En la nutrición y el entrenamiento muchas veces hay modas. Si hace unos años se hablaba de la dieta paleo, la dieta cetogénica o comer 5 ó 6 veces al día, ahora se ha vuelto a poner sobre la mesa la eficacia o no del ayuno intermitente. Y, sobre todo, de los ayunos prolongados de más de 24 horas, que está en auge y hay que valorar muchas cosas antes de atreverse con uno.

El experto Javier Fernández Ligero, farmacéutico y nutricionista, y defensor del ayuno intermitente aplicado con sentido común siempre, nos cuenta esto sobre los ayunos de 24 horas o más: "El ayuno de 24 horas es una terapia que ahora mismo se está utilizando mucho en el ámbito a nivel nutricional, ya que se ha visto que el ayuno también es una estrategia nutricional que, de forma alargada, tiene muchos beneficios a nivel terapéutico. Sobre todo va a regenerar todas las células y va a actuar sobre el sistema nervioso".

Y esa labor que tiene directa sobre el sistema nervioso es lo interesante: "Activando el sistema nervioso va a ayudarnos a nivel de tubo digestivo a desinflamarnos de una manera bastante alta. Es decir, reduce la inflamación. Y, de esa forma también va a regular sobre la eliminación de pequeños, incluso tumores, porque al final se alimentan de glucosa, de células de glucosa. Y al tener tanto tiempo la glucosa más estabilizada en sangre, pues nos va a dar esos beneficios", explica Javier Fernández.

"Además, se ha visto que tiene una amplia gama de beneficios y, sobre todo, que nos va a permitir generar ese hambre real al hacer la comida y no generar tanto hambre emocional en el cual estamos tan sumergidos por comer cada dos horas. Y a la persona que nos esté leyendo, hay que decirle que la última ingesta debe ser en la hora de la comida y que tiene que hacer una ingesta alta rica en grasas. Como, por ejemplo, huevos, salmón, aguacate, frutos secos... De esa forma vamos a obtener una energía más sostenida en el tiempo y que nos permita esa ruta de la autofagia de ser reciclada a nivel metabólico e intestinal", añade. La famosa autofagia, en la que nuestro organismo se come a si mismo, reciclando células muertas o enfermas.

Y... ¿cuándo rompemos este ayuno tan prolongado de más de 24 hora?

"Para romper ese ayuno, lo que tendremos que hacer es a lo largo del ayuno tomar caldos y sopas, de verduras y de huesos. Y se hace para mineralizarnos y que no nos falten los minerales. Y luego yo siempre recomiendo romper ese ayuno con piña o papaya para ir preparando el tubo digestivo con las enzimas digestivas que ambas tienen. Y, de esa forma, pues preparar ese tubo digestivo para realizar el proceso digestivo. A partir de ahí iremos metiendo con mucho cuidado carnes blancas o pescados blancos para no darle demasiado trabajo a ese tubo digestivo".

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Roberto Cabezas es especialista en fitness, CrossFit, culturismo, material de entrenamiento, nutrición y suplementación deportiva en Men's Health España. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información, en Madrid, siempre me ha gustado el deporte. Jugué al fútbol, practiqué karate, tenis y ahora soy un apasionado del pádel y entrenar en el gimnasio. Creo firmemente en que llevar una vida saludable, comiendo bien y haciendo ejercicio a diario, es fundamental tanto para el cuerpo como para nuestra salud mental. Y animo a combatir el estrés con el entrenamiento fitness mediante rutinas de ejercicios.

Uno de mis hobbies es comprar comida porque me encanta comer, sobre todo carne, pero también la fruta y los postres healthy. No me falta mi batido de proteínas diario y puestos a recomendar, prueba la crema de cacahuete con plátano, esta es una de muchas de las recomendaciones que puedes encontrar entre los contenidos de nutrición en los que escribo y trato temas como, la creatina, proteína whey entre otros.

En lo profesional, antes de formar parte de la Healthy Unit de Hearst Magazines, estuve casi 20 años en las revistas Teleindiscreta, TP y Supertele, de la misma compañía, donde aprendí a ser periodista. Antes pasé por una consultora económica y una web femenina. ¿Más aficiones? La lectura, la música, el cine, las series y jugar con mis hijos. ¡Vive y deja vivir!