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A cierta edad, muchos profesionales se preguntan: “¿Esto es todo?”. La cuestión suele llegar después de años de estabilidad, ascensos y cierta comodidad económica. No siempre nace del fracaso. A veces aparece justo cuando todo parece funcionar. Cuando el trabajo es bueno, el salario acompaña y la vida, en teoría, ya está encarrilada.
A Vicente Ferrio esa sensación le llegó tras más de una década trabajando como ingeniero de caminos. Participaba en proyectos relevantes, disfrutaba del prestigio asociado a su profesión y tenía un futuro sólido por delante. Aun así, empezó a notar una desconexión difícil de ignorar. “Necesitaba algo más”, explica. Esa inquietud acabó llevándole a abandonar una carrera de más de veinte años para dedicarse a la formación, la comunicación y el desarrollo profesional.
Ferrio llama a esa situación “la jaula de oro”. Una vida cómoda que, poco a poco, termina limitando la sensación de libertad. “La mejor decisión que he tomado fue dejar un trabajo con buen sueldo y estatus”, afirma. Hoy escribe libros, da conferencias y acompaña a personas que sienten que su trabajo ha dejado de representarles.
El momento en que uno empieza a hacerse preguntas
Para Ferrio, la vida profesional suele dividirse en dos etapas. La primera tiene que ver con descubrir, aprender y crecer. La segunda llega cuando aparece la necesidad de encontrar un sentido más profundo a lo que uno hace. Puede ocurrir a los 30, a los 50 o no llegar nunca.
En su caso, el cambio empezó con preguntas aparentemente simples: cómo se imaginaba dentro de cinco años, por qué hacía lo que hacía o cuál era el sentido de dedicar la mayor parte de su tiempo a una organización. Con el paso del tiempo también observó un fenómeno que considera cada vez más habitual: el “despido interior”.
Así define a quienes siguen cumpliendo con sus tareas diarias mientras emocionalmente ya se han desconectado del trabajo. Personas que entran en la oficina, hacen lo que se espera de ellas y regresan a casa con la sensación de estar funcionando en piloto automático. “El trabajador se va enfriando poco a poco”, resume.
Lejos de tomar una decisión impulsiva, Ferrio empezó a explorar otras posibilidades mientras seguía trabajando. Estudió liderazgo y emprendimiento en universidades como Columbia o Harvard, abrió un blog y comenzó a impartir pequeñas conferencias. Ahí nació lo que hoy llama su “plan B”.
Mucho más que cambiar de empleo
Ferrio insiste en que un plan B no significa abandonar el trabajo de un día para otro ni montar necesariamente una empresa. Habla, más bien, de construir una propuesta personal basada en aquello que cada uno sabe hacer, le interesa o le motiva. Algo que pueda crecer en paralelo a la carrera profesional.
“Delegamos demasiado nuestro futuro en las empresas”, sostiene. A su juicio, muchas personas han vinculado por completo su identidad al cargo que ocupan o a lo que pone en su tarjeta corporativa. Cuando eso ocurre, cualquier cambio laboral se convierte también en una crisis personal.
Por eso defiende la importancia del autoconocimiento. Revisar qué intereses tenía uno de pequeño, qué habilidades ha desarrollado a lo largo de la vida o qué experiencias le han marcado. “La vida es mucho más que una nómina”, afirma.
Gran parte de su discurso gira alrededor de la idea de propósito. No entendido como una gran misión épica, sino como la sensación de que lo que uno hace tiene algún tipo de contribución o sentido. “Me entristece ver personas en la flor de su carrera esperando simplemente a jubilarse”, dice. Cree que todavía existe margen para reinventarse sin poner en riesgo la estabilidad ni romper con todo de golpe.
Juanjo es experto en cultura y lifestyle, con un foco especial en el impacto que internet y las redes sociales están teniendo en nuestra sociedad y en el mundo. Por eso mismo, sus temas suelen tener también mucho que ver con cine, series, psicología, relaciones personales y sexualidad.
No hay tendencia viral o reto en redes que se le pase por alto, aunque también está muy conectado con la actualidad literaria, repasando cada semana todas las novedades editoriales y seleccionando las que puedan resultar más interesantes para sus lectores.
Su gran pasión son las entrevistas, disfruta hablando con personas y conectando con ellas y tiene una curiosidad natural por aprender de las experiencias y perspectivas de los demás ya sea de un escritor, un psicólogo o cualquiera que tenga una historia que contar.
Juanjo se licenció en Economía Internacional, aunque desde muy temprano en su carrera, por vocación personal, se dedicó a la divulgación y al periodismo, que con los años se convirtió en su profesión.
Juanjo lleva más de 15 años escribiendo en diferentes medios y fue Director editorial de Vice España, coordinando toda la producción de contenidos de la revista, desde cápsulas para redes sociales a documentales sobre ocultas subculturas urbanas de nuestro país. Tras su paso por Vice, se ha dedicado a escribir y su trabajo ha aparecido en medios como El País, El Periódico de España, ABC o Yorokobu, entre otros.











