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El huevo ha suscitado históricamente -y sigue haciéndolo- un intenso debate sobre su idoneidad como alimento fundamental de la dieta por su supuesta relación con el aumento de colesterol en sangre y el riesgo cardiovascular. Pero lo cierto es que se trata de ingrediente que cuenta con el respaldo de la ciencia y puede formar perfectamente parte de una dieta equilibrada.
No en vano, su densidad nutricional le convierte directamente en un producto casi imprescindible -siempre y cuando se consuman productos de origen animal- y en un aliado muy valioso para quienes realizan ejercicio físico. Y es que hablamos de un alimento que supone probablemente la mejor fuente de proteína natural, que es rico en vitaminas y minerales, en omega 3 y en un nutriente tan básico como desconocido que puede marcar la diferencia en la salud cerebral.
La importancia del huevo para el cerebro
“El huevo contiene algo que el cerebro necesita cada día para funcionar bien. Se llama colina. Y con la edad, la demanda sube y la dieta casi nunca la cubre. La colina fabrica acetilcolina, el neurotransmisor clave para la memoria y el aprendizaje. El mismo que se deteriora en enfermedades como el Alzheimer”, asegura el doctor Aurelio Rojas.
“Pero hay más. Los huevos tienen B6, B9 y B12. Tres vitaminas que trabajan juntas para controlar algo llamado homocisteína. Un compuesto que, cuando se acumula en sangre, daña los vasos del cerebro y acelera el deterioro cognitivo. Los estudios científicos avalan que mantener la homocisteína bajo control es una de las estrategias más sólidas para proteger el cerebro con la edad”, añade el cardiólogo.
“Y aquí -subraya- viene lo importante para los mayores. A partir de los 60 años, el estómago produce menos ácido y absorbe peor la B12. Es un proceso fisiológico normal. Y justo entonces es cuando el cerebro más la necesita. El huevo la aporta en una forma que el cuerpo aprovecha bien, especialmente cuando hay déficit, algo muy frecuente en personas mayores”.
Así pues, llegado a este punto conviene reseñar que, según el especialista, en personas sin problemas de salud “un huevo al día es suficiente” y nunca sin la yema. “¿Quien no debe comer un huevo al día? Las personas diabéticas porque algunos estudios sí asocian consumo alto de huevos con mayor riesgo cardiovascular en este grupo específico, también las personas con hipercolesterolemia familiar. Para del resto de las personas sanas, la yema es donde se concentran la colina, las vitaminas B y los antioxidantes que protegen nuestra neuronas”, zanja el experto.
Ahora bien, también es importante detectar cuándo estamos comiendo un huevo de mayor calidad y para eso es preciso tener en cuenta un detalle que puede pasar desapercibido. “Es importante mirar el número que tienen los huevos. Si empieza por un tres es de gallina de jaula, sin sol, sin movimiento y sin hierba. Pero si empieza por uno es campero y por cero, ecológico”, señala.
“¿Y por qué esto es sumamente importante? Porque las gallinas que pastan y toman el sol ponen huevos con mayor cantidad de omega 3, mayor cantidad de vitamina D y más antioxidantes, que son fundamentales y han demostrado, como decíamos, reducir el deterioro cognitivo del cerebro, sobre todo en nuestros mayores, en nuestros padres y en nuestros abuelos”, concluye.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.








