El número de jóvenes con cáncer de colon aumenta desde hace años, también en los Países Bajos y Bélgica. Los investigadores buscan la causa no solo en la alimentación, el sobrepeso o la falta de ejercicio, sino que prestan cada vez más atención a algo que no podemos ver: el microbioma. Nuevos estudios sugieren que las alteraciones de los miles de millones de bacterias intestinales podrían desempeñar un papel importante en la aparición del cáncer de colon a edades tempranas.

    Cada vez más atención al microbioma

    Según los investigadores, probablemente no exista una única causa clara. “Suele ser, con toda probabilidad, una combinación de distintos factores, y eso es precisamente lo que lo hace tan difícil”, afirma Ben Schlechter, oncólogo digestivo del Dana-Farber Cancer Institute. “Si fuera tan sencillo, ya habríamos encontrado la respuesta”.

    Una de las posibles explicaciones en las que los científicos se fijan cada vez más es el microbioma, formado por miles de millones de bacterias, hongos y otros microorganismos que viven en nuestro cuerpo, especialmente en el intestino.

    Estas bacterias ayudan a la digestión, refuerzan el sistema inmunitario y nos protegen frente a patógenos. Sin embargo, cuando ese equilibrio se altera, también podría contribuir al desarrollo de cáncer.

    Algunas bacterias intestinales pueden dañar el ADN

    Los investigadores observan cada vez más indicios de que ciertas bacterias intestinales pueden causar daños en el ADN de las células del colon. Un estudio publicado el año pasado en la revista Nature mostró que los países con mayores tasas de cáncer de colon también presentan con más frecuencia mutaciones asociadas a la colibactina, una sustancia tóxica producida por algunas bacterias del intestino.

    Schlechter detecta en aproximadamente un 20 a 25% de los pacientes un perfil de mutaciones compatible con daño bacteriano. “Existe, por tanto, una bacteria que produce una toxina”, afirma. “Esa toxina daña el ADN, y ese daño lo vemos mucho más a menudo en adultos menores de cincuenta años con cáncer de colon que en personas mayores de setenta”.

    Los científicos tratan ahora de comprender mejor qué provoca estos cambios en el microbioma y en qué momento se inicia ese proceso.

    La alimentación y el ejercicio parecen influir

    Algunas influencias sobre el microbioma comienzan ya en las primeras etapas de la vida. Un llamativo estudio encontró una relación entre la lactancia materna y un ligero aumento del riesgo de cáncer de colon en etapas posteriores. Los investigadores subrayan de inmediato que la lactancia tiene beneficios de salud demostrados y no se desaconseja. El estudio muestra, sobre todo, cómo los cambios en el microbioma podrían comenzar muy temprano.

    Más adelante en la infancia se suman otros factores. En particular, las bebidas azucaradas, los alimentos ultraprocesados y la falta de ejercicio se mencionan con frecuencia en la investigación sobre el cáncer de colon de aparición temprana.

    “Sabemos que los niños que consumen más bebidas azucaradas desarrollan con mayor frecuencia cáncer de colon en edades jóvenes”, afirma Schlechter. “El exceso de azúcar significa un exceso de crecimiento bacteriano. Todavía no podemos demostrarlo, pero sospechamos que estamos sobrealimentando a las bacterias, lo que crea una mezcla tóxica en la parte inferior del colon”.

    La obesidad en la infancia también parece aumentar el riesgo, mientras que el ejercicio físico podría tener un efecto protector. Sin embargo, los investigadores aún no comprenden con precisión cómo se relaciona la actividad física con el microbioma.

    Conservantes y antibióticos también bajo estudio

    Además de la alimentación y el ejercicio, los científicos también analizan la influencia de los antibióticos. Especialmente desde las décadas de 1980 y 1990, estos medicamentos se recetaron con mucha más frecuencia, lo que puede alterar también las bacterias beneficiosas del intestino.

    Los conservantes, presentes sobre todo en los alimentos ultraprocesados, también podrían desempeñar un papel. “Consumes conservantes diseñados para mantener las bacterias fuera de los alimentos, pero también pueden dañar las bacterias que necesitas en tu intestino”, señala Schlechter.

    ¿Qué puedes hacer para reducir el riesgo?

    Aunque los investigadores aún no tienen todas las respuestas, las recomendaciones siguen siendo en gran medida las mismas: comer alimentos lo menos procesados posible, limitar el azúcar y los ultraprocesados, hacer ejercicio regularmente y no fumar.

    Los expertos también recomiendan participar en el cribado de cáncer de colon a partir de los 45 años, mediante una colonoscopia o una prueba de heces. Además, los síntomas intestinales persistentes deben tomarse en serio.

    “Todo adulto de 45 años o más debería someterse a cribado”, afirma Schlechter. “Y si tienes síntomas que no desaparecen, debes acudir al médico”.

    Vía: National Geographic NL
    Traducido y editado por Gustavo Higueruela
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    Jim Pouli
    Redactor
    Jim es editor de National Geographic. Estudió geografía social y se especializó en sostenibilidad y ciudades verdes. La escritura es su pasión; ve en cada historia, por pequeña que sea, una oportunidad para entender mejor el mundo. En su tiempo libre, le gusta visitar conciertos y salas de cine, o salir a correr.