"Este es el gran engaño del six-pack", revela Aldo Cornejo, kinesiólogo y entrenador personal. Cada día aparece un nuevo vídeo en redes sociales prometiendo lo mismo: “Haz estos tres ejercicios si quieres marcar tus abdominales”. Millones de visualizaciones, miles de personas haciendo crunches y planchas… y el mismo error de siempre.
La ciencia es clara: no existe ningún ejercicio capaz de quemar la grasa localizada del abdomen. Puedes hacer cientos de crunches al día y seguir sin ver tus abdominales si tu porcentaje de grasa corporal no disminuye. La definición del famoso six-pack depende, sobre todo, de la alimentación, el balance energético y el porcentaje de grasa, no del número de abdominales que hagas.
Pero eso no significa que entrenar el core no sea importante. Todo lo contrario. Después de años como deportista profesional y hoy como kinesiólogo y entrenador, hay algo que he comprobado una y otra vez: un core fuerte marca la diferencia, no solo en el rendimiento deportivo, sino también en la salud. Un buen core mejora la transferencia de fuerza, aporta estabilidad, hace más eficientes los movimientos y ayuda a proteger la columna frente a las exigencias del entrenamiento y de la vida diaria.
La diferencia entre entrenar el core y hacer abdominales
El problema es que durante años hemos confundido entrenar el core con hacer abdominales. El core no es solo el recto abdominal. Es un conjunto de músculos cuya principal función no es flexionar el tronco, sino estabilizar la columna y transmitir fuerza entre las piernas y los brazos.
Por eso, un buen entrenamiento del core va mucho más allá de las planchas y los crunches. Gran parte de su trabajo consiste en controlar el movimiento, especialmente las rotaciones y, sobre todo, las antirrotaciones: la capacidad de impedir que el tronco gire cuando una fuerza externa intenta movernos. Esa función está presente cuando levantamos una maleta con una mano, cambiamos de dirección corriendo, golpeamos una pelota o cargamos peso en el gimnasio.
Ejercicios como el Pallof Press, los suitcase carries o los trabajos unilaterales enseñan al cuerpo a crear estabilidad mientras las extremidades producen movimiento. ¿El resultado? Mejor rendimiento, mayor eficiencia en los gestos deportivos y una columna más preparada para soportar las exigencias del día a día.
Si tu objetivo es tener un abdomen fuerte, entrena el core desde su función. Si además quieres que esos abdominales se vean, recuerda que el entrenamiento los desarrolla, pero la dieta y un porcentaje de grasa adecuado son los que los dejan al descubierto.
"Porque el verdadero engaño del six-pack es hacerte creer que se consigue con más abdominales, cuando en realidad se construye en la cocina y se fortalece entrenando el core como fue diseñado para trabajar".
Roberto Cabezas es especialista en fitness, CrossFit, culturismo, material de entrenamiento, nutrición y suplementación deportiva en Men's Health España. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información, en Madrid, siempre me ha gustado el deporte. Jugué al fútbol, practiqué karate, tenis y ahora soy un apasionado del pádel y entrenar en el gimnasio. Creo firmemente en que llevar una vida saludable, comiendo bien y haciendo ejercicio a diario, es fundamental tanto para el cuerpo como para nuestra salud mental. Y animo a combatir el estrés con el entrenamiento fitness mediante rutinas de ejercicios.
Uno de mis hobbies es comprar comida porque me encanta comer, sobre todo carne, pero también la fruta y los postres healthy. No me falta mi batido de proteínas diario y puestos a recomendar, prueba la crema de cacahuete con plátano, esta es una de muchas de las recomendaciones que puedes encontrar entre los contenidos de nutrición en los que escribo y trato temas como, la creatina, proteína whey entre otros.
En lo profesional, antes de formar parte de la Healthy Unit de Hearst Magazines, estuve casi 20 años en las revistas Teleindiscreta, TP y Supertele, de la misma compañía, donde aprendí a ser periodista. Antes pasé por una consultora económica y una web femenina. ¿Más aficiones? La lectura, la música, el cine, las series y jugar con mis hijos. ¡Vive y deja vivir!













