- Louisa Nicola, neurocientífica: “Hacer 10 sentadillas con salto cada hora supera los beneficios de una caminata rápida de 30 minutos”
- El tamaño promedio de los antebrazos de los hombres y los mejores ejercicios para hacerlos más grandes
- Las técnicas de elevación lateral de la leyenda del culturismo Mike Mentzer para desarrollar unos hombros gigantes: "No intentes tirar, sacudir o rebotar pesas pesadas. Eso es lo que causa lesiones en las articulaciones"
Durante años, una de las indicaciones más comunes en la máquina de remo ha sido tirar de la empuñadura "directamente hacia adentro y hacia afuera". Suena lógico, se enseña ampliamente y a nadie le gusta que la cadena golpee contra la máquina. Pero según el entrenador de remo Austin Hendrickson, esta indicación podría estar perjudicando tu rendimiento.
"Una de las indicaciones erróneas más extendidas en el remo es que el mango debe ir directamente hacia adentro y hacia afuera de la máquina", afirma. "Si te concentras en llevar la empuñadura en línea recta, estás empeorando tu rendimiento".
La realidad es que la técnica correcta de remo es más compleja. La trayectoria de la empuñadura no es recta, sino angular, y ese pequeño ajuste puede tener un impacto significativo en el rendimiento.
Perfeccionando la tracción
En primer lugar, todo se reduce a la distancia de tracción. Es posible que veas a atletas remando con la parte superior del pecho. Tirar directamente hacia el abdomen acorta la remada, mientras que guiar el mango ligeramente más arriba, hacia la parte inferior del pecho, aumenta la longitud por repetición. "Esta ligera trayectoria diagonal es más larga, lo que significa que te dará más longitud en cada remada", explica Hendrickson. "En un ejercicio tan repetitivo, esos pocos centímetros se acumulan".
También hay una razón mecánica para ajustar la línea de tracción, dice Hendrickson. En máquinas como la Concept2 RowErg, la cadena no se mueve perfectamente horizontal bajo carga. "La tensión se aplica con un ángulo ligeramente más alto de lo que crees", dice. "Hay una línea de tracción diagonal específica donde podemos crear suspensión y conexión en cada remada. Eso no sucede cuando remamos en línea recta".
En la práctica, esto significa que las manos deben estar ligeramente más altas de lo esperado, especialmente al inicio de la remada. Pero no se trata solo del impulso: el retorno también importa.
Relaja los hombros
Un error común es mantener la tensión y forzar que el mango se mueva en una línea rígida. En cambio, Hendrickson recomienda relajar los hombros y dejar que el mango descienda de forma natural. Explica: "No estoy empujando el mango hacia abajo. Simplemente estoy pensando en relajar los hombros". Como resultado, "el mango baja significativamente al regresar" a ritmos de remada más bajos.
A partir de ahí, al acercarse a la parte delantera de la máquina, las manos deben elevarse gradualmente, no bruscamente. "Cuando el mango pasa las rodillas, las manos deben ascender suavemente", explica, en lugar de "darse un salto en el último momento", lo que puede afectar la posición y la sincronización.
Conclusión
En conjunto, esto crea lo que él describe como una trayectoria dinámica, ligeramente curva o con forma de barco, no una línea recta. "La trayectoria del mango es mucho más compleja de lo que parece", afirma Hendrickson. Si haces este pequeño ajuste —inclina tu remada y mantente relajado—, probablemente notarás que tu remo es más fluido, potente y mucho más eficiente.













