- Ismael Galancho, nutricionista: “Estamos convirtiendo comer en una fuente constante de estrés y, mientras buscamos la dieta perfecta para vivir más y mejor, se nos olvida justamente vivir”
- Aurelio Rojas, cardiólogo: “Los estudios muestran que el consumo regular de avena integral ayuda a reducir el colesterol”
- Científicos coinciden: estos tres pequeños cambios en el estilo de vida aumentan la longevidad hasta cuatro años
Si todavía eres de los que piensa que beber zumo de manera habitual es una costumbre saludable, puede que te interese lo que dos reputados investigadores expertos en nutrición tienen que decirte. Y es que, lo que históricamente se ha considerado sinónimo de bienestar, es en realidad un hábito totalmente prescindible.
“No estoy en absoluto de acuerdo con esa idea de que la fruta, solo por tener un alto contenido en azúcar, sea mala para nosotros. No se puede considerar el azúcar y la fruta de la misma manera. No es lo mismo el azúcar que se añade al té, que el que contiene la fruta por todos los demás componentes maravillosos que contiene”, explica Sarah Berry, científica y profesora del King’s College de Londres.
“El azúcar de la fruta es lo que llamamos azúcar intrínseco. Es decir, es azúcar que está encapsulado dentro de la estructura del alimento. Por eso, una naranja se comporta de forma diferente al zumo de naranja. Una manzana se comporta de forma diferente al zumo de manzana en cuanto a cómo se procesa el azúcar, pero también en cuanto a la respuesta que provoca”, añade la experta.
Y es algo que la ciencia ha estudiado en numerosas ocasiones proporcionando “datos interesantes” en los ensayos controlados aleatorios que comparan a personas que consumen la fruta entera, la fruta en puré, el zumo de fruta y, a continuación, una cantidad equivalente de azúcar.
“Se observa que, en cuanto a los efectos sobre la salud, la clasificación es más o menos así: la fruta entera es la mejor opción; luego, el puré de fruta, que es la segunda mejor opción, ya que conserva todos los componentes de la fruta entera, pero está simplemente triturada. Luego está el zumo de fruta, que es un poco peor porque se ha eliminado la fibra, aunque puede que aún conserve algunos de los compuestos bioactivos beneficiosos, como los polifenoles. Y, obviamente, lo peor es el azúcar”, zanja la profesora Berry.
Un subidón de azúcar
Y en la misma línea se manifiesta su compañero, el doctor Tim Spector, que pone como ejemplo el caso del zumo de naranja, que probablemente sea el más consumido en el mundo. “Me crié a base de zumo de naranja. Se lo daba a mis hijos. Formaba parte de nuestra familia. Pero el zumo de naranja está, básicamente, lleno de azúcar”, comparte.
“Tiene algunas vitaminas y potasio, pero, en esencia, gran parte de su contenido es ese azúcar que proviene de la fruta. Y como no se toma en forma de naranja entera, se absorbe mucho más rápido de lo que se haría al comer una naranja, y además no se ingiere esa fibra que también ayuda a moderar esa absorción”, añade el epidemiólogo y profesor del King’s College de Londres.
“Así que -concluye- lo que se obtiene del zumo de naranja es un subidón de azúcar realmente antinatural. Por muy delicioso que sea, debería ser un capricho ocasional, no una opción diaria”.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.












