Si cada cierto tiempo nos vemos ‘obligados’ a hablar del ayuno intermitente es porque evidentemente es una estrategia que está de moda. Pero es necesario puntualizar que no es la panacea y por supuesto tampoco es un remedio milagroso. Puede tener sentido para algunas personas, pero desde luego no tiene por qué ser la solución para todo el mundo. Y no, tampoco es una dieta de adelgazamiento.

Además, es preciso indicar que no puede improvisarse. Conocer sus principios, estar seguro de que no se lleva al extremo y cubrir los requerimientos nutricionales son aspectos fundamentales a la hora de apostar por alguno de los tipos de ayuno existentes. En última instancia, debe responder y adaptarse a nuestras circunstancias y debe hacerse con sentido. Por ello no está de más con un profesional para ejecutarlo y planificarlo adecuadamente porque de lo contrario puede carecer de sentido hacerlo.

El ayuno intermitente no siempre es una buena solución

¿El ayuno intermitente funciona o nos lo han pintado demasiado bonito? La realidad, sí, puede ayudarnos. Se ha visto que mejora el peso, la sensibilidad a la insulina y por tanto al metabolismo de la glucosa, mejora los niveles de triglicéridos y hasta baja la presión arterial. Además, utilizas más grasa como energía y por otra parte activa los fenómenos de autofagia, es decir, de limpieza celular de tu organismo”, asegura el doctor Manuel Viso.

“Pero ojo con esto, porque es clave. En ayunas quemas más grasa en ese momento, pero eso no significa que pierdas más grasa al final del día. ¿Por qué? Porque si después comes más o te mueves menos, el cuerpo lo acaba compensando”, añade el especialista en urgencias y hematología. “Porque al final lo que importa es todo lo que haces en el día, no solo que dejes de comer durante unas cuantas horas”.

Y es que debemos tener en cuenta que si nuestro objetivo es la pérdida de peso, el requisito fundamental es que nos encontremos en déficit calórico. Si la estrategia de ayuno que escogemos nos ayuda a lograrlo entonces será una herramienta muy valiosa. Pero si ayunamos y compensamos la ingesta energética en la ventana de alimentación no nos ayudará. Al menos no para ese objetivo.

Ahora bien, según el doctor Viso el ayuno intermitente también tiene una parte ”menos bonita”. “Hambre, irritabilidad, menor rendimiento al entrenar, falta de concentración al principio y además te diré que no es una buena opción para todo el mundo. Sobre todo si has padecido trastornos de conducta alimentaria o los padeces, y también si estás embarazada”, remarca.

“En resumen, el ayuno intermitente no es mejor que una buena dieta, pero puede ser una herramienta útil”, concluye el experto en nutrición.

Headshot of Álvaro Piqueras

Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

 Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

 De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

 Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

 Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.