Puede que las asocies a una maratón de series, a una buena película o al último estreno de la cartelera, pero lo cierto es que las palomitas de maíz como snack tienen una fama alejada de la que en realidad merecen. Será porque estamos muy habituados a que se acerquen más a la categoría de ultraprocesado, con aditivos en forma de saborizantes, que a lo que realmente es: un alimento a tener en cuenta.

    La mayoría de la gente piensa que las palomitas son comida basura, ¿verdad? Pues piénsalo. Vas al cine, pides unas palomitas y —me estremezco al decirlo, porque yo solía hacerlo cuando era niño— ¿qué haces? Las llevas a la máquina de mantequilla y les echas un montón de esa mantequilla química de imitación”, asegura el doctor William Li.

    “Por cierto, esa mantequilla es tan nociva que la gente que trabaja en las fábricas donde la producen acaba en el hospital con enfermedades pulmonares. Así que mantente alejado de ella, ¿vale? En casa, hazte tus propias palomitas, o puedes llevarte las tuyas si quieres, o simplemente toma palomitas que no estén empapadas con esa porquería del cine, y eso, de hecho, puede ser bueno para ti. Te sacia y evita que comas en exceso al día siguiente”, añade el experto formado en Harvard.

    Un snack muy completo

    “Pero hay un par de cosas más -prosigue- ya que las palomitas son un cereal integral. Contienen fibra y polifenoles. ¿Y qué hacen la fibra y los polifenoles? Alimentan tu microbioma intestinal. Las bacterias saludables producen sustancias antiinflamatorias y reducen la inflamación. La sensación de saciedad que te dan las palomitas puede ayudar a regular tu apetito, y la fibra también favorece la digestión.

    Y no es el único experto en longevidad que ensalza sus beneficios. No en vano, Dan Buettner, periodista e investigador también recomienda su consumo. “El mejor tentempié para la longevidad podría estar ya en su despensa. Las palomitas de maíz infladas al aire están repletas de fibra, carbohidratos complejos y más polifenoles que muchas verduras, algo que muchas personas desconocen. Son asequibles, fáciles de hacer y, lo más importante, deliciosas”, asegura el impulso de las zonas azules del planeta.

    Pero hay más, porque Joe Vinson, pionero en el análisis de los componentes saludables de muchos alimentos comunes, como el chocolate o los frutos secos, ha estudiado las propiedades de las palomitas de maíz y también lo tiene claro.

    “Las palomitas de maíz pueden ser el tentempié perfecto. Es el único snack que contiene un 100 por cien de cereales integrales no procesados. Una ración de palomitas aporta más del 70% de la ingesta diaria de cereales integrales. Un consumidor medio sólo ingiere media ración de cereales integrales al día, y las palomitas podrían llenar ese vacío de forma muy agradable”, asegura el experto de la Universidad de Scranton (EE.UU.).

    En cualquier caso, es importante remarcar que la forma de preparar las palomitas es decisiva para que pueda considerarse un alimento saludable. Si se cocinan en una olla llena de aceite, se untan con mantequilla o con saborizantes, se les echa sal o si se comen como kettle corn (cocinadas en aceite y azúcar), las palomitas pueden convertirse en una pesadilla nutricional cargada de grasas y calorías. Mejor, prepararlas con aire, sin mantequilla y quizá solo con un poco de sal.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.