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Hemos llegado a un punto en el que cuesta ignorar la importancia del sueño en relación con la salud. Dormir no es un lujo sino algo indispensable para nuestro organismo se repare adecuadamente. Nuestro rencimiento cognitivo y estado de ánimo, así como nuestra salud cardiometabólica se ven fuertemente impactados cuando esa máquina compleja que es el cuerpo humano no para y se toma el tiempo necesario para trabajar en ella misma.
De hecho, un nuevo estudio a cargo de investigadores de la Universidad de Columbia (EE.UU.) pone de manifiesto cómo afecta el sueño al organismo y, más concretamente, a la ganancia de peso o a la actividad física.
No en vano, según las conclusiones de su estudio, publicado en Annals of Internal Medicine, quienes redujeron su tiempo de sueño en unos 80 minutos de lo recomendado por noche (7-8 horas) durante seis semanas aumentaron de peso —aproximadamente medio kilo de media— y llevaron un estilo de vida más sedentario.
“Nuestro estudio muestra que dormir lo suficiente puede ayudar a reducir el riesgo de aumento de peso y de enfermedades relacionadas con la obesidad, como las cardiopatías y la diabetes”, afirma Marie-Pierre St-Onge, profesora de medicina nutricional. “Las personas tienden a ganar peso a lo largo de su vida adulta, y la obesidad es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardíacas. Sin embargo, centrarse únicamente en llevar una dieta más saludable y realizar más actividad física para contrarrestar el aumento de peso es una visión simplista y puede resultar difícil de mantener”.
Hasta cuatro kilos de ganancia de peso al año
Algunos estudios previos han demostrado que la privación severa del sueño provoca cambios en el apetito y una ingesta excesiva de alimentos, lo que puede contribuir al aumento de peso con el tiempo. Sin embargo, la mayoría de las personas no pueden tolerar una privación severa del sueño durante más de unos pocos días, pero sí que es más habitual que se produzcan privaciones de sueño más leves y crónicas.
“Aunque el aumento de peso de medio kilo observado con una reducción moderada de las horas de sueño no es abrumador, es importante recordar que esto ocurre en tan solo seis semanas”, afirma por su parte Faris Zuraikat, otro de los autores del trabajo. “Nuestro estudio se diseñó para imitar los patrones de sueño que la mayoría de los adultos experimentan de forma crónica. Si lo extrapolamos a un año completo, cabría esperar que perder menos de una hora y media de sueño por noche pudiera dar lugar a un aumento de peso clínicamente significativo de unos tres o cuatro kilos”.
Por si fuera poco, el tiempo de inactividad también aumentó una media de 17 minutos al día durante la fase de restricción del sueño en general, y de casi 30 minutos al día en el caso de los hombres y las mujeres posmenopáusicas. “Incluso teniendo en cuenta que permanecían despiertos más tiempo cuando se acortaba el sueño, los participantes pasaban más tiempo inactivos que cuando dormían lo suficiente”, remarca Zuraikat. “Esto es importante, ya que las personas más sedentarias tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas”, concluye.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.










