Partamos de la base de que el mejor tipo de ejercicio o de entrenamiento es aquel que se hace, se convierte en la norma y nos invita a repetir. Al final se trata de generar un hábito saludable que perdure en el tiempo y nos beneficie de diferentes maneras. La clave es escoger la disciplina que mejor se adapte a tus circunstancias, necesidades y gustos. Y no abandonar.

      Sin embargo, también es importante entender que si queremos obtener el máximo beneficio posible no debemos instalarnos en la comodidad. De hecho, Un reciente estudio publicado en Nature Communications concluye que cada minuto de ejercicio de intensidad alta reduce la mortalidad cuatro veces más que un minuto de intensidad moderada.

      Hay que elevar el nivel de intensidad

      “Si has estado dando paseos tranquilos de 30 minutos cinco días a la semana, pensando que así cubres tus necesidades básicas de salud, los datos sugieren que, en realidad, necesitas caminar casi cuatro horas para obtener los mismos beneficios en cuanto a mortalidad que 30 minutos de ejercicio intenso”, asegura Louisa Nicola, neurofisióloga y neurocirujana experta en la enfermedad de Alzheimer.

      “Y si piensas que el ejercicio intenso está completamente fuera de tu alcance, quiero que te lo replantees, porque si eres capaz de subir un tramo de escaleras a un ritmo que te deje ligeramente sin aliento, eso ya cuenta. Es lo que se conoce como actividad física intensa e intermitente en el día a día”, añade la neurocientífica.

      “Se trata -prosigue- de breves ráfagas de movimiento intenso que tienen lugar a lo largo del día. No son entrenamientos estructurados, sino simplemente momentos de esfuerzo integrados en la vida cotidiana, y los resultados son alucinantes”.

      Y es que la doctora Nicola menciona una investigación que analizó precisamente la incidencia de este tipo de píldoras intensas de actividad en la salud de personas que no hacían ningún tipo de ejercicio físico.

      “Un estudio realizado con más de 25 000 personas que no hacían ejercicio, y que acumulaban tan solo tres o cuatro minutos de actividad intensa al día —divididos en pequeñas ráfagas—, reveló una reducción del 40 % en la mortalidad por todas las causas y del 49 % en la mortalidad cardiovascular, en comparación con las personas que no realizaban ninguna actividad física intensa”, concluye la experta en relación al trabajo publicado en Nature Medicine.

      Así pues, elevar un poco el nivel de intensidad parece reportar importantes beneficios para la salud y es perfectamente compatible con otras actividades como caminar. Incluso tres o cuatro minutos al días, y no seguidos, de esas ráfagas ya ofrece una protección significativa que simplemente no podemos ignorar. Subir escaleras, jugar con los niños, cargar con las bolsas de la compra o incluso las labores del hogar puede ayudarnos a sumar minutos de ‘calidad’ para nuestro bienestar.

      Headshot of Álvaro Piqueras

      Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

       Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

       De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

       Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

       Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.