El ayuno intermitente ha ganado mucha popularidad en los últimos años, pero es necesario remarcar que, aunque puede ser una estrategia acertada, no es la panacea y su implementación debe responder y adaptarse a nuestras necesidades porque no se puede improvisar. Debe responder a un objetivo, es necesario conocer sus principios, estar seguro de que no lo estás llevando al extremo y que le estás dando al cuerpo los nutrientes necesarios.

    Y no, el ayuno intermitente no es una dieta para adelgazar, aunque no es menos cierto que puede ayudar al objetivo si permite fomentar un déficit calórico y un balance energético negativo. "El ayuno intermitente, o sea, estar 12 a 18 horas sin comer por día es una de las tres estrategias para generar un déficit de calorías”, asegura Francis Holway.

    “La primera estrategia es modificar los macronutrientes, o bajar las grasas, o bajar los hidratos de carbono, o un poco de los dos. La segunda estrategia, que muchos usan, es eliminar grupos de alimentos, por ejemplo, las dietas veganas, o plant based, que eliminan carnes, lácteos y huevos, o la dieta paleolítica, que elimina cereales, lácteos y legumbres... Y la tercera estrategia es modificar los tiempos de ingesta y de descanso de la comida”, añade el experto en nutrición deportiva y alto rendimiento.

    El ayuno intermitente no es mágico

    “El ayuno intermitente -subraya- se ha popularizado mucho porque es fácil, es muy sencillo saltearse el desayuno para mucha gente. Y si ese hecho hace que uno coma menos calorías en el día, es una estrategia válida para bajar de peso. Tal vez no es la óptima si estoy entrenando en doble sesión, o soy un deportista o una persona a la que le cuesta aumentar de músculo. Tal vez sea un poquito suicida para esos objetivos”.

    En cualquier caso, Holway asegura que el ayuno intermitente puede ayudar a bajar de peso, pero desde luego no ofrece unos resultados diferenciales en comparación con una dieta hipocalórica tradicional. “Si soy una persona que estoy excedido en grasa corporal y en peso, y quiero utilizar el ayuno como una de las estrategias para comer menos, es válido perfectamente y hay mucha gente que le funciona”, comparte el experto.

    "Pero todos los meta-análisis y revisiones bibliográficas que se han hecho en los últimos 15 años dicen lo mismo. Los resultados en cuanto a bajar de peso, en cuanto a mejoras de variables metabólicas, resistencia a la insulina, colesterol, hipertensión, etc... Todo eso no difiere entre las estrategias de dietas. O sea, es una alternativa válida, no es mágico, no es algo superlativo, es una estrategia, otra herramienta válida que a algunas personas le funciona mejor para bajar de peso que otras. Si te genera más adherencia, si te gusta más y te funciona mejor, espectacular”, añade.

    Eso sí, Holway repite la idea de que es mejor no improvisar con el ayuno y adaptarlo a nuestras circunstancias y, evidentemente, no otorgarle la etiqueta de milagroso en lo que a la pérdida de peso se refiere. “Hay gente a la que le puede perjudicar, por ejemplo gente que tiene doble turno en el día o que está tratando de aumentar la masa muscular. Para ellos sería mejor sería mejor saltearse la cena antes que el desayuno, por ejemplo”, indica.

    No he encontrado ningún estudio de los últimos 20-30 años, en cualquier lugar del mundo, donde un ayuno intermitente sin déficit de calorías haya ayudado a la gente a bajar de peso”, concluye el el experto en nutrición deportiva y alto rendimiento.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.