Maribel Martínez de Murguía, campeona olímpica en Barcelona 92 en hockey hierba, es ahora experta en talento y coaching. Y en su nuevo libro 'Los 4 juegos". Elige el tuyo. Te va la vida en ello", reflexiona sobre cómo las decisiones que tomamos determinan nuestra vida en un sentido u otro.

¿Cómo se juega en la vida? ¿Hasta qué punto somos conscientes de las decisiones que tomamos y sus consecuencias?

Jugamos la vida todos los días, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello. Jugamos cuando decidimos quedarnos o irnos, hablar o callar, intentarlo o rendirnos, escondernos o mostrarnos… El problema es que muchas veces vivimos en automático. Tomamos decisiones desde el miedo, la costumbre, la necesidad de agradar, de complacer o la inercia, y no nos paramos a pensar a qué juego estamos jugando y qué consecuencias nos trae. En el libro planteo precisamente eso: que no siempre jugamos para ganar. A veces no jugamos, a veces solo jugamos, a veces jugamos para no perder… y solo algunas veces nos atrevemos de verdad a jugar para ganar. Ser consciente de eso cambia mucho las cosas, porque cuando sabes cómo estás jugando, puedes empezar a elegir y a vivir mejor.

¿Cómo debemos jugar en la vida para sentirnos más plenos y felices?

No se trata de jugar para ganar a otros, sino de ganarnos a nosotros mismos, los primeros. Jugar bien la vida tiene que ver con atreverte, con implicarte, con decir sí a aquello que te hace crecer, aunque te dé miedo. Tiene que ver con dejar de vivir solo a la defensiva y empezar a tomar decisiones más alineadas con lo que eres y con lo que quieres construir. La plenitud no llega cuando todo sale perfecto. Llega cuando sientes que estás jugando tu propio juego, no el que otros esperan de ti. Y eso exige despertar la conciencia, valentía, y compromiso.

"No creo que exista una fórmula cerrada de la felicidad, como si fuera una receta"

¿Hay una fórmula de la felicidad o, en el sentido contrario, enemigos de la felicidad?

No creo que exista una fórmula cerrada de la felicidad, como si fuera una receta que vale igual para todo el mundo. Pero sí creo que hay ingredientes que ayudan: tener poder personal, vínculos buenos, sentir que tu vida tiene sentido, cuidar tu cuerpo y tu mente, aprender a agradecer, a mirar apreciativamente, atreverte a crecer y vivir con coherencia entre lo que sientes, piensas, dices y haces…. Y también creo que hay enemigos muy claros de la felicidad: la comparación constante, el autoengaño, el automatismo, el miedo, la culpa, la autoexigencia mal entendida, vivir para agradar, no poner límites… Cuando solo intentas no equivocarte, no molestar, no fallar, no decepcionar… puede que sobrevivas, pero difícilmente vivirás siento que tu vida merece de verdad la pena.

¿Cómo de importante es poner límites en la vida?

Poner límites es fundamental. De hecho, muchas veces es una de las formas más claras de empezar a jugar para ganar. Un límite no es una agresión. No es egoísmo. No es dureza. Un límite es una manera de decir: “esto sí, esto no, hasta aquí sí, por aquí no”. Cuando no ponemos límites, acabamos jugando la vida desde el cansancio, la complacencia o el resentimiento. Y eso nos aleja mucho de nuestro bienestar. Poner límites también es una forma de decirle Sí a quien de verdad eres y quieres. Es una forma de respeto a ti mismo y hacia los demás. Porque cuando tú sabes dónde estás, también permites que los demás sepan cómo relacionarse contigo.

maribel martínez de murguía
Maribel Martínez de Murguía

¿Qué rasgos comparten las personas que saben jugar bien en la vida?

Las personas que saben jugar bien en la vida tienen algo en común: no necesariamente lo tienen todo resuelto, pero se atreven a mirar de frente. Cogen el toro por los cuernos. Suelen ser personas conscientes, capaces de preguntarse qué quieren, qué necesitan, qué les duele y qué pueden aprender. También tienen humildad para reconocer errores, valentía para tomar decisiones, fortaleza para atravesar momentos difíciles y sentido del humor para desdramatizar y quitarle hierro al asunto. Y, sobre todo, tienen una actitud muy importante: no se quedan esperando a que la vida les dé permiso. Participan. Se implican. Juegan. Ganar confianza, alegría, tranquilidad, libertad, seguridad, conciencia, claridad, valentía, fortaleza mental, esperanza, conexión, sentido.

¿Cuál sería el más determinante de todos?

Si tuviera que elegir uno, diría conciencia. Porque sin una conciencia despierta no sabes qué necesitas ganar. Puedes estar buscando seguridad cuando en realidad necesitas libertad. Puedes estar buscando alegría cuando primero necesitas calma. Puedes querer valentía, pero no haber reconocido todavía el miedo que te está frenando. La conciencia es el punto de partida. Es lo que te permite darte cuenta de cómo estás jugando y qué necesitas entrenar. A partir de ahí, despertando y entrenando, vienen la confianza, la claridad, la valentía, la esperanza o el sentido. Pero primero necesitas parar y mirarte. Sin conciencia, juegas sin darte cuenta. Con conciencia, empiezas a elegir.

¿El amor también es un juego?

Sin duda, pero no en el sentido frívolo o manipulador de la palabra. El amor también es un juego porque también tiene reglas, decisiones, riesgos, aprendizajes y formas distintas de participar. Puedes amar desde el miedo, desde la dependencia, desde la necesidad de control o desde la inseguridad. Eso sería jugar para no perder. O puedes amar desde la confianza, la libertad, el cuidado, la honestidad y la responsabilidad. Eso se parece mucho más a jugar para ganar. Amar bien no significa que todo sea fácil. Significa estar dispuesto a jugar con verdad. A cuidar sin poseer. A elegir sin desaparecer. A querer al otro sin dejar de quererte a ti. Y quizá ese sea uno de los juegos más difíciles y más importantes de la vida.

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Headshot of Roberto Cabezas

Roberto Cabezas es especialista en fitness, CrossFit, culturismo, material de entrenamiento, nutrición y suplementación deportiva en Men's Health España. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información, en Madrid, siempre me ha gustado el deporte. Jugué al fútbol, practiqué karate, tenis y ahora soy un apasionado del pádel y entrenar en el gimnasio. Creo firmemente en que llevar una vida saludable, comiendo bien y haciendo ejercicio a diario, es fundamental tanto para el cuerpo como para nuestra salud mental. Y animo a combatir el estrés con el entrenamiento fitness mediante rutinas de ejercicios.

Uno de mis hobbies es comprar comida porque me encanta comer, sobre todo carne, pero también la fruta y los postres healthy. No me falta mi batido de proteínas diario y puestos a recomendar, prueba la crema de cacahuete con plátano, esta es una de muchas de las recomendaciones que puedes encontrar entre los contenidos de nutrición en los que escribo y trato temas como, la creatina, proteína whey entre otros.

En lo profesional, antes de formar parte de la Healthy Unit de Hearst Magazines, estuve casi 20 años en las revistas Teleindiscreta, TP y Supertele, de la misma compañía, donde aprendí a ser periodista. Antes pasé por una consultora económica y una web femenina. ¿Más aficiones? La lectura, la música, el cine, las series y jugar con mis hijos. ¡Vive y deja vivir!