No. Ya no tienes 20 años. Y, sin embargo, piensas que para obtener resultados, sobre todo cuando se trata de perder peso, basta con seguir aplicando el mismo plan que cuando tu cuerpo era extremadamente sensible al estímulo físico y funcionaba como un auténtico reloj suizo.

Pero la realidad es que conforme vamos cumpliendo años el proceso de envejecimiento natural pasa factura y ya no sirve lo que venías haciendo. Además, las responsabilidades personales y laborales aumentan y entramos en una vorágine difícil de controlar que, en última instancia, afecta a nuestro bienestar.

Los años no perdonan

“Si tienes más de 30 años y haciendo deporte no ves resultados, hay una razón concreta y casi nadie habla de ello. Notas que haciendo lo mismo que con 25 e incluso haciendo las cosas mejor, cuidando un poco más tu alimentación o haciendo más deporte, tu cuerpo no responde como te gustaría”, asegura Júlia Farré.

“Y en vez de arreglarlo acabas haciendo justo lo contrario de lo que necesitas, que es aumentar el cardio y disminuir la cantidad de comida que ingieres. Y esto lo empeora. A partir de los 30 años el cuerpo de manera natural va perdiendo masa muscular. Este es un proceso que se llama sarcopenia”, añade la experta en nutrición humana y dietética.

Y no le falta razón ya que esa disminución gradual de la masa muscular y la fuerza tiene un importante impacto a varios niveles ya que la capacidad funcional empeora, se producen cambios metabólicos que impiden un elevado gasto energético y un aumento de la resistencia a la insulina, la salud cardiovascular se resiente y y comenzamos a experimentar una pérdida de densidad ósea.

Por ese motivo, para evitar que a edades más avanzadas las consecuencias sean devastadoras conviene que nos mantengamos en forma. Pero no basta con hacer solo cardio o reducir la ingesta energética. Los cambios deben ser de un mayor calado.

“¿Cuál es la solución? En primer lugar hacer ejercicios de fuerza, y en cuanto a alimentación hay que comer suficiente carbohidratos y proteínas”, zanja Júlia Farré, que es consciente de la importancia que tiene el músculo en la ecuación.

No se trata de entrenar más y comer menos, se trata de entrenar y comer mejor. El entrenamiento concurrente tres o cuatro veces por semanas, es decir, la combinación de cardio y fuerza, unido a un estilo de vida activo que incluya caminar, y a una adecuada alimentación saludable que garantice una masa muscular saludable y la energía suficiente para rendir, son aspectos básicos. Y si a ello le sumamos un adecuado descanso y un buen manejo del estrés estaremos en la senda adecuada para morir jóvenes lo más tarde posible.

Headshot of Álvaro Piqueras

Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

 Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

 De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

 Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

 Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.