balboa mientras se retira del boxeo profesional y forma una familia con su mujer, Adriana. El protagonista regresa del retiro después de que su adversario, Apollo Creed, lo provoque para una revancha. Una película que les regaló a los fans la clásica frase de Rocky: "¡Yo, Adrian!", después de derrotar a su adversario y convertirse en el nuevo campeón de peso pesado.

Lo cierto es que, para los más cinéfilos, ninguna película de Rocky cambió tanto la franquicia como la tercera parte. Estrenada en 1982, fue un gran éxito de taquilla tras recaudar 270 millones de dólares en todo el mundo. Una cantidad que superó la recaudación de 'Rocky II'. Es más, aquella entrega alteró el rumbo de las secuelas posteriores y abrió la puerta a que eventualmente se realizara una nueva cada década.

Para muchos, además, las dos primeras películas de Rocky se basaban firmemente en el realismo, mientras que 'Rocky III' se convirtió en una caricatura de sí misma. Thunderlips y Lang eran personajes desmesurados que rozaban lo ridículo. Con 2,01 metros de altura, Hogan ya superaba en estatura a Stallone, que medía 1,78 metros, pero parecía aún más grande al subirse al ring, que quedaba fuera de plano. Pero no solo eso, Survivor compuso el tema principal de la película después de que Stallone intentara, sin éxito, conseguir 'Another One Bites the Dust' de Queen. Una oda al triunfo sobre la adversidad, era excesiva, melodramática, épica y perfecta para una película como esta.