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Entre el trabajo, la familia y las tareas cotidianas de la vida diaria, es fácil que un ambicioso plan de entrenamiento de 5 días se desmorone poco a poco.
Will Simpson, oficial del ejército a tiempo completo y fundador de Real Meal, propone un enfoque más realista: identificar solo dos entrenamientos que realmente marquen la diferencia y, a partir de ahí, diseñar el resto de la rutina.
La regla de los 2 entrenamientos semanales
"Siempre intento prepararme para esas dos sesiones", le cuenta Simpson a Men's Health. "Hay dos sesiones a la semana que marcan la diferencia para alcanzar el objetivo que me he propuesto. Todo lo demás contribuye y me asegura estar en las mejores condiciones posibles para esas dos sesiones".
Con esta mentalidad, no todos los entrenamientos tienen que ser épicos y agotadores para batir récords personales. Las carreras más suaves, las sesiones cortas con peso corporal y el movimiento en general contribuyen, pero, en definitiva, son un apoyo. No pasa nada si se quedan fuera por compromisos personales.
Para Simpson, sus dos sesiones prioritarias suelen ser los martes y los sábados, aunque la vida familiar tiene la última palabra.
"Normalmente los martes, y luego, si puedo, el sábado por la mañana", explica. "Pero si tenemos algo el sábado por la mañana, entonces será el viernes por la mañana. Así que, al menos dos días de descanso entre las dos".
El objetivo no es diseñar el plan de entrenamiento teóricamente perfecto. Se trata de crear una rutina que puedas ejecutar de forma fiable, semana tras semana. Al centrarte en solo dos sesiones óptimas cada semana, reduces la presión sobre las demás actividades.
Cómo obtener todos los beneficios de entrenar dos veces a la semana
Simpson comienza el proceso el domingo por la noche, planificando sus comidas y entrenamientos en la parte posterior de una libreta.
"Agendo toda la semana: cómo será mi alimentación y también el ejercicio", dice. "El domingo por la noche, cuando ya está todo listo, casi he terminado. Si lo has escrito, en mi cabeza ya está hecho el 80%. Solo tienes que ponerlo en práctica".
Eso elimina cualquier ambigüedad, explica. "Voy a entrenar esta semana" se convierte en "Completaré mi sesión importante el martes por la mañana".
También significa que Simpson no se siente obligado a darlo todo el lunes. Durante un período particularmente estresante, un compañero mayor le dio un consejo que se le quedó grabado.
"Me dijo: “Recuerda: los lunes, simplemente sobrevive”", recuerda Simpson. "No necesitas terminar todo para el lunes a las cinco o seis de la tarde". Si el lunes logras prepararte para que el resto de la semana vaya bien, entonces has hecho un buen trabajo.
La interpretación de Simpson es aún más concisa: "El lunes es tranquilo, y el martes, ¡a darlo todo!".
Dos entrenamientos pueden parecer poco. Pero dos sesiones planificadas, protegidas y completadas siempre serán mejores que cinco que solo existen en el plan que anotaste con optimismo en tu aplicación de Notas.












