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- Más energía por la mañana gracias a estos 6 hábitos
- Paseo vespertino: El reinicio metabólico que necesitamos
- Pantallas apagadas: El verdadero umbral entre la vigilia y el descanso
- Una ducha o baño tibio (no caliente): la señal biológica para terminar el día
- Escaneo corporal: recuperación mental que comienza desde el cuerpo
- Releyendo el día: cambiando la forma en que le damos vueltas a las cosas
- Cena e infusiones: Las mejores para favorecer el sueño
Te centras en el entrenamiento, la nutrición y tu rutina matutina, pero descuidas el momento más estratégico: el final del día. Es durante esta fase cuando tu sistema nervioso decide si entrar en modo de recuperación o permanecer en activación latente. Todo lo que haces por la noche importa. Cada elección y acción influye en cómo dormirás y, lo que es más importante, determina cómo te despertarás: bien o mal. Aquí te mostramos cómo tener más energía por la mañana con 6 hábitos.
Más energía por la mañana gracias a estos 6 hábitos
Sí, la energía de la mañana depende mucho de los hábitos que implementes por la noche. Esto te dará una reconfortante sensación de control: tú puedes ser el artífice de tu buen humor y vitalidad al día siguiente. No necesitas cambiarlo todo radicalmente: la precisión y la constancia son clave. Aquí tienes 6 hábitos para incorporar (de inmediato) a tu rutina de bienestar nocturna. Notarás los beneficios en cuanto te despiertes.
Paseo vespertino: El reinicio metabólico que necesitamos
Un breve paseo después de cenar es una de las maneras más sencillas de mejorar la recuperación y la energía. Favorece la digestión, reduce la tensión y conduce al cuerpo hacia un estado parasimpático más estable. "El movimiento ligero al anochecer facilita la transición de la fase activa a la de recuperación, mejorando así la calidad del sueño y la recuperación muscular", explica el entrenador personal Simone Zecca, fundador de CrossFit Cenisio y Certosa en Milán.
Pantallas apagadas: El verdadero umbral entre la vigilia y el descanso
El problema no radica en la cantidad de horas de sueño, sino en la capacidad de desconectar antes de acostarse. Las pantallas brillantes de teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras mantienen el cerebro en un estado constante de alerta, lo que interfiere con la liberación natural de la tensión. Apagarlas es un gesto muy útil por la noche. "La mente necesita una reducción progresiva de estímulos para disminuir la activación emocional y prepararse para la tranquilidad y el sueño", afirma la psicóloga y psicoanalista Elena Benvenuti.
Una ducha o baño tibio (no caliente): la señal biológica para terminar el día
El calor vespertino no solo relaja los músculos, sino que también envía al cuerpo una señal precisa de transición. "Tras la exposición al agua tibia (nunca hirviendo), el descenso natural de la temperatura corporal facilita la somnolencia y estabiliza los patrones de sueño. El ritual de una ducha o un baño caliente por la noche ayuda al sistema nervioso a reconocer que es hora de entrar en modo de recuperación", subraya el entrenador Simone Zecca.
Escaneo corporal: recuperación mental que comienza desde el cuerpo
Prestar atención progresiva a diferentes partes del cuerpo, una a una, reduce con calma la tensión acumulada e interrumpe el flujo constante de pensamientos, neutralizando los negativos y obsesivos. "Es una práctica sencilla pero poderosa para recuperar la verdadera calma. Entrenar la conciencia corporal mejora la capacidad de regular el estrés y la rumiación mental", confirma la psicóloga Elena Benvenuti.
Releyendo el día: cambiando la forma en que le damos vueltas a las cosas
Al final del día, el cerebro tiende a enfatizar lo que no funcionó, los errores, las tareas inconclusas y las palabras mal elegidas. Sin embargo, reconocer el progreso y las acciones completadas cambia la percepción del estrés y fortalece la motivación para levantarse al día siguiente. La calidad de tu diálogo interno influye directamente en tu percepción de la eficacia personal y la resiliencia mental. Aprende, poco a poco, a silenciar a tu crítico interior centrándote en las cosas buenas que hiciste y dijiste durante el día, afirma Benvenuti.
Cena e infusiones: Las mejores para favorecer el sueño
La cena ideal no debería resultar pesada, sino más bien preparar al cuerpo para el descanso: "Las proteínas ligeras, las verduras cocidas y las grasas saludables ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en sangre y a reducir los despertares nocturnos. Evita los picos de azúcar y las comidas a altas horas de la noche, ya que mantienen el metabolismo activo cuando debería estar ralentizándose", explica la nutricionista Emanuela Mattiuzzi. El objetivo es facilitar la digestión y estabilizar el sistema nervioso. En las dos horas previas a acostarse, la atención se centra en la regulación psicofísica. Las infusiones de hierbas, tomadas aproximadamente una hora antes de dormir, son increíblemente útiles: las mezclas de manzanilla, melisa, pasiflora y tilo favorecen la relajación. Evita añadir azúcar a la infusión y tómala tibia, con calma, quizás envuelta en tu manta favorita, en una posición cómoda.













