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A la hora de seleccionar alimentos con un alto valor nutricional que puedan incluirse de manera habitual en la dieta es posible que no todo el mundo piense directamente en el aguacate como una de las principales opciones. Y es que, más allá de sus innumerables propiedades, siempre ha tenido fama de ser muy calórico, al menos si se compara con otras variedades de frutas o verduras.
Sin embargo las apariencias engañan y, a pesar de su contenido en grasas y de su aporte energético, la ciencia ha demostrado que no pasa absolutamente nada en relación con el peso corporal si su consumo se convierte en algo recurrente.
En este sentido, un estudio publicado en la revista Journal of the American Heart Association, confirmó en su momento que comer un aguacate al día durante seis meses no tuvo ningún efecto sobre la grasa abdominal, la grasa hepática o el perímetro de la cintura en personas con sobrepeso u obesidad. Una de las explicaciones hace referencia a las propiedades saciantes de esta fruta, que mejora el control del apetito.
Beneficioso para la salud cardiovascular
Pero hay más. Y es que un investigación reciente dirigida por investigadores del Departamento de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.) y publicada en la revista Journal of Clinical Lipidology, sugiere además que comer un aguacate al día podría reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas en adultos con obesidad.
El equipo de científicos descubrió que el consumo habitual de aguacate se asociaba con una reducción de la concentración en sangre de partículas de lipoproteínas de baja densidad (LDL) —proteínas que transportan el colesterol por el organismo— en una cantidad que se corresponde con una reducción aproximada del 4 % en el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
“Si las personas quieren mejorar la calidad de su dieta, introducir un pequeño cambio podría ser una estrategia más factible que intentar cambiar toda su alimentación”, afirma Janhavi Damani, investigadora de la Universidad Estatal de Pensilvania y primera autora del estudio. “Para las personas con obesidad, incluir aguacates en su dieta diaria podría ser un buen punto de partida”.
No en vano, las partículas de LDL constituyen un factor de riesgo de enfermedad cardíaca independiente del colesterol LDL —el denominado «colesterol malo», que supone un riesgo significativo de enfermedad cardíaca—. Según los investigadores, el riesgo que plantean las partículas de LDL suele ser mayor en personas con obesidad abdominal.
El colesterol LDL debe ser transportado por el organismo mediante una partícula proteica. Cuando hay más partículas proteicas que transportan LDL, esto aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca, incluso si la cantidad de colesterol permanece igual.
Estas pequeñas partículas pueden penetrar más fácilmente en las paredes arteriales y contribuir a la acumulación de material en ellas, conocida como placa. La placa aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca al restringir la cantidad de sangre que puede pasar por un vaso sanguíneo y al reducir la flexibilidad de este.
Esto significa que cuando el corazón de una persona está trabajando al máximo —ya sea por esfuerzo físico, calor, estrés o cualquier otro motivo—, su presión arterial aumentará más, ya que el vaso sanguíneo es incapaz de compensar el aumento de la carga, lo que puede desencadenar un episodio cardíaco como un infarto.
“Un 4 % es una reducción modesta en comparación con la disminución del riesgo de enfermedad cardíaca de entre el 14 % y el 29 % asociada a la mejora de la dieta general. Sin embargo, es un paso en la dirección correcta”, concluye Damani.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.












