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Si estás familiarizado con el rugby y el balón ovalado, seguro que conoces a los famosos All Blacks de Nueva Zelanda. Sí, los super atletas que van de negro y realizan su tradicional ‘haka’ antes de los partidos. Pues bien, en Men’s Health hemos tenido la ocasión de compartir un entrenamiento con sus ‘hermanos pequeños’, los All Blacks Sevens y Black Ferns Sevens, chicos y chicas, que compitieron en el SVNS World Championship, que se disputó en Valladolid. Las Series Mundiales de la modalidad olímpica de rugby 7, que reunieron en el estadio José Zorilla a miles de personas.
Y justo unos días antes de la competición, acudimos de la mano de Tudor, socio oficial, a un exigente y a la vez divertido entrenamiento con los equipos masculino y femenino de Nueva Zelanda. Bajo un sol abrasador pero con la ilusión de aprender las nociones básicas del rugby –el balón, por ejemplo, siempre se ha de pasar hacia atrás–, comprobamos lo exigente de un deporte que combina la velocidad, con la potencia, la agilidad y la precisión. Una disciplina en la que la selección española también es una potencia mundial con jugadores como Manu Moreno o Jeremy Trevithick.
Rugby 7, disciplina olímpica
Estar en forma y, sobre todo, rápido y ágil, es básico en esta modalidad de rugby. “Lo mejor de este deporte es que al ser menos jugadores importa la estructura del equipo, pero destaca mucho también lo que puedes aportar tú individualmente, te puedes mostrar más”, nos contaron los All Blacks. Además, destacaban el buen nivel de España como selección: “Tienen un estilo de juego muy dinámico y rápido, incluso algo anárquico por momentos, y a nosotros nos cuesta mucho contrarrestarlo. Los partidos con ellos siempre son grandes batallas”.
Su entrenamiento
Sobre su preparación física y a nivel táctico, tenerlos de cerca impone por su volumen muscular. Son muy fuertes y combinan tamaño con definición. “Nos ejercitamos muy duro tanto en el gimnasio como en el césped, y la recuperación, con agua fría y en la piscina, también es importante”, nos contaron. Sobre los ejercicios, mucho trabajo de core y todo tipo de movimientos para las piernas, desde prensa a sentadillas, extensiones de cuádriceps o zancadas. “Realmente, nos duelen siempre las piernas de tanto ejercitarlas”, bromearon.
Y luego está la preparación mental, fundamental en cualquier deporte de élite. En el rugby la exigencia física es máxima y cuando el cuerpo no puede más, de tanta carrera y tantos golpes, contar con una buena fuerza mental es básico. Así nos lo contaban: “Tratamos de tener todos los detalles controlados, por eso preparamos nuestra mente antes de los encuentros. Siempre tenemos una mente fuerte en los torneos. Lo que intentamos hacer es no preocuparnos demasiado por el resultado y dar lo mejor de nosotros mismos en cada momento, ya sea en el campo o fuera de él. Nuestro día a día y nuestras semanas no cambian demasiado, independientemente de si estamos compitiendo o no”.
El rugby es una religión en un país como Nueva Zelanda, y siempre han peleado por ser campeones del mundo en todas las categorías. Y, además de su tradicional ‘haka’, en el caso de los All Blacks Sevens tienen algún ritual más. “Antes de irnos a un warm-up, nos gusta cantar una canción, una canción natal, ya que la conexión de Nueva Zelanda con el rugby es algo muy importante. Así que cantamos para conectarnos como grupo. No es tanto un ritual, como algo muy divertido antes de jugar, para asegurarnos de que todos estemos conectados”.
Sobre su relación con las chicas, las Black Ferns Sevens, asegura que se apoyan siempre mutuamente durante los torneos, pero también cuando coinciden en los entrenamientos. “El equipo de las chicas, su ética de trabajo, su esfuerzo, la forma en la que entrenan, cómo juegan... son geniales. Y esta temporada lo están haciendo fenomenal y nosotros siempre estamos ahí apoyándolas”.
El rugby, una pasión
Hay un dicho que dice que el rugby es un deporte de rufianes jugado por caballeros, y el fútbol un deporte de caballeros jugador por rufianes. Y es que en el rugby el compañerismo y respeto por el rival es básico, de ahí lo que se conoce como ‘el tercer tiempo’, en el que vencedores y vencidos toman algo para charlar un rato y estrechar lazos. “Jugar al rugby de manera profesional siempre es un privilegio –nos señalaron–. Te permite disfrutar de lo que te gusta, conocer gente extraordinaria y viajar por todo el mundo. Y esta modalidad te da eso, la oportunidad de demostrar en equipo e individualmente quién eres y cómo juegas, tus habilidades. El rugby 7 es divertido verlo y de jugarlo, tienes mucho espacio y puedes hacer lo que quieras muchas veces durante el juego, es dinámico a tope”.
Y, efectivamente, así lo comprobamos de primera mano. Primero con el calentamiento, los pases de balón y las dinámicas en grupos de 4 ó 5 jugadores, que finalizamos con un partidillo de unos 30 minutos y lanzamientos a palos, sin duda lo más complicado de la experiencia, ya que en esta modalidad el balón tiene que tocar antes el suelo de dar la patada.
Y, a nivel físico, una experiencia deportiva exigente como pocas. No se choca ni se placa tanto como en el rugby tradicional, pero hay que estar muy fuerte, muy ágil y con unas piernas muy en forma para aguantar el ritmo vertiginoso del juego, de ida y vuelta.
Roberto Cabezas es especialista en fitness, CrossFit, culturismo, material de entrenamiento, nutrición y suplementación deportiva en Men's Health España. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información, en Madrid, siempre me ha gustado el deporte. Jugué al fútbol, practiqué karate, tenis y ahora soy un apasionado del pádel y entrenar en el gimnasio. Creo firmemente en que llevar una vida saludable, comiendo bien y haciendo ejercicio a diario, es fundamental tanto para el cuerpo como para nuestra salud mental. Y animo a combatir el estrés con el entrenamiento fitness mediante rutinas de ejercicios.
Uno de mis hobbies es comprar comida porque me encanta comer, sobre todo carne, pero también la fruta y los postres healthy. No me falta mi batido de proteínas diario y puestos a recomendar, prueba la crema de cacahuete con plátano, esta es una de muchas de las recomendaciones que puedes encontrar entre los contenidos de nutrición en los que escribo y trato temas como, la creatina, proteína whey entre otros.
En lo profesional, antes de formar parte de la Healthy Unit de Hearst Magazines, estuve casi 20 años en las revistas Teleindiscreta, TP y Supertele, de la misma compañía, donde aprendí a ser periodista. Antes pasé por una consultora económica y una web femenina. ¿Más aficiones? La lectura, la música, el cine, las series y jugar con mis hijos. ¡Vive y deja vivir!













