Hace calor. Lo habrás notado y encima todo el mundo está hablando sin parar de ello pero, ¿de qué hablaríamos en el ascensor en estos días de verano si no es de lo mal que dormimos y lo mucho que sudamos? ¿del Mundial? En países como Egipto, donde 40ºC es la regla general, ya no hablan de ello. Y si vives en Egipto, te haces al calor.

"Resido en Dahab, en la costa de la península del Sinaí, a una hora de Sharm El-Skeikh , y este será mi segundo año viviendo un verano abrasador en el desierto. Mis experiencias previas con olas de calor en Jordania, México y Australia, así como mis viajes a La India, también me han enseñado las reglas para vivir en condiciones de calor extremo", asegura la británica Tamara Davison a The Independet.

Tamara ha aprendido de los locales algunos trucos para sobrevivir —e incluso disfrutar de verdad— la vida en condiciones de calor extremo.

Un ritmo de vida más lento

Es evidente que el calor afecta a nuestros ritmos vitales... y también laborales. Si trabajas al exterior, toca madrugar más y parar en las horas centrales del día para evitar golpes de calor.

"Al principio me costó aceptar que en los países cálidos todo se ralentiza al mediodía. Pero tuve que respetar el calor sofocante y adaptar mi ritmo para evitar el agotamiento. Los descansos y las siestas son muy bienvenidos", indica la británica. "Para mí, significa que los días deben empezar temprano. Por ejemplo, lo mejor es hacer ejercicio al amanecer, y las reuniones vespertinas suelen empezar (y terminar) mucho después de la puesta del sol".

"Al adoptar un ritmo de vida más pausado y una mejor hidratación, logré controlar mejor mis niveles de energía, me sentí menos cansada y pude disfrutar del clima. Combinado con baños regulares en el mar, la vida en el calor se trata de equilibrio y de escuchar las necesidades del cuerpo", aclara Tamara.

Hidratación durante todo el día

El agua es tu aliada cuando el calor nos pone a prueba pero hay que saber cómo hidratarse para no exigirle al cuerpo un sobreesfuerzo: "Otra lección crucial que he aprendido es que el calor extremo no tiene por qué ser atajado con frío extremo", aconseja Davison.

"Beber mucha agua es fundamental, pero una teoría sostiene que beber agua helada requiere más energía que beber líquidos a temperatura ambiente, ya que el cuerpo trabaja más para regular su temperatura. En cuanto a ducharse con agua fría o poner el aire acondicionado al máximo, ni lo pienses. Someter al cuerpo a cambios bruscos de temperatura no garantiza el efecto deseado".

Para Tamara, los sobres de rehidratación son una salvación. Disponibles en cualquier farmacia, estos pequeños sobres de nutrientes se pueden añadir a la botella de agua cuando uno se siente deshidratado. "Esta solución sencilla y eficaz me hace sentir más preparado para el calor y me da confianza, sabiendo que también puedo ayudar a amigos que necesiten un poco de hidratación".

"Incluso he ido un paso más allá congelando bebidas con electrolitos en cubiteras, lo que he llegado a la conclusión de que podría ser mi truco infalible para los días calurosos", añade la británica residente en Egipto. "En cuanto a los tentempiés de verano, las uvas y los arándanos congelados son instantáneamente hidratantes, deliciosas y refrescantes".

Protección más allá de la crema solar

Es curioso pero taparse con ropa es lo más aconsejable cuando hace mucho calor. Las camisetas de manga larga de tejidos naturales te pueden aliviar a la vez que protegen tu piel porque, ¿quién quiere quemarse la dermis y encima pasar calor?

"Llevar la ropa adecuada en climas cálidos te ayuda a mantenerte fresco, así que conviene pensar en tu armario de verano. El lino de colores claros es perfecto para controlar la transpiración y regular la temperatura corporal. También uso un chal o un pareo en mis salidas para protegerme del sol y, en el caso de Egipto, de la arena", desvela Tamara. "Además del imprescindible sombrero, crema solar y gafas de sol, los abanicos son pequeños, compactos y refrescantes, lo que los convierte en el accesorio perfecto para el verano".

RITUALS Aceite corporal de The Ritual of Ayurveda

Aceite corporal de The Ritual of Ayurveda

RITUALS Aceite corporal de The Ritual of Ayurveda

Y concluye con un truco para dormir: "Me aplico un aceite ayurvédico refrescante en las sienes antes de dormir, lo que me ayuda a aliviar las noches de insomnio y sudoración.

Headshot of Iván Iglesias

Director digital de Men's Health, Women's Health y Runner's World. Licenciado en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, MBA en Dirección de Empresas de Comunicación en la Universidad de Salamanca y Postgrado en Marketing Digital en el ESIC. Especialista en estilo de vida masculino, en Hearst España he trabajado como editor de moda y belleza en Esquire y he colaborado en revistas y webs como Elle, Fotogramas, Cosmopolitan, La Revista de Ana Rosa y Ego. Antes, en Orange y Mediaset. Muy de pueblo, uso el running como vía de escape porque es lo más efectivo en una huida, me encantan las zapatillas de todo tipo, probar cremas y tratamientos y usar la Thermomix -que no cocinar-.