Las frases inspiradoras abundan en libros, redes sociales y discursos. Pocas, sin embargo, aumentan su fuerza cuando se conoce la historia de quien las pronunció. En el caso de Stephen Hawking, cada palabra adquiere un peso especial porque fue formulada desde una realidad marcada durante décadas por una enfermedad neurodegenerativa que limitó casi por completo su movilidad.
Su mensaje nunca se apoyó en un optimismo ingenuo. Procedía de alguien que convivió con la pérdida progresiva de casi todas las funciones de su cuerpo mientras seguía investigando, escribiendo y participando activamente en el debate científico internacional.
Una frase construida desde la experiencia
“Por difícil que sea la vida, siempre hay algo que puedes hacer. Mira las estrellas en lugar de tus pies”. La reflexión de Hawking contiene dos ideas estrechamente unidas. La primera invita a abandonar la sensación de que cualquier posibilidad ha desaparecido. La segunda propone un gesto muy concreto: levantar la mirada.
“Siempre hay algo que puedes hacer”, adquiere un significado muy distinto cuando lo dice una persona que pasó los últimos años de su vida comunicándose mediante un sintetizador de voz controlado por un sensor situado en la mejilla. Lejos de retirarse de la actividad intelectual, Hawking continuó desarrollando investigaciones de primer nivel, impartió conferencias, publicó libros de divulgación científica leídos por millones de personas y mantuvo una intensa presencia pública.
Su afirmación, por tanto, no responde a una teoría sobre la resiliencia, sino a una práctica cotidiana. Durante décadas adaptó su trabajo a unas circunstancias cada vez más complejas sin dejar de desarrollar su actividad científica.
El sentido de esa frase también cambia según el momento vital de quien la lee. En épocas de estabilidad puede parecer una idea evidente. En situaciones de auténtica dificultad, cuando cualquier salida parece bloqueada, se transforma en una pregunta mucho más práctica: qué acción resulta posible realizar ahora mismo con los recursos disponibles y dentro de las limitaciones existentes. Incluso cuando la respuesta es pequeña o provisional, sigue representando un punto de partida.
Mirar las estrellas para recuperar la perspectiva
La segunda parte de la cita introduce una imagen que combina poesía y realismo. Mirar los propios pies simboliza la tendencia a concentrarse exclusivamente en el peso inmediato de los problemas, en el siguiente paso y en las dificultades más cercanas.
Levantar la vista hacia las estrellas representa un cambio de perspectiva, no una invitación a escapar de la realidad. El gesto recuerda que las circunstancias presentes, por duras que resulten, forman parte de un contexto mucho más amplio.
La trayectoria del propio Hawking ilustra esa idea con una claridad poco habitual. Físico teórico, cosmólogo y profesor en la Universidad de Cambridge, dedicó su vida a investigar algunos de los mayores enigmas del universo. Además de sus contribuciones científicas, acercó conceptos complejos al gran público gracias a obras como ‘Breve historia del tiempo’, convertida en uno de los libros de divulgación científica más influyentes del mundo.
Su vida mostró que incluso cuando casi todo parece imposible, todavía puede existir un margen para actuar. Ese pequeño espacio de posibilidad fue el terreno sobre el que construyó una de las carreras científicas más brillantes e influyentes del siglo XX.
Juanjo es experto en cultura y lifestyle, con un foco especial en el impacto que internet y las redes sociales están teniendo en nuestra sociedad y en el mundo. Por eso mismo, sus temas suelen tener también mucho que ver con cine, series, psicología, relaciones personales y sexualidad.
No hay tendencia viral o reto en redes que se le pase por alto, aunque también está muy conectado con la actualidad literaria, repasando cada semana todas las novedades editoriales y seleccionando las que puedan resultar más interesantes para sus lectores.
Su gran pasión son las entrevistas, disfruta hablando con personas y conectando con ellas y tiene una curiosidad natural por aprender de las experiencias y perspectivas de los demás ya sea de un escritor, un psicólogo o cualquiera que tenga una historia que contar.
Juanjo se licenció en Economía Internacional, aunque desde muy temprano en su carrera, por vocación personal, se dedicó a la divulgación y al periodismo, que con los años se convirtió en su profesión.
Juanjo lleva más de 15 años escribiendo en diferentes medios y fue Director editorial de Vice España, coordinando toda la producción de contenidos de la revista, desde cápsulas para redes sociales a documentales sobre ocultas subculturas urbanas de nuestro país. Tras su paso por Vice, se ha dedicado a escribir y su trabajo ha aparecido en medios como El País, El Periódico de España, ABC o Yorokobu, entre otros.













