- Aston Hall, entrenador personal, comparte el antiguo sistema de entrenamiento de la India que desarrolla potencia, atletismo y fuerza para el día día: "Enseña al cuerpo a moverse como una unidad coordinada"
- Joe Delaney, entrenador personal: "A medida que envejecemos, es cada vez más importante determinar con precisión cómo y dónde aplicar el esfuerzo"
- José Ruiz, entrenador experto en cambios físicos: "El mayor cambio después de los 30 es la capacidad de recuperación. A los 20 podías entrenar fuerte varios días seguidos pero, con el tiempo, el sistema nervioso y muscular necesitan más atención"
James Leib siempre se ha cuidado: era de los que participaban en carreras Spartan y levantaban pesas a diario con un entrenador personal. Pero hace dos años, este neoyorquino de 48 años aceptó un trabajo como director de estrategia creativa en Banana Republic, una popular tienda de ropa con más de 600 establecimientos internacionales.
La excesiva cantidad de viajes, reuniones y largas jornadas laborales le pasaron factura. Sin darse cuenta, empezó a ir al gimnasio solo una o dos veces por semana, y notó la diferencia. Subió de peso y su físico atlético se volvió menos definido.
Leib sabía que necesitaba encontrar una nueva rutina que se adaptara a su ajetreada agenda si quería recuperar su forma física, y dio con justo lo que buscaba durante una sesión esporádica con su entrenador, Andy Speer, con quien lleva trabajando más de 10 años.
Leib descubrió que Speer había diseñado un nuevo programa de entrenamiento de seis semanas pensado para que fuera práctico y cómodo. Ese programa consiste en una serie de entrenamientos de 30 minutos diseñados específicamente para conseguir unos abdominales definidos. Leib sabía que era justo lo que buscaba, así que se apuntó y fue uno de los primeros en probar los entrenamientos.
Durante seis semanas, Leib se entregó por completo al programa. Recordó que, tras el primer entrenamiento, notó lo fuera de forma que estaba, dejándolo completamente dolorido. Pero, durante seis semanas, tres días a la semana, siguió entrenando.
El plan de entrenamiento
Speer explica que el programa combina el "moldeado corporal" —una técnica tradicional de gimnasia para fortalecer el core— con cardio de alta intensidad para definir los abdominales desde dentro y quemar la grasa superficial.
El programa no consiste en hacer una cantidad extenuante de abdominales en el suelo, sino en incorporar una variedad de ejercicios que trabajan todo el tronco, explica Leib.
"Estabas haciendo cosas que no te dabas cuenta de que afectaban a tus abdominales", añade.
Como solo necesitaba un par de mancuernas ligeras, un par de mancuernas pesadas y un espacio libre, Leib podía entrenar fácilmente incluso durante sus viajes.
"Lo que me gustó de la rutina fue que muchos ejercicios son fáciles de aplicar y puedo hacerlo solo", comenta. "Podía replicarla en el gimnasio y, si no podía ir, podía replicarla en mi habitación de hotel, porque implicaba mucho movimiento corporal y ejercicios que se pueden hacer incluso sin pesas".
Leib sabía que también tenía que mejorar su dieta si quería ver resultados. Sus frecuentes viajes solían ir acompañados de mucho vino y pasta, así que, mientras ponía a prueba su método de entrenamiento, eliminó todos los carbohidratos refinados.
Speer le aconsejó que consumiera carbohidratos más saludables, como batatas y arroz. Duplicó sus raciones de pollo y salmón y aumentó su consumo de verduras con muchísimas ensaladas.
Los resultados
Al final de la sexta semana, su nueva dieta, combinada con tres sesiones semanales de entrenamiento, ayudó a Leib a reducir 3,17 cm de cintura, ganar medio kilo de músculo y bajar aún más su porcentaje de grasa corporal, del 7,3 % al 6,5 %.
"Quedé muy satisfecho con los resultados visibles, pero, lo que es más importante, mi objetivo era retomar el ejercicio y me ayudó muchísimo a conseguirlo", comenta. "Por fin entreno cinco días a la semana, incluso cuando viajo, así que he recuperado la rutina que tenía antes de aceptar este trabajo".
La transformación física de Leib
Actualmente, Leib entrena 45 minutos al día, entre 4 y 5 días a la semana, combinados con estiramientos y cardio.
Por fin le gusta su aspecto de nuevo y, como beneficio adicional, el ejercicio diario le ayuda a sobrellevar el estrés del trabajo. Además, Leib es la prueba viviente de que se puede conseguir un abdomen definido a cualquier edad.
"Estoy luchando contra el tiempo. Quería ver qué puedo hacer con mi cuerpo a esta edad en comparación con lo que podía hacer hace 5 años", dice.
Y piensa seguir así.
"Creo que me ha enseñado disciplina de nuevo", afirma. "Si te fijas una meta y te comprometes con ella, puedes transformar tu cuerpo, es posible, pero tienes que comprometerte. Si haces trampa, solo te engañas a ti mismo. Requiere compromiso, requiere constancia, y eso no se limita a 6 semanas. Es un estilo de vida".














