Es igual dónde los escuches o leas. Si alguien trata de prevenirte sobre el uso de protectores solares con argumentos que hablan de la calidad de las propias cremas, que la acción de los rayos ultravioleta es inocua o que no sintetizamos suficiente vitamina D, por mencionar algunos, corre y no mires atrás porque son mensajes sin ningún tipo de rigor científico que pueden acabar siendo muy dañinos.

    He escuchado decir a muchos últimamente que si te pones protector solar, dejas de producir vitamina D y que nos quieren enfermos. Pero, ¿qué hay realmente de cierto? ¿Y qué nos dice la ciencia? ¿Tengo que ponerme protector solar o no?”, se pregunta el doctor Aurelio Rojas.

    “La vitamina D se produce cuando la piel recibe radiación ultravioleta, y es cierto que el protector solar, especialmente del 30 o el 50, bloquea gran parte de esa radiación. Sí, esto es la teoría, pero ¿qué sucede en la práctica?”, añade el cardiólogo.

    “Pues atento -prosigue- porque los últimos estudios muestran que incluso las personas que utilizan protector a diario del factor 50, o sea, apenas nadie, tienen una ligerísima y casi imperceptible reducción de la vitamina D en dos puntos. Es decir, que si te pones crema del 50 a diario, por ejemplo, en tu analítica, en vez de 32, pasarías aproximadamente a tenerla en 30”.

    Más beneficios que supuestos perjuicios

    El especialista asegura que esos dos nanogramos milímetro es lo que contiene aproximadamente “una sencilla lata de sardinas o una rodaja de salmón”. “Por tanto, esta pequeña diferencia no compensa ni de lejos aumentar el riesgo de quemaduras, envejecimiento precoz de la piel o cáncer de exponerte al sol sin protección, sobre todo a las peores horas del día o si tienes un fototipo sensible”, asegura el doctor Rojas.

    “Y si de verdad quieres mantener una buena vitamina D, preocúpate mucho más de no pasarte el día encerrado entre cuatro paredes, de mantener un peso saludable, porque la grasa secuestra la vitamina D, y llevar una alimentación rica en pescado azul o huevos. Y de esta manera es mucho más fácil prevenir un déficit de vitamina D que un melanoma”, añade.

    “Me preocupa que se lancen determinadas proclamas porque estamos convirtiendo un debate científico complejo en mensajes de 15 segundos que pueden acabar perjudicando a mucha gente. La medicina no consiste en elegir entre dos extremos. Consiste en poner cada riesgo en su sitio. Y hoy por hoy, la evidencia sigue diciendo que proteger la piel del exceso de radiación ultravioleta salva más problemas de los que provoca. Ese es el mensaje que, si fueras un familiar mío, también te daría”, concluye.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.