“Un día cualquiera te levantas tranquilamente por la mañana, te dispones a hacerte un desayuno saludable y mientras tanto coges el móvil, abres redes sociales y te aparece alguien muy serio mirando a cámara diciéndote que dejes de comer fruta porque tiene azúcar. Y justo debajo te sale alguien diciendo que la avena te está matando o que la leche inflama y tú, que solamente querías tomarte un bol de avena con leche y plátano, pues terminas comiéndotelo con culpa o dejándolo encima de la mesa. Estamos convirtiendo algo tan natural como es comer en una fuente constante de estrés. Y lo peor de todo es que mientras más buscamos la forma perfecta de comer para vivir más y mejor a veces se nos olvida justamente eso, vivir”.

    Esa reflexión de Ismael Galancho en ‘Aprendemos juntos’ nos sirve aquí de punto de partida para constatar que es posible que en determinadas ocasiones estemos sofisticando demasiado el cuidado de la salud, particularmente en lo que a la dieta se refiere. Y en el fondo es todo mucho más sencillo, como resume el nutricionista.

    Los tres pilares de una buena alimentación

    “Siempre digo que hay tres pilares en los que tenemos que centrarnos: cantidad, calidad y flexibilidad. En lo que se refiere a la cantidad, podemos hablar del concepto de balance energético. Si nosotros comemos más energía o calorías de las que gastamos de manera continuada en el tiempo vamos a aumentar de peso y sucederá lo contrario si gastamos más de lo que comemos”, asegura Galancho.

    “Y hay alimentos que son muy saludables pero también son muy calóricos y otros menos calóricos que no lo son tanto”, añade el nutricionista poniendo el foco en que la cantidad importa y hay que controlarla porque podemos comer relativamente bien y aumentar nuestro peso. “Por eso la cantidad importa”.

    Pero la calidad también influye evidentemente porque basarnos solo en el balance calórico es “un error enorme”. “Llevamos décadas diciendo eso de menos plato y más zapato, pero sin embargo la obesidad no para de aumentar y algo está fallando. El impacto metabólico fisiológico de los alimentos que nosotros elegimos para cubrir las calorías que tenemos que comer importa mucho porque no todos los alimentos son iguales, añade.

    “Por eso-subraya- la calidad de los alimentos que tú eliges es clave y lo que nos dice la evidencia científica es que nuestra dieta debe basarse en alimentos de origen vegetal en una proporción de al menos el 70%. Y no me refiero solo a verduras, hablo de frutas, de tubérculos, de legumbres, de cereales integrales o de semillas. Pero también puede tener cabida el pescado azul, los lácteos fermentados o carnes de ave".

    Y el tercer pilar para Ismael Galancho es algo en lo que pocas veces reparamos: la flexibilidad. “La palabra dieta se ha asociado con restricción, pero tiene un significado más de hábito. El problema es que cuando pensamos en dieta lo hacemos en restricciones severas hipocalóricas y sufrimiento, y eso lleva al fracaso. Pero una dieta bien planteada no tiene por qué llevar a ese fracaso. De hecho funciona y una clave es justo la flexibilidad porque nuestro cerebro es complejo y las restricciones no las lleva bien. No se pueden mantener a largo plazo porque nuestro cuerpo tiene mecanismos fisiológicos y psicológicos para sortear esa prohibición.”, comparte

    Yo creo en la dieta flexible. Las dietas tienen que ser flexibles porque todos los estudios nos muestran que son las que mejores resultados tienen a largo plazo, son las que mejores resultados dan en composición corporal y por supuesto ofrecen en una relación mucho más sana con la comida”, concluye.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.