- Cristina Petratti, médica experta en obesidad: “No podemos reducir el problema a comer menos y moverse más porque es un mensaje muy injusto y dañino”
- José Abellán, cardiólogo: “Las personas que hacen ejercicio consiguen que su material genético exprese unas células que son protectoras"
- Tim Spector, epidemiólogo: "Si quieres limpiar tu intestino y cuidar tu microbiota debes intentar comer al menos 30 alimentos de origen vegetal a la semana"
Es posible que estemos ante una categoría de alimentos relativamente infravalorada, pero lo cierto es que los fermentados, que contienen prebióticos y bacterias vivas beneficiosas llamadas probióticos, ayudan a mantener un microbioma intestinal sano que, más allá, de facilitar la digestión y la absorción de nutrientes vitales de los alimentos, permite al sistema inmunitario combatir las infecciones y protegerse de los procesos inflamatorios.
Afortunadamente, son muchos los expertos que han redoblado su esfuerzo divulgativo para que comprendamos hasta qué punto es necesario que incluyamos los alimentos fermentados en nuestra dieta.
El truco milenario
“Tengo un truco para cuidar la salud intestinal que se conoce desde hace miles de años y se llama fermentación. Nuestros antepasados lo sabían muy bien y era lo que hacían para conservar los alimentos mucho antes de que existieran los frigoríficos; además, sabían que la fermentación mejora el sabor, aumenta la riqueza de los nutrientes que se obtienen y también es beneficiosa para la salud. Les permitía, además, evitar el desperdicio, ya que nunca tiraban nada, simplemente lo fermentaban”, asegura Tim Spector, epidemiólogo.
“Quizá lo hemos olvidado, pero lo interesante es que, incluso antes de que nuestros antepasados humanos descubrieran la fermentación, nuestros antepasados primates ya se interesaban por ella, y los estudios han demostrado que más del 50 % de las especies de primates siguen prefiriendo las frutas fermentadas a las no fermentadas. Así que está en nuestros genes”, añade el profesor del King’s College de Londres .
“La fermentación -subraya- me ha fascinado durante décadas, desde mis primeros y desastrosos intentos de elaborar cerveza casera cuando era adolescente. Lo que comenzó como una simple curiosidad se ha convertido en una de las mayores pasiones de mi vida. La fermentación une la historia, el sabor, la cultura y la ciencia de vanguardia de una forma que ningún otro proceso alimentario puede igualar”.
Y es que, como asegura el doctor Spector, esta categoría de alimentos va mucho más allá de la mera preservación. “Al principio, la gente utilizaba la fermentación para conservar los alimentos, pero ahora sabemos que estos alimentos vivos no solo evitan que la comida se eche a perder, sino que pueden ayudarnos a prosperar. El consumo regular de alimentos fermentados puede ayudar a mejorar la digestión, reducir la inflamación, disminuir el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas, y promover una microbiota intestinal más sana y diversa”, indica el experto.
“Todos necesitamos aprender más sobre la fermentación, volver a incorporarla a nuestras vidas y tomar tres raciones al día para ayudar realmente a nuestra salud inmunitaria”, concluye.
Por suerte, hoy en día tenemos alimentos fermentados de muchas clases. Los hay de origen vegetal, como el kimchi, un clásico de la comida coreana, y el chucrut. Y también existe una amplia variedad de encurtidos vegetales y hortalizas (en salmuera) como los pepinillos, las cebollas o las aceitunas. De igual forma, determinados cereales y legumbres, como soja, miso, tempeh, nato o altramuces, un aperitivo que está ganando mucha popularidad, o bebidas como la kombucha, un tipo de té fermentado que en los últimos tiempos, también pertenecen a este grupo de alimentos. Y, evidentemente, los lácteos como el yogur o el kéfir. Hay mucho y bueno donde elegir.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.








