En los últimos tiempos existe un debate sobre cuál es la mejor fuente de proteína, si la de origen vegetal o la de origen animal. Y la realidad es que no hay una diferencia clara. Al menos eso es lo que sugiere una reciente investigación publicada en Medicine and Science in Sports and Exercise, que no halló diferencias significativas a nivel por ejemplo de construcción muscular.

    Aunque si hablamos de longevidad, parece que priorizar la proteína vegetal está asociado a una mayor esperanza de vida, como confirman sendos estudios publicados en Nature Communications y Journal of the American Heart Association. En última instancia, puede haber un equilibrio entre el consumo de ambas porque no existe una diferencia demasiado relevante entre ellas.

    ¿Importa el origen de la proteína?

    ¿Hasta qué punto importa el tipo de proteína en el panorama general?” se pregunta Stuart Phillips, doctor en ciencias del ejercicio y profesor en la Universidad e McMaster (Canadá)

    “Existen sistemas de valoración de las proteínas, y las proteínas animales suelen obtener puntuaciones más altas que las vegetales en cuanto a la facilidad para digerirlas y a la cantidad de aminoácidos esenciales que contienen. Por eso, se suele pensar que las proteínas animales son de mayor calidad que las vegetales”, añade el experto.

    “Y uno puede llegar a pensar -subraya- que la proteína animal es mucho mejor que la vegetal. Pero la equivalencia entre estas proteínas, creo que es mucho más cercana de lo que pensábamos. Y cuando digo eso, no me refiero tanto a las puntuaciones ni a esa especie de equivalencia por gramos, que es lo que mucha gente piensa, sino al resultado desde el punto de vista fisiológico”.

    En otras palabras, el experto asegura que es cierto que la proteína animal puede hacerle la vida más fácil, pero eso no significa necesariamente que sea mejor. “Probablemente sea necesario comer un poco más de proteína vegetal, quizá un 10 %, quizá un 20 % en comparación con la animal. Pero cuando lo haces y entras en el rango de 1,2 a 1,6 de gramos por kilo de peso corporal, muchas de esas diferencias entre las proteínas animales y vegetales se vuelven relativamente pequeñas”, concluye.

    En definitiva, no hay que obsesionarse por la fuente de proteína que escojamos siempre y cuando incorporemos a la dieta la suficiente en función de nuestras circunstancias y necesidades. Cada vez existen más evidencias de que la de origen vegetal fomenta un mejor salud, pero no pasa nada si optamos por carnes magras, pescados azules, huevos o productos lácteos.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.